26 de Diciembre de 2011

El decálogo “Like a Rolling Stone”

Amanece en Santander, con las gaviotas haciendo de despertador y el sol colándose por la ventana.

Voy a la cocina, descalzo, y leo el periódico mientras me preparo un café.

Doy los primeros sorbos, mirando la bahía desde mi cuarto, y pienso que ya va siendo hora de que aprenda a hacerme un maldito café como Dios manda.

Pongo música. Y suena Bob Dylan. Like a Rolling Stone.

Y pienso en París. En dos días estaré ahí, recorriendo sus calles, oliendo el Sena, matándome a vino y risas.

Like a Rolling Stone. La canción me hace recordar un dicho que tienen los anglosajones: “A rolling stone gathers no moss”. Algo así como “un canto rodado no guarda musgo”. Si estás todo el día de aquí para allá, no echas raíces, no te estableces, no sientas la cabeza. No “guardas musgo”.

Me gusta. Me gusta viajar. Me gusta estar de aquí para allá. Me gusta no “guardar musgo”. Mi patria son mis zapatos.

Cuando era niño me gustaba la noche antes de Reyes. Todo eran nervios, sueños y esperanza.

Ahora me gustan las noches antes de los viajes. Por las mismas razones.

Recuerdo que en una ciudad extranjera, a última de la hora de la noche o a primera de la mañana, cuando las luces del bar y las del cielo se encendían, un buen amigo me dijo: “X, deberías escribir un decálogo sobre cómo viajar”. 

Tal vez hoy sea un buen día para ajustar cuentas.

Aquí les dejo el decálogo “Like a Rolling Stone”: cómo ha de viajar una persona decente en tiempos indecentes.

1. No aplaudas cuando aterrice el avión.

No lo hagas.  Y punto.

2. When in Rome, do as the Romans do

O si prefieren: donde fueres, haz lo que vieres. Bebe vinho verde y escucha fados en Lisboa. Emborráchate con tequilas en la Plaza Garibaldi y canta con tus cuates “Lástima que seas ajena” en México DF. Pídele a un pianista de la calle Corrientes que te toque algo de Gardel mientras miras de reojo a una bonaerense. Bebe whisky y ponte un kilt en las Highlands escocesas. Eso es viajar.

3. El síndrome del ombligo del mundo: no compares

Estoy de viaje. No quiero oír cada dos por tres si en España las copas son mejores, los coches más grandes, el metro más puntual, las calles más limpias, las carreteras mejor asfaltadas, el café más caliente, la comida mejor o el Zara más barato.

4. No pongas el pie en ninguna tienda de souvenirs.

Créeme: nada bueno saldrá de ahí.

5. El estómago de Indiana Jones 

En Indiana Jones y el Templo maldito, el pobre Indy es invitado a un banquete en el que le ofrecen sopa de ojos, “serpiente con sorpresa”, escarabajos rellenos y otros manjares del estilo. Y el tío ni parpadea. ¿Por qué? Porque Indy es un gran viajero.

Dudo mucho que te ofrezcan algo semejante, pero no tengas miedo a probar nuevos platos, por extraños que te parezcan. La mejor forma de conocer un país, es por su gastronomía. Y piensa que, en el fondo, hay pocos bichos más repugnantes que un langostino.

Así que no vayas por ahí pidiendo huevos fritos y jamón serrano.

6. Sobre las cámaras de fotos.

Prohibido llevar la cámara de fotos colgada al cuello como un turista japonés. Prohibido sacar fotos “para el Facebook”.Prohibidas las fotos “sujetando” la torre de Pisa. Y prohibidas, y castigadas con pena de fusilamiento, las fotos manteniendo posiciones obscenas con estatuas

7. Eres el embajador

Te guste o no, representas a España cuando estás en un país extranjero. Se educado, no grites en los restaurantes, deja propina y sonríe.

8. No a las pulseritas

Salvo que estés de viaje con tus compañeros de universidad, lleves por la noche un casco de vikingo y bebas las copas por un embudo, no vayas a hoteles de esos de pulserita, con todo incluido, excursiones organizadas, salidas nocturnas en grupo y otros horrores del estilo.

9. No lleves riñonera

Hazlo por ti y por los que te rodean.

10. Roma no es sucia y Lisboa no es vieja.

Huye de quien te diga esto. Porque no tiene ni puta idea de la vida.

Y ahora, con su permiso, voy a seguir preparando mi viaje a París, enchufándome un Louis Roederer Brut Millésime con Edith Piaf de fondo, y releyendo algo del loco de Beigbeder. Ustedes, vayan añadiendo sus normas e ideas para convertir este decálogo en la Biblia del buen viajero.

Mientras tanto, les dejo con él, con el gran Bob, hablando de cantos rodados que no guardan musgo

Como no podía ser de otra forma. 

Dedicado a Lady Lay


59 Comentarios

  1. Maia dice:

    No ha funcionado? Qué pena!

