6 de junio de 2013

Maneras de vivir

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En ciertos momentos de confusión, en los que uno no sabe qué dirección tomar, y va avanzando con el alma turbada y rota, conviene echar la vista atrás, muy atrás, para entender quiénes somos y hacia dónde vamos.

Apretar la tecla de rebobinar, ver nuestra vida hacia atrás y pararla en un momento determinado, momento que tal vez pasara inadvertido, pero que ahora explica mucho de lo que somos.

Al fin y al cabo, la vida es un misterio sin resolver cuya solución se encuentra en las huellas que vamos dejando a nuestro paso.

El otro día estaba pensando en todo esto delante de una máquina de Coca-Cola.

No es que siempre me ponga así de trascendental y místico cuando me dispongo a sacar una Coca-Cola de una máquina, pero es que la situación me hizo recordar algo.

Déjenme que les cuente.

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Una tarde de hace muchos, muchos años, mi madre me esperaba a la salida de mi entrenamiento de fútbol. Hacía mucho calor y estaba parcialmente sordo de un oído debido a un balonazo en la oreja que había recibido con uno de aquellos pétreos y mortíferos balones Mikasa, cuyo impacto era similar al de una bola de demolición.

Me zumbaba el oído por el balonazo. Tenía la lengua estropajosa por el polvo del campo de fútbol y los ánimos por los suelos. Aquella lamentable vitola, arrastrando las botas y con la camiseta por fuera, debió despertar cierta lástima en mi madre porque, contra todo pronóstico, accedió a mis insistentes súplicas y me dio 100 pesetas  para una Coca-Cola

Conviene aquí aclarar, querido lector, que mi madre nunca me daba dinero para Coca-Colas. Porque siempre fue de una de esas madres que vivían con la firme convicción de que la cafeína presente en un vaso de Coca-Cola era capaz de tenerte en vilo una semana y que era lo que servían a los jóvenes en los after-hours de la Ruta del Bakalao para aguantar hasta bien entrada la mañana.

Para mi madre, la Coca-Cola era crack infantil.

La cuestión es que con aquella moneda de 100 pesetas ardiendo en mi mano, como si portara el Santo Grial o el anillo de Frodo, salí corriendo como corren los niños, de forma errática y alterada, a la máquina de Coca-Cola que había en mi colegio.

Y ahí que me planté, enfrente de una de esas máquinas gigantescas. Como si estuviera ante mi Everest.

 

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Siempre soñé con tener una igual en mi cuarto. Tenía cierta magia ese proceso de meter una moneda en aquella máquina, apretar un botón, escuchar el ruido de sus entrañas y recoger el “premio” en forma de una fría y refrescante lata.

Yo siempre fui de Coca-Cola normal. La Coca-Cola Light era la novedad por aquel entonces, y lo que bebían las chicas de COU, con sus carpetas forradas con algún cantante de moda de peinado ridículo. Había también Fanta Limón y Fanta Naranja, que eran lo que bebían los originales. Y luego, más tarde, apareció una bebida rara, llamada Aquarius, que por su precio desorbitado (125-140 pelas) debía de ser zumo de langosta. Un lujo fuera de mi alcance, reservado únicamente para momentos especiales, como el Magnum Blanco, que era el Aston Martin de los helados para esos niños que crecimos a base de Colajets, Popeyes y otros infames trozos de hielo con colorante.

 

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Yo tenía un ritual. Una teoría bastante absurda.  Si pulsaba rapidísimo y de forma repetida, casi frenética, el botón de Coca-Cola, la máquina entraría en un estado de absoluta confusión y me daría dos latas por el precio de una.

Sí. Yo tampoco me explico cómo no acabé estudiando en Harvard con semejantes ideas.

Pero siempre lo intentaba. Siempre. Metía la moneda, apretaba el botón unas 270 veces/segundo, con la lengua medio fuera y cara de absoluta concentración, como si estuviera compitiendo por el oro de halterofilia en los Juegos Olímpicos.

