19 de abril de 2012

La noche que bailé con Beyoncé

El otro día estaba en la cocina, rebuscando algo con lo que hacerme un mísero sándwich, cuando llegó a mi bandeja de entrada un correo electrónico de una lectora.

Reconozco que escribiendo servidor un blog bajo la cabecera Manual de un buen vividor, quedaría mucho mejor decir que me llegó el correo estando en la ópera, en el museo o, mejor aún, en la habitación de un hotel a orillas del Sena, descorchando la segunda botella de champán Louis Roderer con dos despampanantes gemelas suecas de metro noventa, ojos verdes y unas piernas de infarto.

Pero no. Lo cierto es que me llegó en mi cocina, más solo que la una, tratando de descubrir nuevas formas con las que sorprender a mi sufrido paladar y barajando combinaciones de ingredientes inverosímiles para un sandwich.

Ya ven ustedes: la vie de bon vivant.

La cuestión es que el correo de la amable lectora decía lo siguiente:

Querido Guardián,

¿Para cuándo una de esas historias de desamor que hacen que nos riamos de la vida?

De lo ridículos que somos al vernos solos ante el peligro de la soledad amorosa. Quiero saber lo divertido que puedes convertir esos sentimientos que suelen ser los que nos hunden en la miseria. Quiero reirme con alguna de esas citas que acabaron siendo un total  fracaso.

Ojalá me hagas caso porque no sabes lo que ayudaría a muchas como yo que estamos en momento de trance total

La verdad es que no es la primera vez que me llega un correo de esta índole: lectoras que me piden que desmitifique un poco todo el tema del amor, asunto que algunos se toman muy en serio. Tal vez demasiado.

Así pues, tras echar un breve y último vistazo al paupérrimo contenido de mi nevera pensé: Pido una pizza y pienso en qué contestar.

Y así fue, esperando sentado en mi cocina una pizza, como me puse a recordar La Noche Que Bailé con Beyoncé.

Y es que a veces es importante no tomarse demasiado en serio las cosas y reírse de uno mismo y sus circunstancias.

Ya he dicho que no es un comienzo de película. Pero la historia sí que lo es. De película de terror, claro.

¿Que qué ocurrió aquella noche?

Bien, se lo cuento, pero para ello haremos un pequeño flashback. Nos subiremos al Delorean de Michael J. Fox e iremos hacia atrás en el tiempo.

HACE 1 AÑO

Madrid, un sábado pseudoprimaveral y lluvioso, hacia las nueve de la noche.

Con una soberana resaca azotando el techo de mi cabeza, salgo de la ducha mientras una voz interna no deja de repetir el mismo nombre una y otra vez: HOLLY. HOLLY. HOLLY.

Holly es la prima de un amigo inglés, Nick, al que había conocido unos veranos atrás en Londres.  Su querida prima Holly se acaba de instalar temporalmente en Madrid para hacer unas prácticas y mi buen amigo me ha pedido de manera reiterada que fuera a cenar con ella, porque , y aquí cito textualmente, “es un chica muy simpática, divertida, muy guapa y así le enseñas Madrid porque no conoce a nadie y debe estar muy aburrida”.

Superada mi habitual reticencia hacia este tipo de encuentros preconcebidos, cruzo un par de mensajes y finalmente quedo a cenar con Holly un sábado. Aquel sábado. Saturday Bloody Saturday.

Si algo tenemos los imbéciles de remate y sin solución es una asombrosa capacidad de imaginación por lo que, sin darme cuenta, sin sabér cómo y sin conocerla aún de nada, ya estoy perdidamente enamorado de la tal Holly.

Me encanta su nombre. Holly. Me recuerda a Audrey Hepburn en Desayuno con Diamantes: Miss Holly Golightly.

Me imagino a una chica de elegante estilo, ojos castaños y con un acento inglés propio de una educación en Cambridge, haciendo comentarios ingeniosos toda la noche y compartiendo mismas aficiones, libros y discos favoritos conmigo.

Mientras voy andando por Alonso Martínez para llegar al restaurante italiano en el que hemos quedado, ya me doy cuenta de que he perdido totalmente el control de la situación cuando me sorprendo a mí mismo pensando en los nombres de nuestros futuros hijos.

Chico, no te embales, me repito sin cesar.

Ensimismado en mis pensamientos llego al restaurante y cuando estoy a escasos 100 pasos del restaurante italiano, busco con la mirada a  Holly. 

Y entonces la veo.

Joder que si la veo.

Ella, haciendo gala de las costumbres inglesas, está esperando en la puerta del restaurante puntualmente.

Ella, haciendo gala de las costumbres inglesas, lleva una curda encima de órdago, una lata de cerveza en la mano y está fumando un pitillo con la misma elegancia y gracia que un camionero en un área de descanso.

Ella, haciendo gala de las costumbres inglesas, va maquillada como si viniera de hacer un trío con el payaso de Mikolor y el del McDonald´s, su pelo parece el refugio de unas golondrinas y su vestido presenta lamparones por todos lados.

Y entonces pienso:

Dios.

¿Quién eres tú y qué has hecho con mi Holly?

Y no. No voy a mentir. No voy a decir ahora eso deni siquiera me fijé en su aspecto físico, porque sólo me fijo en el interior de las personas ya que lo que busco es crear vínculos emocionales, no el vulgar placer carnal

No.

Porque para ser francos y en honor a la verdad, diré que en ese momento, en ese preciso instante, lo primero que pensé fue en tirarme a la carretera para que me atropellara el primer autobús que pasase por ahí.

Y eso es así.

Porque Holly, mis queridos lectores, Holly era de belleza distraída, presentaba un aspecto deplorable y su rotunda anatomía de vikinga dejaba a su primo de 100 kilos y metro noventa en una piltrafilla. 

Pero volvamos al restaurante.

Nos damos dos besos.

Su pelo huele cerveza y a tabaco.

Peor. Huele a cerveza y a cenicero.

Peor. Huele a cerveza y a ese olor que se impregna en las cortinas y en los jerseys tras una fiesta en tu casa en la que todo el mundo fuma hasta las tantas y al día siguiente aparecen montañas de cigarrillos apagados en copas con restos de whisky.

Así olía mi querida Holly.

Mi otra Holly, la elegante chica de educación de Oxford y que leía a Oscar Wilde en sus ratos libres, es decir, la Holly imaginaria, no aparece por ningún lado por mucho que mire a mi alrededor.

Mientras un camarero nos acompaña a nuestra mesa, Holly me dice algo, pero no presto demasiada atención porque estoy maquinando mentalmente la forma de enviar una carta con ántrax a mi supuesto amigo por tramar tan vil emboscada.

Me confiesa, por si no había reparado en sus torpes movimientos, que ha estado bebiendo “un par de cervezas” con unas amigas antes de venir y que viene “algo achispada”.

Finjo sorpresa.

Achispada, dice. Lo que vienes es con una tajada propia de un general checheno

Nos sentamos, y comienzo a leer la carta en silencio, deseando que sea una muerte rápida e indolora. Pero su estridente voz interrumpe mis pensamientos.