    Ay París… ayer mismo vi Midnight in Paris y sin duda lo mejor de la película es la ciudad y Hemingway.

    Vete al nº34 del Boulevard Saint Germain y disfruta de mi parte también.

    Un beso!

    • El guardián entre el centeno dice:

      No se preocupe, señorita Maia, que volveré con un cargamento de velas de Dyptique. Empiezo a sospechar que soy adicto a ellas.

  2. peke2010 dice:

    Feliz Navidad Sr. Guardián!! Gran post el de hoy, como siempre.
    Totalmente de acuerdo con sus reglas, aunque he de reconocer que la comida es mi asignatura pendiente, sobre todo, en ciertos países…
    Yo sí soy de guardar musgo, pero son muy necesarias las escapadas como las que usted nos cuenta y sobre todo…quién pudiera poder ver el mar desde la ventana!! Un lujazo para los de interior.

    Besis.

    http://www.mimundodcolores@blogspot.com
    @mimundocolores

    • El guardián entre el centeno dice:

      Efectivamente, ver el mar desde la ventana de tu cuarto es un verdadero lujo, y como tal, solo me lo doy unas pocas veces al año.

      Pruebe la comida de otros sitios. Sin miedo ni prejuicios. Me hace gracia cuando muchos de mis compañeros de viajes ponen el grito en el cielo por algo raro que les dan a probar y luego llegan a España y se atiborran de caracoles, langostinos o percebes, bichos repugnantes a más no poder.

      En México, por ejemplo, los escamoles son buenísimos. Y mire en Internet lo que son…

  3. Happy Ideas dice:

    qué bueno!
    comparto todo contigo!
    un beso!

  4. Dido dice:

    Hola,muy buenas
    “Sm del ombligo del mundo”,jajaja, como me ha hecho usted reír,es buenísimo.Lamentablemente es así.Tengo la suerte de poder viajar también frecuentemente y disfrutar de este privilegio y a menudo oyes españoles hacer este tipo de comentarios, los cuales chirrían en mis oídos. Probablemente hace tiempo yo también los hiciera…es cuando te das cuenta de si la persona que tienes de frente ha tenido ocasión de viajar y conocer otros mundos, otras gentes, otras costumbres para valorar lo diferente a lo nuestro sin necesidad de comparar….o por el contrario no viaja con frecuencia.
    Un saludo!

    • El guardián entre el centeno dice:

      El síndrome del ombligo del mundo me mata, acaba con mi paciencia.

      Todos tendemos a comparar aquellos vemos con lo que estamos acostumbrados a vivir en nuestro país. Pero de ahí a pasarse el día jugando a encontrar las 7 o 7000 diferencias con nuestro país…

  5. Amén. Y por favor recuerden todos y cada uno de los puntos. Especialmente el de no aplaudir, es por el bien de la Humanidad en su conjunto.

    • El guardián entre el centeno dice:

      Yo es que si fuera el comandante del avión, empezaría a sacar esposados a todos los que aplauden al aterrizar. Y a los que se descalzan, y a los que hablan gritando, y a los que tratan mal a las azafatas….me vuelvo un poco radical en los aviones, lo confieso, pero es que creo que es un espacio pequeño en el que se ve rápidamente la falta de respeto y de educación de mucha gente.

  6. Alfredo dice:

    Excelente post y totalmente de acuerdo, principalmente en la parte en la parte de no aplaudir al aterrizar…

    Una pequeña matización, quizás el gentilicio que buscaba era porteña más que bonaerense (aunque eso no quite que un bonaerense, salteño o jujeño camine por la calle Corrientes).

    Se nota que soy porteño, no? ^_^

    • El guardián entre el centeno dice:

      Tiene usted más razón que un santo. Me encanta lo de “porteño”. Me encanta.

      Eso sí, espero que sea usted de River. Y si no lo es, miéntame, que corren malos tiempos para los que somos de la Banda Sangre.

      • Alfredo dice:

        Me cae tan bien, que le voy a decir que sí, soy de River; cualquier cosa antes que bostero (de Boca Jr.)… Ya que mi realidad es mucho peor, soy de Racing Club de Avellaneda, de la Academia.

        A ver qué tal les va a los Colchoneros con Simeone…

  7. Cristina dice:

    Me encanta, lei este post con una sonrisa en la cara. El punto #2 es mas que genial! Feliz viaje, feliz 2012!
    Saludos desde California!

    http://www.unacolombianaencalifornia.com/

  8. sitogr dice:

    Sr Guardián,

    Primero fue NY y ahora París, usted me mata. Yo también salgo desde Málaga para la Ciudad de la Luz, pero en 3 días, a disfrutar del champagne, el foie, el vino, el pan, las luces, la navidad parisina y todo lo que se ponga por delante.

    Le voy a comentar mi plan, si me lo permite. Así en cualquier esquina, buen mantel o trago, miraré en busca de una mirada complice de otro hombre de bien y esperando que acepte una copa en agradecimiento y garantía por este blog.