Por supuesto, nunca caían las dos Coca-Colas.

Jamás.

Pero en aquella ocasión, metí aquellos 20 duros, entré en trance apretando el botón como si no hubiera un mañana y, BUM, dos Coca-Colas aparecieron.

Durante aquellos segundos, les puedo asegurar sin temor a equivocarme, que fui el niño más feliz del planeta Tierra.

Había vencido al sistema. Era más inteligente que una máquina. Era más listo que los señores de Coca-Cola.

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Lleno de júbilo, salí corriendo hacia el coche de mi madre, esperando que se sintiera tremendamente orgullosa de la proeza que acababa de conseguir su primogénito, sangre de su sangre. Como cuando iba andando por la playa del Sardinero con mi hermano y encontrábamos semienterrado en la arena algún trozo de hueso de vete-tú-a-saber-qué y corría a la toalla de mi madre convencido de haber descubierto los primeros restos de un Diplodocus y que iba a ser famoso y ganaría un Premio Nobel, o tal vez dos, y abrirían museos con mi nombre  y mi madre fingía una cara de tremenda admiración y se llenaba su bolso de objetos inservibles y bastante repugnantes.

Pero dicen que la alegría en casa del pobre dura poco. Tan pronto entré en el coche, mi madre me dijo que ni se me ocurriera beberme dos Coca Colas y que ya le estaba dando la segunda lata a algún chico del colegio.

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Resignado, como los polis de las películas cuando tienen que entregar su placa y su pistola, di aquella Coca-Cola al primer chico que pasaba por ahí de mi curso y que ni siquiera me caía especialmente bien.

Ah. Vale.

Eso fue lo único que me contestó. El muy cretino. El muy imbécil.

Yo le estaba entregando el fruto del sudor de mi frente, de mi tenacidad y de mi esfuerzo, y aquel indocumentado solo me respondía con un miserable y raquítico Ah. Vale.

A veces pienso en acudir a alguna reunión de antiguos alumnos solo para ir a cenar con él y en cuanto pida una Coca-Cola, saltar:

¿QUÉ TAL ESTABA AQUELLA COCA-COLA QUE TE DI, HIENA DESAGRADECIDA? ¿TU PALADAR NOTÓ ALGÚN SABOR EXTRAÑO? BIEN, PUES ERA EL SUDOR DE MI FRENTE Y DE MIS SUEÑOS, MALDITO COLEÓPTERO OPORTUNISTA.

Otro escenario que contemplo es ir con una espada, disfrazado como Íñigo Montoya, y decirle muy seriamente:

Hola, soy el Guardián entre el Centeno. Tú te bebiste mi Coca-Cola. Prepárate para morir.

Ya les contaré cuál es finalmente mi venganza.

La cuestión es que aquel chico se llevó mi Coca-Cola. Y yo me quedé hundido.

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Y el tiempo pasó.

Y llegó el enigmático Cobi y Barcelona 92. Y Curro, un bicho aún más enigmático. Y Aquarius resultó no ser zumo de langosta Y las carpetas cambiaron de cantantes y de peinados. Y cambiaron la máquina.  Y cambiaron las latas de Coca-Cola. Y a Luis Enrique le partieron la nariz en Estados Unidos. Y de repente, yo era tan alto como aquella máquina. Y se fueron la niñas de COU. Y las siguientes. Y las siguientes. Y las siguientes. Y las siguientes. Y las siguientes. Y de repente, las niñas de COU eran mis compañeras. Y viajé. Y fui a la universidad. Y tuvimos un accidente de coche. Y sacaron el Aquarius sabor Coca-Cola, la mayor aberración jamás inventada por el hombre. Y estalló la crisis.

Y el mundo siguió girando.

Sic transit gloria mundi.

Pero yo, siempre, siempre, siempre que voy a una máquina de Coca-Cola, meto la moneda y sigo apretando frenéticamente el botón.

No puedo cambiar. Ni quiero.

Maneras de vivir, que cantaba Rosendo.