-Así que éste es el típico restaurante español- dice, mirando con los ojos muy abiertos a su alrededor.

Echo un vistazo alrededor. Echo un vistazo a la carta. Echo un vistazo al nombre del restaurante.

¿Pero qué coño está diciendo de “típico restaurante español”?

Solo falta al lado de nuestra mesa un cocinero con bigote, vestido de blanco, llamado Giovanni, manchado de harina y tirando al aire la masa de la pizza para que cumpla todos los tópicos de un restaurante italiano

Le trato de explicar que, en realidad, es más bien un restaurante italiano, pero noto que no me hace ni caso.

Se trata de encender un pitillo con la vela de nuestra mesa. Yo me quiero cortar las venas con el cuchillo de la mantequilla. El romanticismo de la escena se puede tocar con los dedos. Love is in the air. Fuck yeah.

Viene el camarero.

-¿Les tomo nota?- pregunta educadamente.

-¡Sí! – contesta Holly muy apresurada -Yo quiero…¡¡PAELLA!!.

Bien, mis queridos lectores, tanto mi capacidad lingüística como mi nivel narrativo no son suficientes para poder plasmar en un folio y con palabras la cara que puso el camarero al oír semejante petición.

El camarero me mira con esos ojos de: ¿Qué diablos le pasa a esta tía?

Yo miro al camarero con esos ojos de: Por favor, trae una escopeta, pégame un tiro y acaba con esta agonía aquí mismo

Tras explicar el camarero con su inglés de la Alcarria que no había paella (Here no paella, here pasta, darling), al final Holly se decanta por unos carbonara.

En ese momento trato de decir lo que quiero cenar yo, pero Holly me interrumpe y suelta un grito:

“ Y vino!! We want Vino!!”

Y luego estalla en una carcajada tan estridente que hubiera hecho esconderse a una hiena bajo una mesa.

Cuando nos traen el vino, me quedo asombrado con el ritmo que impone mi querida Holly. Pimplada tres cuartos de la botella, cada uno por motivos diferentes, ella por el evidente cuadro de alcoholismo que presenta y yo para olvidar esto que me está ocurriendo, Holly acerca mucho la cabeza hacia la mía y me susurra esa pregunta con la que todos hemos fantaseado que nos haga una chica en esa primera cena.

¿Sabes dónde puedo comprar porros?

Me quedo en silencio 15 segundos.

Pestañeo.

Cambio de tema.

Vino. Tiramisú. Más vino. Un par de preguntas tan incoherentes como improcedentes por su parte. Y la cuenta. Bendita cuenta.

Veo la luz al final del túnel.

Salimos fuera, y está diluviando. Pide un pitillo a un espontáneo por la calle que le da un Marlboro Light. Se gira hacia mí y me dice que probablemente eso sea lo único Light que ha tomado en su vida. Y estalla en su ya extrañamente familiar carcajada de lunática.

Cuando para de jarrear, empezamos a andar por las calles mojadas de Madrid.

- ¿A dónde vamos ahora?- me pregunta, clavándome su mirada y batiendo sus párpados adornados con lo que a mí me parece a primera vista Titanlux, pintura de plomo.

Lento yo de reflejos, dejo que la mente etilíca de Holly empiece a funcionar y, tal vez por una revelación divina, suelta que quiere que la lleve a bailar, y que baila fenomenal, y que sus amigas dicen que baila igual que Beyoncé.

Pienso en Beyoncé. Miro a Holly. Pienso en esa mujer de ébano, todo muslo, todo tendones, todo ritmo y sensualidad. Miro a Holly.

Beyoncé. Holly.

Beyoncé.

Holly.

¿Me estará hablando en serio?

Sin embargo, cuando me quiero dar cuenta, estoy entrando por la puerta de una discoteca infame, deseando llegar a la barra y hartarme a copas.

Dejo el abrigo en el ropero y me dirijo como un tiro a por un gin tonic.

Desde la lejanía de la barra observo a Holly. Está en la pista de baile, danzando de una manera bastante fogosa con lo que parecen dos australianos, al ritmo de reggaeton.

Ah, mi querida Holly.

Al cabo de 20 minutos, desafortunadamente, tanto mi copa como los australianos han desaparecido y Holly se me acerca, contoneándose rollo mujer fatal, y me susurra al oído sensualmente, o al menos eso cree ella:

Pídeme un whisky con agua… Y luego, te vienes a bailar conmigo.

Y ahí que me planto, con un whisky con agua en una mano y un gin tonic en la otra, en el centro de la pista de la discoteca, como un reo esperando su ejecución en el corredor de la muerte, viendo a Holly contorsionándose como si estuviera haciendo algún tipo de ritual de apareamiento ancestral. Algo así como un mezcla entre la danza del vientre de Shakira y lo movimientos de un pavo real.

Y justo en ese preciso instante, de pronto, algo trágico sucede. El DJ, compinchado con el Diablo, parece dispuesto a amargarme la noche, y decide poner un tema de Beyoncé.

Y, claro, se desata la locura.

Holly chilla, levanta los brazos, se mueve, se tropieza, agita las manos, hace un paso de baile inversosímil, pone muecas de bailarina profesional, se tambalea, salta, canta, grita y sólo acierta a decir: BEYONCÉ!! BEYONCÉ!! BEYONCÉ!!, mientras me empieza a rodear bailando de una forma absurdamente desacompasada.

Sólo diré que ha pasado más de un año y aún me despierto por las noches, con sudores fríos, soñando con esos bailes a mi alrededor con Beyoncé de fondo.

No sé cuánto tiempo pasé ahí dentro bailando con Holly. Pudo ser media hora. O una hora. El caso es que a mi me parecieron días.

Salimos de la discoteca y yo casi me arrodillo a besar el suelo, como el Papa.

Y lo hubiera hecho, pero mi querida Holly se puso a vomitar nada más salir a la calle.

HOY DE NUEVO

Llaman a la puerta. Abro y me encuentro a un tipo con chubasquero y casco de moto portando mi pizza.  Pago y cuando entro otra vez en casa, me pongo a pensar en Holly.

No. No fue la mujer de mi vida.

Pero soldado que huye sirve para otra guerra.

 Y aún quedan muchas guerras en forma de cenas, copas, risas y chicas.

Disfrutemos del viaje hasta el destino, con sus curvas, sus precipicios y sus baches.

Lo divertido es el trayecto.

Siempre el trayecto.



99 Comentarios

  1. Nerea dice:

    Y así es como se saca una sonrisa a una chica después de levantarse cuando aun no estaban puestas las calles para estudiar y morirse del asco durante horas.
    He de decir que ese momento “Fuck yeah” me ha gustado mucho, te tenia por un hombre serio, con conversación fluida pero me costaba verte con un toque sinvergüenza, pillin o como lo quieras llamar.
    No es que me guste el mal ajeno pero si es para reírme un rato, a veces lo agradezco.
    Como siempre, un placer leerte.