    Tengo el hotel cerca de Montparnesse, así que seguramente algún día desayunaré en Le Closerie des Lilas o comeré en L’Asiette. El viaje será turístico pero disfrutando de los pequeños placeres parisinos. Al final es lo que se recuerda de los viajes, no? Así que una parada en Café Carlu tras subir a la Torre Eiffel tocará. A mi compañera de vicios le encanta. Cómo no, parar en Relais Plaza a tomar algo tras una tarde de compras en el Triangulo de Oro, quizás cena en L’Avenue. No puede faltar la visa para unos macarons de Ladurée, Chocolates de Jean Paul Hevin, Richard o perfumería Fragonard entre otros. En St. Honoré Le Bristol son palabras mayores.

    Al día siguiente toca la zona de St. Germain y su mercadillo de Navidad. Y un brunch. Dudo entre le Berkeley, Un Dimanche a Paris y Café Le Flore. Un café en La Socièté, también. Le Ille y Notredame, cruzar el Sena, quizás en paseo en Batobus, y para comer algo cerca del Louvre: Brasserie Voltaire, Kong, o Café Marly. Si diera tiempo, el legendario Maxim’s en Concorde. Cocktail o G&T en Hemingway Bar o Harry’s NY, sin miedo y los que caigan. Gran Palais, palais Elysee, Campos Elíseos, y más monumentos. La zona de Opera Garnier para mi compañera es imprescindible, una parada en Repetto, y quizás cenar en el Café Opera.

    Para la cena de Fin de año hemos elegido Le Coupe Chou. Creo que me la he jugado demasiado elegiendo y las referencias que tengo son confusas. Pero Le Ciel de Paris estaba cerrado, y Le Closerie des Lilas, Le Grand Colbert, Les Ombres o La Coupoule las cifras para la cena suponían para nuestro presupuesto el no poder disfrutar de otros sitios meritorios durante el viaje.

    Aunque la cena fuera un desastre nos da igual. El plan es comprar unas buenas champañas a buen precio de la Guía de Arter Ego y tomarlas en frente de la torre Eiffel. Después intentaremos entrar en Le Crocodile, Experimental Cocktail Club, G Bar & Lounge o el Cointreau Privé. Todo depende de las copas que llevemos, lo fructuoso de los intentos y al final, los designios de la noche. Hemos desechado cotillón, pero si no, iríamos a Cabaret Club o L’Arc de Paris.

    Sé que se me olvidan monumentos, vistas, puentes, copas o manteles cuya intención es pretender. Pero como entre lo que se busca y lo que se encuentra hay un trecho por mucho que uno se lo prepare, quizás luego después lo completo con mis experiencias vividas.

    Y Sr. Guardián, si desea canjear esa copa, no dude en hacermelo saber.

    Un saludo y muy buen viaje!

    • El guardián entre el centeno dice:

      Me quito el sombrero. Qué maravilla de comentario.

      Estoy empezando a plantearme que quiero hacer el viaje con usted, ya que veo que tenemos gustos muy, muy parecidos.

      Me hace mucha gracia que me hable del Avenue. Es el sitio favoritérrimo de mi señor padre y al que va siempre, siempre a cenar. Me lleva presionando toda las navidades para que vaya. Y vive Dios que iré.

      Y también es curioso que me ande debatiendo entre los mismos sitios que usted para el brunch (también añadiría el Mariage Freres)

      Apunte también, por si acaso pasa usted por ahí, el Café Marly, Market (muy curioso), el Bofinger (la brasserie más antigua de París), Brasserie Balzar (muy art decó) y de tiendas, no deje de visitar Dyptique para comprar algunas de sus maravillosas velas.

      Muchas gracias por su comentario y disfrute de París.

      Buscaré una mirada cómplice, y con copa en mano, entre las mesas y barras de París.

      No deje de pasar por este blog, es usted un fichaje galáctico.

  9. Marta (con minúscula) dice:

    Jamás, nunca, ni en sueños o pesadillas, bajo ningún concepto salvo que estés al borde de la desnutrición y en niveles mortales, comas o cenes en sitios con carta plastificada y las esquinas dobladas, en varios idiomas con la correspondiente bandera nacional. Jamás, por si quedan dudas.

    Hacerse fotos en el avión. Te vas de viaje y das envidia, sí, pero también pena. Y si se ven los reposacabezas Ryanair ni hablemos. No quiero ni mencionar los vídeos en youtube con el aplauso general que usted menciona. No quiero porque no he terminado de hacer la digestión.

    Engrosando la lista de pecados, comprar una de esas camisetas “Alguien que te quiere estuvo en X y me trajo esta camiseta” o su homóloga internacional. Deja de quererme, porque el siguiente paso debe ser hacerme el harakiri.

    Otro problema con los regalos de los viajeros. Va a parecer que no me gusta que me regalen. Mentira. Distingamos regalos de gilipolleces (con perdón). Si estás en un aeropuerto de vuelta a casa y has olvidado un regalo bajo ningún concepto le des una bolsa del Duty Free con un maxi Toblerone.