Jamás me han vuelto a caer dos Coca-Colas. Pero yo sigo. En mis trece. Erre que erre. Siempre. Sin excepción. Por si un día caen dos. Quién sabe. No me llames iluso porque tenga una ilusión.

Es curioso que tras tantos años, tras tantas cosas en mi vida, uno siga aferrado a esas manías e ideas absurdas de cuando eras niño. Como si fueran un tablón de madera al que agarrarse tras el naufragio.

En la vida uno puede ser de los que aprietan o de los que dejaron de apretar.

Yo sigo apretando. Sigo yendo a jugar al fútbol con mis amigos los domingos. Sigo enfadándome cuando perdemos (casi siempre). Sigo escribiendo. Sigo emocionándome cuando leo El guardián entre el centeno. Sigo escuchando a Loquillo. Sigo riéndome con escenas de Aterriza como puedas. Sigo impresionado con los rascacielos cuando voy a Nueva York. Sigo persiguiendo quimeras. Sigo pensando que se pueden coger dos trenes por la misma vía.

Y sigo creyendo que algún día pueden volver a caer dos latas.

Aprieten, siempre aprieten.

En lo que sea. En lo que hagan.

Como locos, como niños, como si les fuera la vida en ello.

 

El guardián entre el centeno

Sígueme en Twitter: @guardian_el_



180 Comentarios

  1. M dice:

    WOWWWWWWWWWWWWW

    • Jane dice:

      Estimado Guardián,

      Qué maravilla leer sus líneas. Qué gozada levantarme esta mañana con esa dosis de motivación concentrada.

      Tiene un don. Así que yo, como Mafalda en su día, le pido que siga escribiendo. No deje de hacerlo. Y mantenga el “misterio” sobre su identidad… Consigue crear un áurea de fantasía, sin que por ello deje de verme reflejada en sus historias (yo también identifico mis experiencias con capítulos de friends…). Eso es lo que al fin y al cabo busca uno en la lectura… No? Introducir la imaginación en su vida. Darle un toque de surrealismo.

      Gracias,

      Jane.

      P.D. Espero que no siga buscando “tesoros” en las arenas del Sardinero… Vaya mejor al Puntal, aunque se tope con algún nonagenario con sus vergüenzas al aire.

    • Mikel sajeras dice:

      Debo de agradecerle sus palabras. Con estas me entran ganas de escribir, componer, o analizar verbalmente a las pocas chicas que he visto desnudas, querido o admirado en mi corta vida. Es un gran referente y fuente de inspiración.
      Un saludo.
      Mikel.

    • Sonsoles dice:

      Guardián, como siempre espero largo y tendido a leer otro de sus posts y nunca me decepciona…
      Gracias por un post de ánimos cuando una más los necesita!!
      Siempre fiel a ti… y a la Coca-cola light! ;)
      bsos

  2. Merce dice:

    En momentos donde es necesario un balón de oxígeno y mucha fortaleza… gracias por un post asi :) Me has recordado que hay que seguir apretando. Siempre. Un beso gigante.

    • El guardián entre el centeno dice:

      Un balonazo de oxígeno. Espero, eso sí, que no sea con un Mikasa…

  3. Tras la luna dice:

    Financiación de Coca-Cola? Parece una entrada-anuncio…ligeramente decepcionado.

    • El guardián entre el centeno dice:

      No. No todo el mundo está en venta. Es simplemente una historia. Mi historia. Jamás he cobrado un euro de ninguna marca por escribir aquí. Y me siento muy orgulloso de esto.

      • María de las mercedes dice:

        Maravillosa frase: “No todo el mundo está en venta”.
        Y la Coca-Cola no necesita publicidad alguna, se vende sola.

        Yo también soy fan de la zero, porque no engorda y sabe mejor.

        Se vende usted caro, aparece poco y a destiempo. Es la primera vez que lo leo el mismo día que usted escribe, me canso de entrar y que no haya escrito nada. Sí, le estoy regañando. Me gusta regañar cuando sé que tengo razón. Sí, sé que no tengo derecho. Por eso me gusta (regañarle), no digo que me guste usted, ni que no me guste, me estoy liando. ¡Todo es culpa suya! Escriba con más asiduidad.