    • El guardián entre el centeno dice:

      Gracias.

      Todos tenemos un toque sinvergüenza y canallesco.

      O, al menos, deberíamos.

  2. Lara dice:

    Gracias por hacerme reír a carcajada limpia este jueves de tiempo invernal.

  3. Nerea dice:

    Toque gamberro era lo que quería decir.

  4. lola dice:

    ja,ja,ja,jjajajaja me ha gustado muchísimo esta dosis de realidad. Que divertido y que sano es reirse de uno mismo, eso es sentido del humor. Que malas pasadas nos juega la imaginación, nos pasa a todos.

  5. Beatriz dice:

    De “belleza distraida”… ¡Que grande!
    LLorando de la risa nos tienes en la oficina…

    • El guardián entre el centeno dice:

      Me alegra escuchar eso.

      Es bueno llorar de la risa en la oficina de vez en cuando.

      Nos vemos

  6. Virginia dice:

    Gracias por arrancarme una sonrisa en un Jueves infernal….

  7. Natalia dice:

    Ha sido tremendo, esa es la palabra exacta.
    Una vez más me vuelve a deleitar con algo que nos une, ya pasó y le dije por Twitter que quedé maravillada cuando digo algo así como “estalla, como estalla el Santiago Bernbéu cuando marca el Pipa Higuaín” :)
    Y el otro día lo de que jurabas por tu camiseta de Zidane. Otra vez, yo tengo una camiseta de Zidane y firmada por él (no es por presumir) y hoy con el ‘Love is in the air’ yo me paso toda mi maravillosa vida diciendo eso y hoy mi querido señorito usted lo plasma.
    Me encantaría un día que nos contaramos mil anécdotas porque seguro que a usted como a mí tantas y tantas veces le han dicho ay X lo que no te pasa a ti…..

    • El guardián entre el centeno dice:

      Espero que los dioses estén de nuestra parte durante esta semana de partidos cruciales.

      Yo también tengo la camiseta de Zizou firmada, por supuesto. ¿Acaso me tenía por un aficionado?

      Gracias y un beso

      • Natalia dice:

        Ay eso esperemos. Mañana será una batalla dura, pero así el sabor será mejor.
        Jajajaja es tan grande como él.
        Gracias a usted, pipiolo. Un besín.

  8. jajajaj y qué sería de nosotros sin esas noches de Hollys?! Le sonará estúpido pero esa Holly desatada tiene algo de fresco y auténtico que me parece patéticamente encantador.

    Quizá todos tengamos una pequeña Holly dentro con derecho a un mal día y por eso cuando una se cruza en tu camino no puedes evitar aguantar el tipo y los tropezones de carbonara con cierta complicidad inconfesable:)

    • El guardián entre el centeno dice:

      Holly es una grande, de eso no hay duda.

      Y auténtica. Tal vez demasiado.

      Quedé con ella una vez más a tomarme una simple coca cola y casi acaba el asunto en un after.

      Como una cabra. Como una maldita cabra.

  9. Anita dice:

    qué bueno, no he parado de reir!! eres genial.

  10. Telma dice:

    Me encanta Holly! Tan natural y espontánea… ella misma. Holly, al decirle su primo Nick que un buen amigo suyo “le sacaría” por Madrid, pensó en divertirse, en pedir paëlla (con diéresis, a lo Holly) y en conocer un poco la noche madrileña al ritmo de Single Ladies, no en si el amigo español de Nick sería el hombre de su vida … una tía simple, en el buen sentido de la palabra, que no se emperifolla para “gustarle” al amigo de primo Nick..
    Olé por Holly, por esa naturalidad que a menudo nos falta a muchos..

    • El guardián entre el centeno dice:

      Holly está para encerrarla y tirar la llave al mar.

      Pero sí, tiene algo de carisma. Ese rollo de “me-da-igual-todo-en-la-vida” y que su himno personal sea algo así como “alcohol-alcohol-alcohol-hemos venido a emborracharnos-y el resultado nos da igual” pues hace que sea una mujer tan imprevisible como divertida.

  11. Isa dice:

    Fantástico Guardián, como siempre. Debería usted pensar seriamente en dedicarse a esto. Tiene mucho talento.

    • El guardián entre el centeno dice:

      Gracias, señorita Isabel.

      ¿A qué me debería dedicar? ¿A escribir o a salir a cenar con británicas zumbadas alcoholizadas?

      Ah, y enhorabuena. Usted ya me entiende.

  12. Jamm dice:

    Quién no haya tenido y haya sido una-un Holly en algún momento de su vida que tire la primera piedra….

    • El guardián entre el centeno dice:

      Ser una Holly está al alcance de muy pocas.

      Hay que estar como un cencerro, tener una pedrada en la cabeza considerable, beber como un estibador ruso, poseer un estilo personal propio de los años 80 y sentir una clara indiferencia hacia el qué dirán.

  13. MARIA dice:

    Me encanta, no puedo parar de reir, vaya tela..)pero joer, que valiente, tú ay, quieto, manteniendo el tipo,,yo me hubiese ido corriendo y, sin parar hasta Santiago de Compostela. (por lo menos) admirable, si señor!!!

    • El guardián entre el centeno dice:

      El soldado español no huye nunca.

      O casi nunca.

      Había que aguantar estoicamente el envite.

  14. EBovary dice:

    Madre mía…pensé que iba a ser el tipico rollo sobre el desamor (del que no quiero ni oir hablar, he, he) y me he reído un montón. No sé por qué me cae bien esa tal Holly, hay pocas chicas tan atrevidas aquí en España, siempre pendientes de lo que los demás dirán….un poco de frescura y libertad!!

    • El guardián entre el centeno dice:

      Sospecho que la filosofía de vida de Holly tal vez era demasiado fresca y demasiado libertina.
      Bendita Holly de todas formas. Entrañable (a su manera) como pocas.

  15. Pamela Courson dice:

    GRACIAS, GRACIAS!!!! Los “vividores” que te leemos desde la silla, con café de máquina en mano (puajj!) para aguantar las horas que quedan y vemos llover en Madrid por la ventana te saludan! Casi me muero de la risa. Pagaria por ver su cara ante el baile del cortejo de Holly!

    • El guardián entre el centeno dice:

      He visto documentales en la 2 sobre el apareamiento de ñus en el Serengiti más sugerentes que aquel baile.

  16. Mister G. dice:

    Querido guardián. Mientras estaba leyendo su post, me entra una llamada de una colega de la oficina de Londres y (ya no sé si es la falta de sueño o que me empecé a imaginar que me estaba llamando la mismísima Molly) he tenido que fingir que se cortaba la llamada de tal ataque de risa que me dio…

    En todo caso, se tiene Usted el cielo ganado, pq vamos… yo hubiese optado por la solución del autobus.

    Sabe lo peor?? A cuantas Mollies habremos rondado a altas horas de la noche buscando un poco de chavaleo? Mejor no pensar…

    Excelente, como siempre amigo.