    Te has olvidado, vale, (o has comprado una de esas camisetas y alguien te abre los ojos). Cumple tu penitencia: invítale a cenar a su restaurante favorito, regala un buen Rioja, llévale a un partido del Madrid o hazle el amor toda la noche. Pero no le regales una chocolatina gigante, maldita sea.

    • El guardián entre el centeno dice:

      Mi querida Marta con minúscula,

      Por supuesto, no puedo más que coincidir en todos y cada uno de los puntos de su genial adenda al decálogo “Like a Rolling Stone”. Es usted colosal.

      El maxi toblerone es algo extrañamente socorrido como regalo de última hora y tampoco lo entiendo muy bien. Por supuesto, si a mí, con 6 años, me hubieran traído un toblerone gigante, habría salido a celebrarlo corriendo desnudo por mi calle (esto es lo que pasa cuando a un niño su madre jamás le compra nocilla).

      Pero ya mayorcitos, nunca entendí a quién diablos le puede hacer ilusión un regalo así de absurdo y a quien diablos le debe parecer una buena idea gestionar un regalo de logística tan complicada.

  10. Lady Lay dice:

    Mon Cher,

    me embriaga saber que se acuerda de mi cuando escribe sobre viajes, París y Dylan. Leo su entrada y también me extasia descubrir que va a recorrer los puentes y balcones de París; no confío en nadie más que en usted para que salvaguarde la elegancia del lugar y brinde con el mejor Bordeaux mientras saca a relucir esa dulce sonrisa ‘au clair de la lune’. Disfrute, querido, disfrute de las calles, los ‘petits cafés’, los acordeones y las mujeres de moño alto. Y si se pasea a la luz de la mañana frente a una boulangerie, acuérdese de mi con los ‘chaussons aux pommes’ y los ‘petits pains au chocolat’; si le invita el aspecto, tómese uno a mi salud y compartirá el bocado más dulce de mi infancia.

    Le pido que si se encuentra con Brel, Brassens, Chanel, Tatin, Verne, Flaubert, Toulouse-Lautrec, Renoir o Gainsbourg, hable con ellos, cuénteles sobre mi, dígales que ahí donde estén tienen a una amante incondicional. Luego, cuando las luces de París hayan saciado su apetito y se le haya cortado el aliento, vuelva a Madrid. Le estaré esperando.

    Sobre su entrada, qué más le puedo decir, Guardián. Nos escribe sobre los viajes y yo soy una mente despistada, soñadora y volátil –viajo a diario, si no en cuerpo, sí en alma, a veces vuelvo, nunca me asiento– así que lectores, ¡viajen! Transpórtense a los lugares más recónditos del mundo, porque un viajero no entiende de mapas ni barreras, sino de caminos, restaurantes y atardeceres.
    El autor ya lo sabe, soy dispersa, y por lo tanto perfectamente terrible con las listas, pero lo intentaré: exploren, conozcan, cúrtanse, sean discretos y guarden la clase;
    1. Cuando saluden, no se aventuren a la piscina vacía con dos besos en la mejilla. No es, para nada, un estándar universal; agitar la mano sí lo es.
    2. No vayan al extranjero para juntarse con compatriotas, eso lo pueden hacer en casa.
    3. El día tiene muchas horas; dormir hasta pasado mediodía, se lo reservan para destinos tan banales como Benidorm en época estival.
    4. Cualquiera que coja comida del buffet de desayuno para prepararse el picnic merece que le corten la mano. O ambas. Por cutre.
    5. No es mucho pedir que se interesen un poco por la historia y cultura del lugar que visiten. Por ustedes, por los viandantes, lo agradecerán. Y sí, los museos y exposiciones también se visitan.

    “Mirar las estrellas siempre me hace soñar, como sueño al contemplar los puntitos negros que representan a pueblos y ciudades en un mapa. ¿Por qué, me pregunto, los puntos brillantes del firmamento no son tan accesibles como los puntitos negros del mapa de Francia?”
    V. van Gogh

    Hasta siempre, Guardián

    • El guardián entre el centeno dice:

      Lady Lay,

      Todo las tonterías que escriba yo debajo van a estropear su comentario, que es increíblemente bonito.

      Lo dejaremos así: sin comentar una coma y sin hablar de ningún punto (ni de los que usted ha escrito, ni de los que hablaba Van Gogh)

      Gracias, ma chére.

  11. lola dice:

    Suscribo todo su decálogo y ademas añado que no soporto viajar con alguien que va todo el día con la guía y con el mapa abierto diciendo por donde hay que ir,,me gusta perderme un poco, callejear, sentarme a ver la vida pasar y creo que hay que dejar algo sin ver para volver.
    Que disfrute usted de París,no sabe la envidia que me da,,abra bien los ojos y no pierda detalle y sientase afortunado,esta odiosa crisis nos ha dejado a muchos sin poder coger ni un rácano rataair !