        Un cordial saludo,

        Mercedes

      • El guardián entre el centeno dice:

        Tiene usted toda la razón.

        Escribo poco. Y actualizo menos.

        Siempre digo que voy a cambiar, que publicaré toda las semanas 2 veces, que si patatín, que si patatán…

        Lo que pasa es que me gusta elegir una buena historia. Una con la que esté cómodo de verdad. Y eso no sucede tan a menudo.

        Gracias por la paciencia y por entrar a ver si he actualizado.

        Y por reñirme.

        Un beso

  4. Frank Abagnale Jr. dice:

    Canta un poco a pago de coca-cola rollo nostálgico igual que su último anuncio de los bares…pero me da igual, no podías haberlo escrito mejor y haber definido de una forma tan grande el sentimiento que compartimos muchos de tu generación. Enhorabuena!!

    • El guardián entre el centeno dice:

      Muchas gracias. Y de Coca-Cola, ni un euro. Ni un triste pago en especie, a pesar de ser un yonki de la cafeína.

  5. Mar dice:

    Querido Guardián, tengo que decirle que como gran admiradora suya y de la Coca-Cola ( normal, por supuesto) me ha encantado leer una vez más todo lo que cuenta.
    Y sí, soy de las que aprieta, con fuerza, pase lo que pase. Soy de las que piensan que después de la tormenta siempre llega la calma, sigo creyendo que lo mejor está por llegar, y sí, sigo apretando el botón de las máquinas de coca- cola con desesperación… por si caen dos.

    Escriba pronto. Se le echa de menos.
    Mar.

    • El guardián entre el centeno dice:

      Puede sonar a herejía (mi Yo de hace quince años jamás me lo perdonaría) pero le confesaré que me estoy aficionando a la Coca-Cola Zero.

      Debe ser cosa de la edad.

      Gracias.

  6. Sitogr dice:

    Como siempre sublime señor Guardián. Se agradece leer cosas así en momentos como estos.

    ¿Acaso hay otra forma de vivir que no sea mirando siempre hacia adelante y siempre hacia arriba? ¿Acaso hay otra forma de conseguir dos cocacolas que pulsar los botones repetidamente? Para ganar hay que soñar. Además, si quiere conseguir dos cocacolas cómo va a dejar de intentarlo, si ya lo consiguió, si ya fue capaz.

    Siga soñando, siga viviendo. Que lo contrario será otra cosa, pero no será vivir.

    • El guardián entre el centeno dice:

      Sublimes siempre sus comentarios, Sitogr. Aparece y desaparece, como el Guadiana y los futbolistas especiales, pero siempre es motivo de gran alegría verle por aquí.

      Abrazo, caballero.

  7. guardiamarina dice:

    Curioso estado de ilusión me entra cuando leo cualquiera de sus post. Yo era de los que pensaban que sí metías la moneda, apretabas el botón y, acto seguido, pulsabas el botoncito rojo que había junto a la ranura la moneda, además de la lata te devolvía la moneda… ¡QUÉ OCURRENCIAS!. Ya desistí de intentarlo. No obstante, hay cosas en las que no me rindo, y menos ahora, que voy montado en ese sueño que tuve allá por el 2002, cuando aún tenía ocho.

    Un saludo, Guardian .

    • El guardián entre el centeno dice:

      Yo tambíén tuve una fase en la que creía firmemente en esa teoría del botón rojo. Siempre fui un imbécil con un especial espíritu de superación.

  8. ¡Ah, Guardián! Ya hacía mucho, demasiado, que no ponía lágrimas en mis ojos -cursi, pero cierto-.

    Seguro que ya sabe que la mayoría aprieta una sola vez durante toda su vida…

    Abrazos y apretones, claro.

    • El guardián entre el centeno dice:

      Querida María,

      Es usted una cursi sin remedio, pero de vez en cuando hacen falta cursis sin remedio.