    Un abrazo.

    • El guardián entre el centeno dice:

      Me ha gustado mucho su eufemismo de “chavaleo” para aglutinar tantas cosas implicadas en la misma acción.

      La solución del autobus fue la que más valoré pero los horarios del servicio público de transportes de Madrid es muy impreciso como para planear un suicidio correctamente.

      Un abrazo

  17. SHE dice:

    Señor Guardián, yo le pido que escriba un libro. Como siempre perfecto.

    • El guardián entre el centeno dice:

      Yo el libro se lo escribo encantado. Solo falta un editor insensato que me quiera publicar.

  18. megmm dice:

    salgo tarde del trabajo por reirme a carcajadas con la historia!

    y pienso! en realidad todo el mundo tiene un muerto en el armario….
    algunos no lo cuentan pero…lo tienen.

    y vuelvo a pensar! que el trayecto nos lleve a lo más parecido a lo que para cada uno sea su “Holly imaginaria”! q a todo el mundo le pasa alguna vez que con unos besos ya piensa en dónde le gustaría ir de viaje de novios …algunos no lo cuentan…pero tbn les pasa….

    y ya pienso por última vez! vete q al final, no llegas!!!!

    • El guardián entre el centeno dice:

      “Todos tenemos un muerto en el armario” es una frase que me encanta

      Un beso y gracias por esas carcajadas. Dios se lo pague con un buen novio.

      Si quiere le presento a Nick, el primo de Holly…

  19. Caro dice:

    Lo que me he reído!!! ¿qué sería nuestra vida sin Hollys? Lo bueno es aprender de esas citas. En tu caso: teniendo amigos como Nick… Un saludo!!

    P.D: Lo de “belleza distraída” Un punto!!!

  20. Alita dice:

    Léete Cambio de Luces, de Cortázar.

    • El guardián entre el centeno dice:

      Me lo leí cuando era un jovenzuelo dinámico y lleno de energía en el colegio.

      Y le diré que, a riesgo de ser lapidado por sus hordas de fans, no me considero un entusiasta de Cortázar. Me gusta, que conste, pero no acabo de ver esa chispa de auténtica genialidad que sí veo en otros

      • Alita dice:

        Interesante. A mí me pasa lo contrario. Que esa la falta de genialidad la veo precisamente en el Guardián entre el Centeno. Curioso. La gente a la que le gusta Holden no le suele gustar Cortázar y viceversa, y sin embargo tu forma de escribir se parece más a la del argentino.

  21. No, no y mil veces no. Aquí la de las historias de desamor y las citas desastrosas para reír soy yo. Si también empieza a invadir mi terreno literario, y con esta gracia que le caracteriza, además, ya puedo cerrar el blog y retirarme para siempre del mundo de las letras…

    Fantástica historia, Guardián, aunque yo la hubiese contado mejor, claro (guiño… o no)

    En cualquier caso, déjeme decirle que la cosa ya pintaba mal desde el momento en el que se le ocurrió a usted llevarse a una turista a un restaurante italiano. ¡Pero hombre, por DioR! Con un buen cocido en Lardi la hubiese usted matado desde el primero momento y se habría ahorrado tanto sinsabor.

    Un abrazo.

    • El guardián entre el centeno dice:

      El mundo de las letras tiene algo bueno y es que no se agotan. Hay letras para todos.

      Usted siga con su blog y sus historias de desamor que lo hace bien.

      Muchas me han achacado el error de no llevarla a un sitio típico español. Entono el mea culpa.

  22. Eva dice:

    Paella!!!!!!!
    Ha sido muy bueno!!!!

  23. Hope dice:

    Y me encuentro navegando por mil Blogs diferente, y topo contigo ….Y me sacas la ultima sonrisa del día…. de ahora en mas seras el de mi mañana…
    Con frases tan elocuentes que parecieras que estuviéramos charlando con Café en mano ….

  24. eeenymeenyminymoe dice:

    Espero que ni “Nick” ni “Holly” den con este blog. Espero que de ocurrir, no entiendan el castellano…
    Me juego el cuello a que Holly también esperaba, esa noche, encontrar al hombre de su vida. Las mujeres tenemos esa mala costumbre….y aunque constantemente nos confundamos y nos llevemos “chasco tras chasco” no hay ni soplido, ni cubo de agua, ni extintor que consiga apagar esa pequeña llamita de esperanza que arde cada vez que vamos a conocer a alguien nuevo. Así que sería interesante saber que penso Holly de usted, ver la otra cara de la moneda!
    Que su esperanza nunca se apague! ;)

  25. moccablanco dice:

    Acabo de descubrirle y no he podido evitar la tentación de dejarle un comentario. Creí que le gustaría saber que no he parado de reir con su historia desde el principio hasta el final… De verdad que me ha alegrado usted este día tan triste y gris. Le he estado echando un vistazo a su blog y no me cabe otra que felicitarle por cada post y cada historia de la que nos hace participes al resto. Hasta el momento solo he podido leer esta y la de su viaje a Nueva York, pero me basta para saber y asegurarle que a partir de ahora y casi con total seguridad cuenta usted con un nuevo seguidor, así que me verá más a menudo por estos lares alejados de la tediosa y exasperante rutina que invade mi día a día. Enhorabuena y hasta la próxima!!

    • El guardián entre el centeno dice:

      Más vale tarde que nunca.

      Bienvenida usted a este bar de puertas siempre abiertas, música alta, copas hasta el borde, carcajadas de fondo, pianistas en paro y cronistas nocturnos.

      Aquí tiene su casa.

  26. zoe dice:

    Qué majo, aguantando toda la noche…..eres un buenazo!!!!!

    • El guardián entre el centeno dice:

      Qué menos.
      Hay que ser siempre un hombre de bien o, al menos, morir en el intento.

  27. ainho85 dice:

    Su historia es desternillante Señor Guardián! Me encuentro en casa, copa de tinto en mano, disfrutando de sus letras como una enano. No paro de reir.
    Por qué pasan estas cosas? Situaciones ridículas, bochornosas, noches perdidas que luego, de manera sombrosa, se convierten en otras muchas noches que dan lugar a la carcajada limpia.
    Es lo que tiene estar en el camino, intentarlo, tener citas, tropezar, volverse a levantar. Al final, el saco va lleno de historias de lo más diversas.
    Gracias por acompañarme esta noche de jueves.
    http://verborreaenladistancia.wordpress.com

    • El guardián entre el centeno dice:

      El placer es mío, señorita Ainhoa.

      Espero que disfrutara esa copa de vino.

      Un beso

  28. Alejandra dice:

    Casate conmigo jajajajajaajajajaj INFAME !

  29. C dice:

    Dp de lo leido y lo mucho que me he reido le perdono lo de NY…pero quiero la versión femenina, dos películas diferentes fijo, que seguro es tb desternillante y me atreveria a decir que más voraz, quién sabe a quién esperaba Holly, quizá a Ryan Gossling? quién sabe que pensó cuando le vio llegar con su gran posado y la invitó a un italiano victima quizá de su todavía última resaca? y que pensaba ella mientras Usted se bebía la reserva de gin-tonics? podría seguir…porqué no la llevó a sus lugares más emblemáticos??? tan buen lejos tenía?