    Bon voyage

    • El guardián entre el centeno dice:

      Disfrutaré de París y me perderé, como usted dice, por las calles de París. Porque me gusta y porque tengo un pésimo sentido de la orientación.
      Ya le contaré a la vuelta.

  12. Un perfecto decálogo,. Animada por tus palabras, me atrevo a añadir:
    - Intentar aprender algunas palabras en el idioma local. Los autóctonos lo apreciarán y tú habrás ampliado un poquito tus conocimientos, que nunca está de más. Aunque sea swahili en Kenia. Haz un esfuerzo. ¡Es divertido!
    -El consejo sobre no rechazar probar nuevos alimentos yo lo pondría en positivo: ¡Atrévete a probar la comida local! ¿Para qué quieres comer en un restaurante español fuera de España? ¡Ya comes comida española todos los días cuando estás en casa!
    Y probablemente alguno más que ahora mismo he olvidado.
    Disfruta de la ciudad de las luces. Si me lo permites, te recomiendo recibir el año nuevo en un bateau mouche del Sena.
    Saludos.

    • El guardián entre el centeno dice:

      Aplaudo hasta la extenuación ese punto que señala usted de tratar de hablar algo en el idioma local.

      Me sienta muy mal cuando tratamos de hacernos entender en castellano a toda costa, sin hacer ningún esfuerzo para hacernos entender en su idioma.

      Tomo nota de su consejo del bateau para Nochevieja. Tiene una pinta estupenda.

  13. Carmen H dice:

    Da gusto leerle Guardian, me pasa desde la primera vez, no puedo explicarlo, es una sensacion, siempre me gusta lo q dice pero sobretodo por como lo dice, es como el enamoramiento, que se siente, se saborea se disfruta…., pero además ya no solo me gusta usted, ahora también,.. si me permite,… le cuento el placer q siento cuando leo a lady lay y a marta con minúscula, que gustazo, q envidia, de la buena, que no se si existe, pero vaya pedazo de tres escritores en su blog, le aseguro q les seguiré leyendo porque los tres me “ponen” aunque me quede absorta viendoles desde la penumbra y en segunda fila, pero aquí me tienen espectadora de sus palabras y de sus sueños, q a veces son los míos. Una admiradora mas.

    • El guardián entre el centeno dice:

      Lo de Marta con minúscula y Lady Lay es tremendo. Escriben unos comentarios que son una maravilla y que me encanta leer. Esas dos chicas, son mi debilidad, no lo voy a negar.

      Pero también disfruto enormemente con comentarios tan cariñosos como el suyo, y me encanta saber que siempre me lee y que está por ahí, aunque sea “en la penumbra y en segunda fila”. No tenga miedo y escriba siempre a tumba abierta, como ha hecho ahora con este comentario, que es también una maravilla.

      Salga usted de esa penumbra.

      Un beso

  14. CarmenC74 dice:

    No os lo toméis a mal porque lo voy a decir desde el más profundo cariño que os tengo a todos tras leer vuestros comentarios en los post anteriores….

    Pero… ¿no os estáis poniendo un poco “exquisitos”? A mí realmente me desagradan muchas cosas…. pero cuando viajo o camino por mi barrio lo único que pido es unos mínimos de educación, no pisar una caca de perro que el imbecil de su dueño no ha recogido y que los coches no lleven la música a todo volumen.

    Me da igual que el señor de al lado aplauda en un aterrizaje si durante el trayecto no me ha dado la paliza, ha comido sin abrir la boca o se ha dormido sin roncar.

    A veces no necesitas el mejor “licor” para tener una velada única y desde luego, discrepo con todos vosotros porque a veces, esos sitios cutres de cartas plastificadas pueden resultar francamente divertidos… ¿No habéis disfrutado con tu amor, amigos o hermanos recorriendo, por ejemplo Roma, y desfallecidos entrar en el primer restaurante cutre a comer unos espaguetis en plato de plástico en su terraza y os han sentado de maravilla? ¿O un bocadillo de lomo en un bar de pueblo con manteles de papel perdido en la montaña ? Chicos!!!! Defiendo totalmente que hay momentos para todo y no siempre lo más “cool”, “preppy”, fino y caro es lo mejor.

    Disculpadme, pero yo al brunch lo he llamado toda la vida el aperitivo, con sus gambitas, su tapa de paella, y me gusta incluso mancharme los dedos comiéndolas….

    Steve Mcqueen era cool, pero tb bebía cerveza a morro de la botella ¡por favor! Guardián, conviértete en mortal y dedica unas líneas a cosas más comunes que se pueden hacer con la misma clase ;-)

    Ea.. ya está, ya lo he dicho…. no me acribilléis, por favor ;-) Que me encanta leeros

    • El guardián entre el centeno dice:

      1) Me encanta que genere debate aquí (pero tampoco se me ponga flamenca, que me gusta mucho que usted me siga el rollo)

      2) Nadie la va a acribillar por aquí porque nunca lo permitiía. Solo faltaba. Aquí usted tiene carta blanca para hablar de lo que quiera. Barra libre. Aquí, barra libre siempre.