      Me gusta escribir de mi infancia de vez en cuando, y es inevitable ponerse algo sentimental. Pero no se acostumbre.

      Se quejaba usted hace tiempo de que ya nunca contestaba por aquí. Bueno, espero haber saldado mi deuda.

      Otro apretón (sonaba mejor en mi cabeza)

  9. Ana Ortiz dice:

    “Aprieten, siempre aprieten…como locos, como niños, como si les fuera la vida en ello” me encanta ese mensaje final y la historia con la que lo acompañas. Cuando término de leer tus publicaciones es cuando me doy cuenta de que no he quitado la sonrisa de mi boca de principio a fin. Un honor siempre leerte, Guardián.
    Besos****

  10. Marta Nevares dice:

    La Coca-Cola forma parte de nuestras vidas como el mismo agua. No hace falta anuncios. Te entiendo Guardián, pero a mi sin embargo me pasaba en Londres con el Marlboro…siempre pensaba que aquel bien tan preciado caería 2 veces!! Nunca ocurrió, sim embargo un día me devolvió el doble de las libras que había metido. :-)

  11. Sí al sí quiero dice:

    Las buenas costumbres nunca hay que perderlas, genial post. :)

    Sí al sí quiero

  12. Julia dice:

    Querido guardián, una vez más cumpliendo y superando las expectativas. Gracias por este mini alivio entre exámenes. Genial el texto, aunque cabe señalar que a veces aprietas, tu dinero entra y no sale nada…como me pasa a mí con la máquina de la biblio…será que detectó exceso de cafeína en mí…
    Seguiremos intentándolo, keep on walking (and writing)

    Saludos de una salmantina y santanderina a ratos.

  13. B dice:

    Yo sigo apretando dos veces. Me gusta que usted también lo haga, y sobre todo que se lo aconseje al mundo.

  14. Paula dice:

    Necesitaba algo así hoy !! Me has sacado una gran sonrisa =D

  15. Speedy dice:

    Entonces… ¿alguna vez caen dos cocacolas? ¿Me lo promete? Porque si me lo dice usted yo me lo creo… Y habrá que seguir apretando. Hasta que caigan. ;P

  16. Isabel dice:

    Querido Guardián, todas sus publicaciones consiguen sacarme una sonrisa y querer seguir siempre leyendo más… Ya sé que se lo piden todos, pero si publicara más regularmente nos alegraría más días grises. Tiene una forma magnética de decir las cosas y expresarlas con palabras. Por cierto, ¿publicará también una lista de libros para este verano? Muchas gracias, Isabel.

  17. María dice:

    Una adicta a la Coca-Cola que se ha sentido muy identificada, y que siendo ya mayorcita, no pierde la ilusión de vencer al sistema.
    Fui una afortunada, porque de pequeña también me cayeron dos latas en vez de una, un par de veces.
    Y recientemente volví a vencer al sistema, en la máquina de vending de la oficina, una semana consiguiendo Coca-Colas (en mi caso light) gratis, una semana fantástica, en la que la Coca-Cola me supo mejor que nunca. Pero todo lo bueno se acaba…
    Eso sí, ¡cuánto lo disfruté!

  18. Karen Blixen dice:

    Querido Guardián,
    Su madre ha debido pasárselo en grande con ustedes. Pasar una tarde con ella escuchando historias debe ser memorable.
    Que manera de escribir. Que manera de creer. Enhorabuena. Un lujo leerle como siempre. Esta usted invitado a un Gin Tónic ( con Ginebra N 209, mi preferida). Nos vemos en su pub

    • El guardián entre el centeno dice:

      Mi querida madre bastante tiene con aguantarme. Es una señora estupenda y de las personas más duras y fuertes que conozco.

      Me tomaré esta misma noche ese gin tonic.

      Un beso

  19. Ababoles dice:

    Guardián, la Coca Cola Zero da cáncer, lo saben los chinos!!