  30. Amanda Bonner dice:

    Cuánta paciencia tiene; yo hubiera desaparecido después del tiramisú.

    Consiguió usted que me riera bastante después de un “jueves horribilis” cuando lo leí anoche (“Saturday bloody Saturday”. Impagable). Además, sacar punta a este tipo de situaciones surrealistas en las que uno se ve envuelto es muy sano. No se puede estar todo el día pensando en las historias de amor jodidas (uno de mis posts favoritos, por cierto), aunque los “imbéciles de remate y sin solución” estemos tentados a ello.

    Felicidades de nuevo por el blog, ¡siempre es un placer dejarse caer por aquí!

  31. Marta (con minúscula) dice:

    Algo rocambolesco, bastante jugoso y del todo desternillante. Cuando pensaba que una frase no podía gustarme más, la siguiente me sorprendía sonriendo.

    No he podido evitar pensar en un hipotético cambio de situación en que un hipotético DJ pincha a la vera de su mesa hipotéticamente italiana una versión de “Crazy in love” ante una atónita Holly que no duda en quitarse los seguro embarrados zapatos, subirse a la mesa y desplegar todo su ser. El colofón a una noche en que cualquier adjetivo se queda escaso. Si es que puede hablarse de colofón en singular. Intuyo que con esa chica son todo plurales.

    Usted no tuvo una cita con Holly Golightly. Usted tuvo una cita con algo que se le acerca bastante a Courtney Love en un intento desesperado por excitar a Kurt, allá donde esté, a golpe de cadera, vómito y risa estridente. Del todo irresistible.

    Hay quien dice que para que existan citas buenas, debe haberlas malas. De acuerdo sólo a medias. Incluso la misma chica, la misma Holly, quizás en otra circunstancia, con menos cerveza, más pausa, menos Titanlux y una sonrisa encantadora pudiera haber creado un efecto completamente distinto. Sospecho que nunca lo sabremos.

    Brindo por Holly. Brindo por su temple. Y brindo por el sentido del humor.

    PD: Las golondrinas de mi pelo también le saludan.

  32. Marina dice:

    Chapeau misterioso caballero. He reído y reído con sus lineas, pero también he pensado que si usted nunca se hubiera presentado a aquella cita nunca hubiera sabido si “su Holly” existía o no. Para vivir hay que salir a la calle y apostar, y usted lo hizo.
    Alabando su valentía y su toque de humor me despido.

  33. Gema dice:

    Gracias Sr. Guardián…jajajaj…lo que me he podido reir. que fué lo siguiente una manzanilla en el bar de la esquina?.

    A mi una vez me pasó algo parecido pero era americano y demasiado formal..le llevé por todo antro “underground” de madrid incluido el rastro y lo curioso es que todavia me habla…hace años de esto.

    Las Audrey Hepburn ya casi no existen y no todas las británicas son como Kate/Pipa Middleton, se asemejan mas a Holly tipo B. Jones…la chica estaba en otro país y queria divertirse sin importarle lo que la gente pensara de ella, yo de ser usted la hubiera llevado de tarbeneo por el madrid castizo o algo parecido e intentar reirme que la vida son dos dias….
    Pobre chica y podre usted que no era lo que esperaba y tuvo que manterner el tipo.
    Le paso un link, Un saludo.
    http://elmalpensante.com/index.php?doc=display_contenido&id=1904

  34. Carmen dice:

    Sr. Guardián, espectacular, como casi siempre, es q con Vd. Me estoy volviendo muy exigente.
    Me he partido de risa con su historia de amor, jamás pensé q pudiera pasarle algo así, creí q esto solo podía ocurrirnos a las tontitas como yo, q nos metemos en cualquier lío sin buscarlo.
    No se quien me daba mas pena, penita, pena si Holly o Vd., aguanto como un Sr. Toda la velada y hasta bailo a altas horas de la madrugada, eso no se yo si es de ser un bon vivant, jejeje.
    Yo creo q todos tenemos alguna historia como la suya, la mía se resume en, tras una ruptura de una relación de 5 años, una amiga me dice te voy a presentar a tu media naranja, me convence fácilmente, y le digo dale mi móvil al imperfecto. hablamos me parece simpático, y quedamos para cenar en el pan de lujo, donde quise ir con mi novio pero el destino no se dejo, fue una cita a ciegas de las de no volverse a repetir, fui a buscarlo con mi antiguo coche, con el q me accidente, me encantaba, y en la esquina de loewe con jorge Juan cerramos nuestro primer y único encuentro, y allí halle un señor mayor , por definirlo sutilmente, barbilampiño en la cabeza, barriguita cervecera y aburrido a morir, sin conversación y yo pensando y ahora a cenar con lo agustito q yo me comería una rodajita de piña sola en casa, y que se me ocurrió sobre la marcha, q yo no era yo, y q me perdonara pero q había quedado con un chico q había conocido por internet y q me había confundido, lo largue de mi coche y me quede sola de nuevo, pero ya se sabe mas vale sola q mal acompañada. La historia sigue, pero tampoco es cuestión de aburrirles.
    Pdta. Gracias guardián por su post semanal, le busco todos los días, hasta leo todos sus respuestas a comentarios, me hace mas animado este reposo posthospitalario. Un beso.

  35. Laura dice:

    Desde luego, aunque a veces el trayecto parece que no tiene destino.
    Cómo me he reído hoy!!! buenísimo! Haga más posts de este tipo por favor, creo que son terapéuticos.
    Por cierto, cómo aguantó tanto aquella noche??

    Un beso y feliz finde.

    http://www.elsemanaldigital.com/duelo-de-estilo-entre-celebrities-patrias-y-extranjeras–121028.htm
    @mimundocolores

    • El guardián entre el centeno dice:

      Escribiré más posts de este estilo, no se preocupe. Mi azarosa vida da para un libro de este tipo.

      Un beso

  36. Un pato del parque con el lago congelado dice:

    Que identificado me siento. Cuantas veces habré tenido esa sensación, y con “esa sensación” me refiero a toooodas las sensaciones que describes.

    Organizar un cita a ciegas creyendo que conoceré a la mujer de mi vida y me encuentro con lo más alejado de este mundo a mis expectativa. Es más cada vez que estoy en esa situación piendso nombres de hijos, colegios, zona en la que viviré y en como iniciar a mis futuros vástagos en el surf y el snow.

    Especialmente identificado en “I want paella”. Me llaman intransigente, seguramente sea porque lo soy, pero no puedo soportar las cosas fuera de lugar. Estar en Asturias no significa que puedas pedir una botella de sidra en un bar a las 6 de la mañana escuchando a los Easybeats, o que haya que comer y cenar fabada y cabrales incluso en los restaurantes especializados en pescado. Lo odio y lo odiaré siempre.