      3) Es curioso lo que comenta, porque llevo planeando un post sobre lo que dice de un tiempo a esta parte. Me gusta reinvidicar las “cosas de toda la vida”. Me gusta cortarme el pelo barberías antiguas, ir a salas de cine en los que se respire historia, beber copas en barras de bar sin pretensiones y comer hamburguesas que pringuen y no de tofu o invenciones igualmente diabólicas.

      4) Siguiendo este razonamiento, odio con todas mis ganas esos sitios infectos a los que hace referencia mi querida Marta con minúscula, con las carta dobladas y banderas por doquier. Son el enemigo de “los sitios de toda la vida”. Se tratan de locales que engañan a guiris y turistas dando gato (o algo peor) por liebre a precio de oro. De tal modo que jamás iré al primer restaurante que vea en Roma para que soplen un pastizal por un mísero plato de spaghettis solo por tener cara de español. En su lugar, prefiero tener apuntado sitios como “Da Felice”, sitios de toda la vida, en los que tomar unos fantásticos Caccio e Peppe a un precio magnífico. No se trata de ponerse fabuloso, sino de no caer en lo fácil y huir de trampas para turistas.

      5) En Madrid pasa algo parecido. En calles buenísimas y bajo nombres rimbombantes se esconden pésimos restaurantes, sobrevalorados, que viven del pasado o de una publicidad exagerada, y en los que te clavan un dineral por algo que no vale un duro en realidad.

      6) No quiero que piense que soy un snob que va por la calle con capa, bastón y monóculo. Nada que ver. De hecho, a veces ni saco el monóculo.

      • CarmenC74 dice:

        Queridísimo Guardián,

        sabe usted que jamás le tomaría por un snob y que además, le sigo el rollo como si de la mejor groupie se tratara. Le espero en cada entrada, le leo y le disfruto “como una enana” en todos y cada uno de los post que publica.

        Le agradezco lo extenso de su comentario, de su respuesta.

        Por lo que nos vamos conociendo, sabe de sobra que yo también odio ese tipo de sitios… pero eso no quita para que en alguna ocasión, por azares de la vida, hayamos terminado en alguno y nos hayamos echado risas hasta provocarnos agujetas en los músculos abdominales.

        Prefiero tomarme unos buenos espaguettis en un coqueto restaurante romano con un camarero atento y educado, pero recuerdo con especial cariño los que me tomé en plato de plástico hace ya muchos años con mis dos mejores amigas tras horas de pateo turístico por la capital italiana ¡créame que me supieron a gloria!

        Me alegra ver que coincidimos en prácticamente todo y cuando nos tomemos ese gintonic en cualquier local de toda la vida de Madrid, charlemos de lo divino y humano, nos reiremos, seguro que mucho.

        Ah! Sólo una cosa más… gracias por su defensa. Nunca dudé que usted era un caballero de los pies a la cabeza.

  15. machú dice:

    Suscirbo totalmente su decálogo,Sr.Guardián,pero añadiría un punto más: ¿por qué hay que disfrazarse de turista para viajar? Lo de las zapatillas de deporte porque hay que andar mucho ,dejenlás para hacer deporte , las chanclas de goma en verano porque hace calor,dejenlás para la playa.Para viajar no hace falta disfrazarse.
    ¿que llevan en esas sobredimensionadas mochilas?¿es que para disfrutar de un viaje hay que llevarlo todo encima?

  16. L dice:

    No puedo creer que amanezcas en Santander, quizá con mi adolescencia efervescente no llego a apreciar su encanto, pero me muero por salir de aqui.
    http://ladylyblog.blogspot.com/

    • El guardián entre el centeno dice:

      No sabe usted las ganas que tenía de largarme a mis 15, 16, 17, 18 años.

      Ya le digo, hay que ser como un “rolling stone”: de aquí para allá, sin parar, sin mirar atrás, sin miedo a empezar, sin miedo a largarse de los sitios en los que nunca te harán rey.

      Pero me encanta volver a Santander en Navidad y leer en mi sillón, con la ventana abierta y el aire de la bahía entrando.

  17. María dice:

    Un día más que un post me hace soñar con un viaje que no va a poder ser. Eso sí, la mañana en Santander (más bien en Cantabria) al borde del mar es compartida, con estos días fríos, pero con una luz maravillosa que lamentablemente tocan a su fin….. mañana llega la lluvia, así que disfrutemos….

    • El guardián entre el centeno dice:

      Ha hecho unos días increíbles. Cantabria, con este tiempo, es prácticamente imbatible.

      He ido a comer hoy a un sitio estupendo que recomiendo si vive por aquí: La Casona del Judío. Vaya, hágame caso.