    Conozco a un chaval q una noche de copas en la playa, de vuelta al hotel, le dijo a sus colegas: si metes la mano por la máquina de CocaCola, bien al fondo, puedes alcanzar un bote y llevártelo sin pagar. Pues bien, el chico fue a hacer la demostración y acabó con la mano atrapada en la máquina, llamando a los bomberos, el brazo medio congelado y los vecinos asomados al balcón y acusándolo de ladrón… Recuerdos q me ha traído su post!

    Yo dejé de beber Coca Cola en agosto. Un sacrificio q curte el espíritu. Y hasta el 27 de agosto de 2014 no podré volver a sentir las burbujas frías por mi garganta, pero sigo metafóricamente apretando el botón, xq no quiero dejar de ser la niña q fui y q creo q siempre seré.

    • El guardián entre el centeno dice:

      No suelo hacer mucho caso a esas leyendas urbanas, la verdad. Siempre sale una historia similar: que si el microondas, que si los yogures, que si el Red Bull…

      Ya me explicará por qué no puede beber Coca Cola hasta esa fecha tan concreta. Me ha dejado intrigado.

  20. A. dice:

    ..”Sigo pensando que se pueden coger dos trenes por la misma vía”..

    Pero el mismo tren que pasa dos veces o distinto?.. incertidumbre e inseguridad?

    Yo también lo pienso.

    Me ha encantado.

  21. María dice:

    Guardían, no iba a escribir, pero ahora que he visto que te estás aficionando a la cococacola cero, yo también confieso…. De verdad que es que sabe a cocacola normal….. fíjate que estoy por probar la cero sin cafeina, pero ya me parece demasiado….

    • El guardián entre el centeno dice:

      Pienso exactamente igual que usted. Lo de la Zero sin cafeína me parece una locura, eso sí. Quitar la caféina a la Coca Cola es como el vino sin alcohol (existe, por lo visto…)

  22. Alexis dice:

    Es que lo estás haciendo mal, Guardián!
    Yo me sé el truco infalible para que salgan 2 latas (40% de acierto). Solo funciona con coca-colas, ni fanta, ni nestea, ni light, zero, etc. Only originals

  23. A. dice:

    ..sin música? la coca-cola le impactó demasiado Guardián!

  24. Celia Domínguez dice:

    Ver un nuevo post tuyo ha sido mi mayor alegría en lo que lleva de día. No sabes cómo disfruto cada una de las palabras que escribes. No sé como coño lo haces, pero siempre consigues provocarme unas risas y además dar un buen motivo de seguir apretando. Gracias Guardian, nos veremos un día con un gin tonic en mano, o quizás dos.

  25. Orange Nails dice:

    “Aprieten, siempre aprieten.
    En lo que sea. En lo que hagan.
    Como locos, como niños, como si les fuera la vida en ello.”
    Si me juntas la coca-cola (yo también era una incondicional de la normal, pero me estoy aficionando muy mucho a la zero), los recuerdos de la infancia, y los ánimos que necesito, apretaré hasta que el dedo se vuelva morado si hace falta.
    ¡Gracias Guardián!

  26. Lula Mae dice:

    No dejas de impresionarme! Sobre todo el final… Me ha gustado muchísimo!

  27. ikerhuarte dice:

    Nunca he sido muy de Coca-Colas, pero justo ahora estoy leyendo La Princesa Prometida y esa referencia a Iñigo Montoya me ha llegado.

    Brindemos, con Coca-Cola o con gin tonic, por aquellos que no podemos ni queremos cambiar.

  28. susana dice:

    La primera foto me ha asustado un poco. Demasiadas venas a la vista. Por suerte como madre ex-adicta a la Coca-cola, si mi hijo hubiera sacado dos, la segunda habría sido para mi. O con un gran esfuerzo, compartida con mi hijo. Y así, su trauma se quedaba en familia, como la mayor parte de los traumas.