    Por cierto, si ibas por Alonso Martinez pensando en el nombre de tus hijos y habías quedado en un italiano, estoy bastante seguro de que tu restaurante de “Paella y vino” (gracias a Dios no pidió sangría) era Pulcinella (o la Tavernetta, pero apuesto por Pulcinella) que por cierto eran los bajos de mi casa.

    Este tipo de post me encantan, las historias, mi alma novelera hace que me enganche, me ria y llore.

    PDTA: Conozco personalmente a David Moralejo (no me iba a ir sin PDTA)

  37. Malu dice:

    Hola Guardian,

    lei tu articulo ayer, coji el coche y escuche Beyoncè…y todavia me estoy riendo!
    Gracias por tu humor “canalla”

  38. Ariadna dice:

    Has conseguido que llore de la risa e inyectar una carga de optimismo para lo que queda de día. Gracias por compartir tus experiencias tan “cachondas” e imborrables ! :D

  39. Maia dice:

    Querido Guardian,

    Qué haríamos sin reírnos de estas situaciones… Siempre me he sentido afortunada por saber hacerlo.

    Me han encantado sus peripecias y me ha recordado a una Cita a Ciegas que se emperró una amiga en organizarme con la mejor persona que iba a conocer en mi vida. Y seguramente lo era.

    Aunque la apariencia no fue la deseada mentalmente decidí lo juzgar y esperar a cómo discurría la velada. Mis dotes de oradora se quedaron en nada delante de ese hombre que le gustaba la playa, ni el sol, ni la música, ni salir, ni leer, ni ver series… no había ido al cine en muucho tiempo, ni veía películas en casa. Eso sí, hacía poco se había descargado una película de Gracita Morales porque le gustaban mucho. En ese momento de la conversación le juro que casi lloré. Pocas veces he deseado tanto ser un Heroes y volar muy alto como los Petrelli.

    Por suerte, el tampoco sintió ningún tipo de afinidad hacia mí y a la hora y media nos despedimos con un par de cordiales besos. Los días siguientes temblaba cada vez que tenía una petición de amistad en FB (y fueron más numerosas de lo habitual). Pero no hubo señales de ningún tipo.

    En fin, que nos quedamos con las risas posteriores que me eché con mis amigas.

    Un beso,

    P.D.: Ahora entiendo por qué no “pudo” quedar con nosotras para tomar ese GinTonic pendiente. Temía que le saliéramos Hollys… ;)

  40. Lady Lay dice:

    Querido, no se culpe. Fue usted víctima de una dura confabulación.

    Siendo bien pequeña, mis padres se ocuparon de meterme en un colegio británico para que aprendiese bien el inglés, puesto que (cosa que en ese momento todavía desconocía) en los años siguientes nos iríamos a los EEUU a vivir. A la tierna edad de ocho años hablaba un inglés británico impecable, recitaba poemas de Emily Brontë y ponía el tono propio de una señora tomando el té en la época victoriana. Luego cruzamos el charco, y los pequeños yankees –cargados por el mismísimo Lucifer– tuvieron la sutileza de constatar: “you talk like those weirdos”. Lloré durante meses. A día de hoy, no les culpo. Por Dios, no. Pero no entendí el por qué hasta mi vuelta a España, cuando tenía la cabeza algo más amueblada y mi acento se había quedado en algún lugar entre el californiano sureño y el londinense de Buckingham. Fue cuando paseaba tranquilamente por los alrededores de Benidorm (tan próxima pero a la vez tan lejana de mi Altea natal) que reparé en hordas de individuos con la piel rojiza, tatuados hasta la lengua y saciando la sed en sendas jarras de cerveza. Hablaban ese mismo inglés que había aprendido en el colegio. “Weirdos” se quedaba corto para calificarlos.

    Había conocido a los ingleses más impecables, de esos que toman el té a las 5 y comen After Eight sin mancharse la camisa, pero estos no eran así, ¡eran la jodida antítesis!; y me resultaba imposible pensar que aquellos personajes compartiesen la mismas patria de Dickens, Austen y los hermanos Brontë. Imposible. Hasta que un día, leyendo a Bill Bryson –lectura obligada– lo vi claro: los británicos, los auténticos, viven tan enamorados de su tierra y sus costumbres que no abandonarían su isla ni a punta de pistola. Los otros, esos falsos británicos que emigran son el mal. La viva encarnación del diablo. Pero ese, queridos, es su codiciado estratagema; envían singulares ejemplos de grosería y ordinariez al extranjero para ahuyentar a futuros turistas y guardarse su isla para sí mismos.

    He descubierto la tapadera. Están todos compinchados. A mi ya no me engañan.

    Su cita con Holly fue un fracaso. Pero Holly seguía unas directrices claras: sembrar el horror. Sígale la pista, podría haber una Kate Middleton escondida bajo ese vestido jaspeado.

    Lady Lay

  41. Señorita Mc Moc dice:

    No me podría alegrar más de haberle mandado al predicador del bon vivant un mail nocturno…ciertamente yo también le hacía en una ópera o en un evento social con lo más chic y bohemio de la capital….pero hemos descubierto que eres HUMANO…que también deambulas delante de la nevera esperando a que salga un chef (cada noche de un continente) con una suculenta cena sin que te terminen oliendo las manos a cebolla…

    Holly mola en resumen…una tía a la que se la trae al pairo todo..que si queda contigo y lleva un pedal de colores pues como digo yo: palante como los de alicante…que si se echa unos dancings de aúpa al son de single ladies bailando cual robot sin 3in1..pues palante…si en realidad nos debería dar igual lo que piensan de nosotros..lo importante es lo que pensemos de nosotros mismos (bueno y que tengamos amigos que nos aconsejen que no debemos llevar pedalón a las citas)

    Bueno que Hollly mola a su manera y tu también…has hecho que por primera vez en mi vida ponga en favoritos una página que no sea el correo o eltiempo.es (esencial para airearse de la city)

  42. Diana dice:

    No me he podido reír más. Buenísimo. Tiene usted una manera genial de contar historias. Enhorabuena.

  43. Rosario dice:

    Pensaba que el ir pensando el nombre de los niños era sólo de chicas.

  44. LaAliciaDeCarroll dice:

    Ay, mi Guardian… las lágrimas me caen de la risa.

    Desde luego yo tampoco soy partidaria de este tipo de citas porque, casi siempre, suele salir algo así…

    PD. Dior mío, si a ella sus amigas la llamaban Beyonce, mejor no pensemos en cómo bailaban sus amigas…

  45. Jenny dice:

    Hace dias que no leia su manual del buen vividor, pero me dado cuenta que con las grandes palabras que escribe y hace que tanto nos riamos como que nos volvamos en un momento en plan romantico, merece la pena ser leido siempre.
    Escribe algo en algun periodico? Si es asi me gustaria saberlo para no perderme sus historias!

  46. Misako dice:

    Ayer le descubrí. Me hizo reír, olvidarme de todo lo demás. I love you!