  18. Marta (con minúscula) dice:

    Querida CarmenC74,

    Me encanta beber a morro la cerveza, disfruto inconmesurablemente con un buen pan de pueblo bañado en aceite de oliva y el mejor tomate de huerto, he comido en esos sitios de carta plastificada y he tomado gin tonics con ginebra que espantaría a las mismísimas 10 plagas de Egipto.

    Pero valoro la calidad, el saber estar, los momentos especiales y el buen gusto. A pesar de mi temprana edad, me han educado así. Y, en mi caso, de eso se trata todo esto, presidido por una enorme adicción a las palabras, la ortografía, la ironía, el sentido del humor, y la brutal mezcla que da como resultado este blog.

    Mi más afectuoso saludo.

  19. gloraina dice:

    He llegado por casualidad a este blog y me ha hecho sonreir. He leido todas sus entradas y me ha hecho sonreir. He releido este ultimo post y me ha hecho reir… “” NO TENÉIS PASTO SECO PARA LA BIER???”" dijo mi compañera de viaje a grito pelado en un pub en Amsterdam… entre risas quería que yo le tradujera al camarero…
    y sí, aplaudió en el avión, se hizo fotos en el avión, se quitó los zapatos en el avión, subía las fotos al facebook, gritaba de alegría ayá donde entrábamos, compró souvenires en una tienda de souvenires, comparábamos con nuestras cositas de España…
    pero también se comportó de una manera taan excepcional que hicieron que toodo ese decálogo quedara sin valor…
    además.. no hay mayor desahogo que cuando uno llega al aeropuerto después de un viaje lleno de turbulencias…gritar de alegría y aplaudir al piloto por llegar sanos y salvos…
    volveré a repetir viaje.. y seguramente con la misma persona
    que le voy a hacer .. si yo.. nací en el mediterraneo…

    • El guardián entre el centeno dice:

      Le podría contar infinidad de anécdotas con mis queridas amigos que harían parecer a su amiga una viajera cosmopolita experta en el arte de la diplomacia y el “savoir faire”. Y viajo con ellos siempre. Siempre. Y me encanta.

      Dijo Hemingway que nunca se ha de viajar con alguien a quien no ames.

      Y es una verdad como un templo.

  20. Una joven seguidora dice:

    Querido Guardián,

    llevo unas semanas leyendo cada historia oculta bajo un viaje o una experiencia que viste cada post. Confieso que me ha atrapado su magia, estoy enganchada a leerle y no puedo evitar abrir mi navegador y visitar su blog cuando puedo.
    Muy buenos consejos al descartar ciertos regalos navideños y proponer sencillas pero originales ideas de buen gusto, lo tendré en cuenta para el próximo detalle a mi padre :-)

    También es hora de probar un exquisito Gin Tonic, me recomienda algo para una principiante?

    Felices Fiestas y también le felicito por su Manual, espero que siga deleitándonos con su día a día.

    • El guardián entre el centeno dice:

      Le puedo recomendar 2000 cosas para una principiante en el mundo de los gin tonics. Solo ha de mandarme un correo (correo.guardian@gmail.com) y le cuento lo que usted siempre quiso saber sobre el gin tonic.

      Pero el primer consejo es que se lo tome con alguien que le divierta.

      Esto es fundamental y no siempre tan fácil de encontrar.

      El resto, es secundario.

  21. m. dice:

    Seríamos buenos compañeros de viaje usted y yo. Añadiría, además, no desayunar en el hotel. No por preppismo in crescendo, sino porque no hay nada más encantador que desayunar ‘fuera’.

    Un consejo: cambiaría un poco la fuente de su blog, más pequeña, quizás. Sería bastante más legible.

    • El guardián entre el centeno dice:

      Yo soy un estupendo compañero de viaje. Elija un destino y nos vamos juntos, señorita M.

      Me ha encantado lo del “preppismo in crescendo”.

      Un beso

  22. Paula dice:

    He de confesar que me pongo nerviosa cuando tengo el teclado entre mis manos y quiero comentar sus post, sobre todo con èste!! que le contaría tantas cosas…

    No hay mejor aliado para las noches antes de viajar que los nervios que ha definido… recrean esa ilusión que nadie nunca debería perder. Yo tengo nervios infinitos para los viajes, incluso cuando repito destino y, aparentemente, sé que hay dentro del regalo…

    La gran lista de los viajes… yo la suelo hacer,¡pero con la maleta! Me encantan todos los detalles que ha señalado… sobre todo ¡¡aplaudir!!, pero permítame decirle que adoro las fotos “tipicamente turísticas”, adoro la fotografía y siempre busco el detalle o el ángulo perfecto, los álbumes quedan preciosos, pero las fotografías que verdaderamente destapan sonrisas son aquellas en las que sujetas la torre de Pisa, lanzas la moneda en la Fontana di Trevi, haces un contrapicado de la torre Eiffel (como no, con tu carita cual besugo), posas “firme” con la guardia real inglesa, o pones tu vida en peligro frente a una masa de “guiris” por conseguir LA foto con la Salamandra en el Park Güell.