  47. Pilar dice:

    Maravillosa la forma de contar una noche desastrosa y el humor que le pones (a toro pasado es más fácil reirse de momentos así! :$).

    Me recordó a alguna cena que he tenido con los del pueblo de mis abuelos cuando venían a la ciudad, ellos con las camisas desabrochadas casi hasta la cintura y en el restaurante, después de pedir un buen vino gritaran al camarero: “la gaseosa!!” … diossss …

    Sobrevivir a noches de estas aseguran un gran karma, estoy segurísima.

    Beso.

  48. Anna dice:

    Acabo de descubrir tu blog y no me puede gustar más! Hacía tiempo que no me reía tantoooo!

  49. Bianca mon amour dice:

    Estimado Sr.Guardián:

    Le descubrí ayer poniendo en google” las películas más románticas de la historia del cine” + blog.
    Mejor no preguntarse porque buscaba semejante gilipollez,pero me llevo a su post de Superman, después a leer todos sus post,y ahora a escribir en su blog.Soy de”adicciones fáciles”, le confieso: su blog me asusta.Me he visto esperando su próximo post como quién espera su dosis de metadona.Preocupante!

    Ayer hablaba con un amigo justamente sobre citas desastrosas,me adelantó que me tiene que contar su cita con “la campeona olímpica de natación de Sydney”,me dijo que me la contará la próxima vez que nos veamos,así se asegura que no tardaré mucho tiempo en llamarle.Aunque no podía irme a casa sin que me contestará a una pregunta¿habéis practicado el estilo crol,braza o mariposa?.Y me contestó:la tuve que echar de casa…..ya te contaré.Así que estoy con el mono de escucharla.
    Yo le tengo que contar mi cita desastrosa con” el chico que odia las aceitunas”,aunque siempre puede haber una teoría(como “la teoría de las aceitunas”) que confirmé que quizás detrás de una cita desastrosa podía haber habido una gran historia de amor.

    Sin más
    Att
    Bianca mon amour

  50. Paula dice:

    Querido!!! bendita Holly que se ha subido a la barra de este bar y ha sacado nuestras mejores sonrisas y carcajadas!!!
    ¿Quién no se ha reido del amigo “molón” que tiene don para las féminas y un día ha terminado con una adorable Beyonce?
    Holly (al igual que Beyonce) están aqui para las carcajadas, para el disfrute, para el no pensar en lo que debería ser, y simplemente “ser”. Y para que aprendamos a reirnos de nosotros mismos. = )

  51. Rocio dice:

    Ademas de buen vividor es usted todo un caballero, con un aguante y una paciencia de aupa…Gracias por las risas de domingo lluvioso en NY!

  52. An dice:

    Gracias! No me he podido reír más!

  53. Bárbara dice:

    Me ha encantado y recordado mi primera cita a ciegas, de la que me arrependtí de camino a la misma, pero que a posteriori recuerdo con una sonrisa de oreja a oreja. No hay nada como saber reírse de uno mismo.
    23:00 horas Madrid, noche de jueves, una sala de magia cualquiera. Mi “cita” llega tarde, el camarero leyendo un libro en la barra del local, ve mi cara mezcla de inseguridad y desolación, decide invitarme a una cerveza mientras “hago tiempo”.
    Media hora más tarde aparece el “susodicho” alto y desgarbado, muy serio, tenso ….. abrigo hasta los pies y cuando digo hasta los pies, me refiero a que lo lleva arrastrando por el suelo, bufanda anudada, un bolsito al hombro ( del que no se deshizo en toda la velada, no sé qué diablos llevaba dentro ), y más anillos que Mr. T., creo que se había esforzado en ponerse sus mejores galas, y se las puso todas al mismo tiempo.
    Comienza una conversación anodina, cualquiera, no nos conocemos, no tenemos nada en común, pero trato de ser amable, sonreír y disfrutar del espectáculo que está a punto de comenzar,…… pero parece que no empieza nunca.
    Me mira, de arriba a abajo, no dice ni una palabra, asiente, y no deja de mirarme fíjamente a la cara, sin decir nada, ( pienso, tengo algo pegado en la cara …………… ) me excuso, voy al servicio, me miro al espejo, todo está en su sitio, no tengo nada pegado en ningún sitio, salvo su mirada.
    Regreso a nuestra mesa, empieza el espectáculo, divertido, ameno,. Los disfruto al máximo, dadas las circunstancias.
    Dos horas mas tarde, finaliza.
    Enreda en su bolso una y otra vez, rebusca ……….. no saca nada.
    Pago las cervezas, y de paso las entradas al local, me quiero marchar a casa, es muy tarde y me toca madrugar.
    Mi “cita” ha dejado su coche aparcado por algún sitio, no recuerda donde, me ofrezco a acercarlo, tardamos una hora y media en encontrarlo.
    Mientras tanto, mi acompañante ( y después de pagar las entradas, la bebida, no haberme dirigido la palabra mas que para asentir y sonreír…… ésto fué realmente lo que me sacó de mis casillas ), se saca un chicle del bolsito, y se lo mete en la boca, empieza a masticar con la boca abierta y comienza a hacer globos. No me ofreció un maldito chicle.
    Localizamos su coche, indicó me llamaría para quedar de nuevo, metí quinta y desaparecí, para perderme por la carretera de Toledo.
    Cuatro días mas tarde llama:
    ¿ qué tal estás ?
    Bien, respondo.
    Oye, lo pasé muy bien, a ver si quedamos de nuevo.
    Ya ………..
    Oye por cierto, creo que se me debió de caer un anillo en tu coche, porque no lo encuentro………………

  54. Alguien que le mando su credo una vez.... dice:

    Maldita sea… que bueno es usted dandole a la tecla!
    He leido el primer comentario que le han escrito y no he podido evitar ponerle algo de mi cosecha personal:
    “Hay que tener ese punto canalla, que hace que uno nunca pierda la clase ni la elegancia”

  55. Sera dice:

    “Jodido genio”.
    Eso es lo que mi mente no puede evitar gritar al terminar cada uno de sus textos. Así le he presentado y recomendado 2.345.366 miles de veces.

    Hoy me apetecía decírselo directamente a la “cara”.

    Modo pelota: OFF

  56. aroa dice:

    hola Guardián.

    hace mucho que no te escribía pero no por ello he dejado de leerte! me encantas! todos hemos vivido alguna experiencia alguna vez como tu Adorada Holly, pero lo que no te mata te hace más fuerte! me gustaría regalarte una rosa y un libro hoy.. te lo regalo virtualmente! :p
    Y una cosita más.. decirte que cuando dejas de vivir sensaciones tipo las de tuyas con Holly y luego las recuerdas y te horrorizan, te ríes, sientes sentimientos tan opuestos.. es que te has estabilizado.. y te estás haciendo mayor… te puedo decir por experiencia que siempre que salía me pasaba algo gracioso.. mi vida era un cuento cada día! un cuento de los que sabes como empiezan pero que pueden tener 1000 finales distintos y que nunca los aciertas por mucho que imagines…. ahora.. embebida en unos años de estabilidad, con pareja, y feliz (aunque antes tb lo era, solo que de otro modo… ) debo decirte que echo de menos las “tonterías” y yo lo llamo así.. aventurillas que me sucedían sin hacer nada.. tomando una copa, cenando en un bar… y es ahora cuando me doy cuenta de que me estoy haciendo vieja.. me has recordado mis 20 años! y aunque solo tengo 25 a veces… sólo a veces los echo de menos! mil bss! cuando quieras salimos a cenar!