    Para terminar decirle que hoy, como ha podido comprobar, hemos disfrutado de un día espléndido en Santander, y comparto totalmente con usted lo estupenda que es La Casona del Judío.
    Me apena que me cambie por París y no pueda disfrutar de su presencia por aquí.

    • El guardián entre el centeno dice:

      Jamás cambiaría a una chica de Santander ni por París, Viena, Praga y Nueva York todas juntas.

      Aunque haga fotos “típicamente turistas”…

      Que le quede a usted clarito.

  23. Casta Diva dice:

    Guardián, ¿sabe que le envidio?

    Primero porque nunca he estado en París más allá de la literatura.

    Segundo porque, como buena decimonónica que sufre de pulmón, no podré volar en avión en un tiempo.
    Deberé pasarme al tren.

    Disfrute de París.

    • El guardián entre el centeno dice:

      Viajar en tren es lo mejor del mundo.
      El traqueteo del tren, poder mirar el paisaje por la ventanilla, no tardar 3 horas en llegar y pasar todos los controles…
      No soporto los aeropuertos.
      El tren es el medio de transporte de los románticos.

  24. castrecias dice:

    Estoy en absoluto desacuerdo con usted, lo bueno de los viajes es poder hacer todo eso que tanto detesta; moverse y perderse como un viajero y portarse como un turista.
    Desde la calle Santa lucía de Santander, antes veía la bahía, pero me construyeron un edificio y ya no volverá a ser igual. ¡una pena!

    • El guardián entre el centeno dice:

      Estoy totalmente de acuerdo en la parte de moverse y perderse como un viajero.

      Y en cuanto a lo de portarse como un viajero, para mí, es haber leído antes sobre el destino, haberte empapado de historia, enterarte qué sitios merece la pena visitar y cuáles no, evitar seguir a rebaños de turistas con viajes prefabricados y no comer en un restaurante español,

      Y, por supuesto, eso no incluye aplaudir al aterrizar a avión como si uno fuera una foca a la que acaban de premiar con un arenque, o visitar restaurantes para timar turistas, o pasarte el día en la piscina del hotel con una piña colada.

      Seguro que no está usted tan en “absoluto desacuerdo conmigo”

      Y cuando quiera usted, quedamos a tomar algo por Cañadío y tras un par de copas le ayudo a demoler con dinamita el edificio que le tapa la bahía. Qué atropello!

  25. G dice:

    ¡Buenísimo! Totalmente de acuerdo, excepto con la cámara ya que me apasiona la fotografía y la llevo a todos sitios. Es el tercer ojo y gracias a él, se han podido ´migificar´ciudades como las que citas.

  26. Tomás dice:

    ¿Por qué no puedes subir las fotos al Facebook? Siempre será mejor para todos tus fotos de la Catedral de Burgos que las de Nochevieja, borracho con tus colegas, ¿no? Eso sí: TODAS, ¡NO! 3 veces la misma foto es excesivo.
    Saludos

  27. Ana dice:

    Excelente post, que disfrute Paris

  28. Marian dice:

    Hola,

    Me ha ENCANTADO el post. Todo lo que dices es una verdad como un templo y por desgracias me he visto y a mi marido en mas de una situación de las que describes. Afortunadamente lo de la riñonera no es nuestro caso.
    Desde este momento creo que a ninguno de los dos se nos va a olvidar los “10 mandamientos”.
    Seguimos leyendo el resto de post y te añado en mi lista para que me avise de cuando publicas algo.
    Encantada y un beso muy fuerte
    Marian.

  29. María dice:

    En cuanto pueda, iré. Me muero de ganas de hacer uno de los cursos que imparte Jesús en su escuela de cocina…. cada vez me gusta más cocinar y compartir alrededor de una mesa….

  30. castrecias dice:

    Efectivamente no estoy en absoluto desacuerdo con usted, fué una exageración; es más estoy muy de acuerdo, sin embargo a mi a veces me parece divertido el comportamiento de un auténtico “guiri”, qué lo voy a hacer, no lo puedo evitar.
    Yo quedaría encantado con usted en Cañadío, además el restaurante del mismo nombre, me gusta ylo frecuento bastante; pero no quiero hacerle a usted esa faena; pese a frecuentar este medio, tengo bastantes más años de los que usted seguramente piensa y no iba a ser su compañía ideal. Agradecido.

  31. sibila dice:

    Sólo entro al Elle.es para leer tu blog y el de Carlota, claro
    Cómo me alegro que te vaya tan bien! :)
    Un besito

  32. Amara Amarena dice:

    Sr. Guardián,

    Creo que me estoy empezando a enamorar de usted…

    ‎”Roma no es sucia y Lisboa no es vieja. Huye de quien te diga esto. Porque no tiene ni puta idea de la vida”. ¡Amén!

  33. adelopez dice:

    Algunos, cuando viajan, disfrutan del destino. Yo, disfruto de la vida.