  57. Alba dice:

    Mi querido guardi, me has hecho reír tanto q mi marido sentado a mi lado en el sofá , me pregunta q diablos me pasa ?? me encanto, pero también me entristeció… tal vez no lo entiendas , pero yo soy de otra época, cuando las mujeres ” siempre” olíamos a jazmín ! ” nunca bebíamos mas q un par de copas de buen vino ! y q conste q no soy tan mayor eh !! pero por favor no me deje con la intriga !! que le dijo a su amigo ????? un besote.

  58. malen dice:

    Un brindis por las citas horribles yque viva el surrealismo en nuestra vida!, reconozco no ser tan valiente como usted y haber salido corriendo de algun encuentro discotequero

  59. MJ dice:

    Esto me ha recordado una cita deprimente, triste y falta de química de la que escapé fingiendo un terrible dolor de estómago tras una cena y una única copa -ni siquiera con alcohol se animaba la velada-. Gracias al cielo, mis amigas estaban cerca y el curso de la noche cambió completamente.

    • El guardián entre el centeno dice:

      Me estoy dando cuenta de que ustedes son unas…farsantes!
      Yo aguantando estoicamente a Holly y usted y tantas otras inventándose cosas para huir como comadrejas.

      Si es que fuimos, somos y seremos unos pardillos…

      • MJ dice:

        Jajajajaja… En mi descargo, debo aclarar que aquel especimen no era primo de ningún amigo mío y que yo no le debía ningún favor a nadie… Y además, simplemente exageré el nudo en el estómago que tenía después de haberme pasado toooooda la cena hablando yo sola, disertando sobre lo divino, lo humano, lo banal y lo trascendente porque él simplemente no hablaba, ni metía baza, ni mostraba interés por nada más que no fuera el arreglo de su coche, estropeado esa misma noche. De nada sirvieron las frases animosas típicas que se dan en estas situaciones. Lleno de pesar y pena, ese pobre hombre era incapaz de reaccionar ante ningún tema de conversación. Y no es que yo llevara la voz cantante, es que era la solista en un teatro vacio! Total, un encuentro deprimente, triste, falto de química… Aburrido.
        He de reconocer que la cita empezó mal. Me llamó esa tarde para decirme que había reservado en un mexicano a las 20:45 -hora infantil de cenar-. Después, me volvió a llamar empeñado en venir a buscarme a casa, cosa que a mí no me apetecía nada porque pienso que en una primera cita es mejor que cada uno vaya a su aire, pero como ya he dicho, se empeñó de tal manera que una negativa rotunda por parte mía rallaba en la mala educación.
        Tampoco es de esperar de un caballero que aparque el coche a dos paradas de metro y con transbordo entre medias para no pagar el parking. Digo yo, que si una sale de casa toda monísima, con taconazos y no quiere ir en metro -sube y baja escaleras, ay el tacón…- teniendo coche propio, por algo es.
        Fue entonces, al aparcar en el aparcamiento de su facultad, cuando su coche hizo un ruido raro, raro… Y ya no volvió a arrancar. A pesar de sugerirle si quería llamar a su seguro, él dijo que no, que al metro. Después llegó la cena en la que yo, como un actor en pleno ensayo en solitario, hablaba, hablaba y hablaba como un papagayo sin obtener réplica alguna. Y a pesar de mi incipiente afonía, le di otra oportunidad en forma de copa. Como a pesar del alcohol, la cosa seguía igual, decidí abandonar el barco. Fui al baño para hacer una llamada y al salir, exageré la molestia en el estómago que sentía para escapar sin herir su orgullo. Preferí hacerlo así y no soltarle un: “eres un aburrido y no me interesas. Ahí te quedas, soso”.
        En fin, entiendo que usted sienta cierta solidaridad masculina por este hombrecillo, pero los caballeros educados e interesantes como El Guardián están en extinción. Palabra de mujer.

  60. BEATRICES dice:

    Hacia mucho tiempo q no me reía leyendo. Gracias, me has hecho reír a carcajadas a mi y a mi hija de 4 meses, que al oír me a mi, ella también se descoronaba.

  61. Beatriz dice:

    Que tus vivencias, ocurrencias, recomendaciones y demás parafernalias crean adicción resulta ya algo obvio.
    Dejando a un lado la obviedad y el peloteo…sólo decir que es un placer leeerte.
    Vivir a través de música, buen gotxeo, gin tonics, buen cine, buenos libros y buena compañía parece la única manera de sobrellevar esta vida infame en muchas ocasiones y tremendamente divertida en otras.
    Tú contribuyes con tus recomendaciones a ello.
    En suma, gracias.

  62. Lui_Sita dice:

    No hay nada mejor que empezar el día con un repertorio de risas…. GRACIAS y Buenos Días!!

  63. tiby dice:

    Querido vividor,
    Este es el primer post que leo en tu blog (No preguntes por qué, tengo una extraña manera de decidir si blog o un libro me gusta… y no viene al caso explicar), y que manera tan buena de comenzar a leerte.

    Si bien, gracias a dios, no he tenido hasta ahora una Beyonce, o simplemente un amigo desgraciado que merezca ser crucificado por llevarme de esa manera directo a un matadero (La verdad es que tu amigo es adorable, porque sin él, no hubiese existido este post), si que tuve a un Almodóvar dirigiendo un día de mi vida (he aquí la historia: http://simpletybs.com/un-jueves-bajo-la-direccion-de-almodovar/)

    … Es difícil recordar esos momentos, pero qué sería de la vida, sin historias memorables que contarles a otros?

    Desde hoy, fan de tu blog.

  64. Mariana dice:

    Después de una noche de perros, el domingo se arregla con vino blanco, fresas, sushi a camino y esto, que me ha sacado una sonrisa de gato de Cheshire.

    Salute!

  65. Ana Belén dice:

    Brillante!!muy gráfico!!lo he leido 4 veces y cada vez me río más!madre mía..cada vez que me pase con los golpes de cruzcampo, me voy a acordar del general checheno!jajaja! qué arte tienes, criaturita!

  66. Estefi Marín Castillo dice:

    Deberías aprovechar tu talento … ¿No te has planteado plasmar tus vivencias en un libro? ;)

  67. [...] "CRITEO-300×250", 300, 250); 1 meneos La noche que bailé con Beyoncé manual-de-un-buen-vividor.blogs.elle.es/2012/04/19/la-noc…  por Belisea hace [...]