  29. CBB dice:

    Gracias Guardián, me has alegrado el día una vez más. Yo era de los de golpe seco en el lateral, al parecer cada uno teníamos nuestra táctica… Otro clásico era frotar el canto de la moneda en la zona metálica pegada a la ranura sacacuartos cuando la estúpida máquina no estaba por la labor de aceptar nuestros valiosos ahorros… En fin, citando al gran Forest -y haciendo un poco de trampa- podemos decir que la vida es una máquina, y nunca sabes lo que te va a tocar. En tu caso, espero que te toquen dos coca colas, y que sigas aquí para contárnoslo. Nosotros estaremos esperándote. Un abrazo Guardián.

  30. Zirtaeb dice:

    Me he enamorado.

  31. Me gusta lo que escribes casi más que la chica de la primera foto. Espero que eso lo entiendas. Me encanta ese manejo de los símiles, la forma de vivir la historia, el mensaje. Pero lo de darle a los botones funciona, sólo que es cuestión de maña y un poco de suerte ;)

  32. Valentina, Hombres y Hombreras dice:

    Me acaba de transportar a la guardería del Tenis querido Guardián! Todos sentados en circulo esperando la merienda, mientras Amparo, la “dulce y afable” cuidadora, nos gritaba…
    Mi única ilusión era que esa vez no tocara Colajet, pobre ilusa… Nunca me gustaron y me he pasado los meses de julio de mi infancia merendando eso, porque a ver quien era el valiente que le plantaba cara a Amparo!!!
    Cuanto sobrepasé la edad de la guardería juré y perjuré que no volvería a pisar el Tenis, mi madre se impuso y el año siguiente ahí estaba de nuevo. Eso sí, no he vuelto a probar los Colajets!!!

    • El guardián entre el centeno dice:

      Amparo era puro amor. De verdad. El Colajet fue la piedra angular de mi alimentación durante meses. Mi hermano siempre fue de ese repugnante polo llamado “Mua mua” que detesté toda la vida.

      Un día habría que hacer un post sobre el Tenis. Aunque solo lo entendiéramos 5 matados.

      Gracias por leerme

  33. La triple dice:

    Este relato, que ha levantado la peor de mis envidias ( por no saber escribirlo yo) me ha hecho que por un momento haya pensado que tengo triple personalidad: Le doy al botón tan fuerte como para que salgan dos colas. Me gusta la light como a las chicas de COU. Y soy la madre que piensa que la cafeina de la coca-cola es la droga que impedirá que mis niños duerman.
    Besos de las tres.

  34. Lorena dice:

    Sublime! Me encanta como escribes, estoy enganchada a tu blog!
    Gracias por esos momentos en los que leo tus entradas y se me olvida todo, me transmiten un optimismo y una alegría! Gracias, gracias, gracias!
    Un beso, Lorena :)

  35. Aída dice:

    Guardián, he de decirle que en estos momentos en el que me encuentro preparando la selectividad, este texto ha sido como agua de mayo.

    Siempre he creído que el que la sigue la consigue, por tanto, y como usted bien dice, seguiré apretando ese botón hasta que se me fundan las huellas dactilares.

    Gracias una vez más por deleitarnos con sus palabras.

    PD: y la Coca-Cola de toda la vida, sin mariconadas.

    Un saludo.

    • El guardián entre el centeno dice:

      ¿Pero la selectividad no ha sido ya?

      Estudie, estudie. Y disfrute luego del verano. Es uno de los más divertidos que tendrá.

      Beso

      • Aída dice:

        Guardián, en el sur, en mi Sevilla y olé, tenemos la selectividad del 18 al 21 de junio.

        Por cierto, no estaría mal que un día dedicase un post sobre alguna anécdota sobre selectividad, la carrera… en fin , ¡téngalo en cuenta!.

  36. Srta. Lund dice:

    Maravilla total. Coca Cola e infancia.
    Soy fan.
    Y de usted también, claro :)
    Beso

  37. Aída dice:

    Querido guardián, justo ahora que me encuentro preparando la selectividad, tengo que decir que este texto ha sido como agua de mayo.

    Siempre he creído que “el que la sigue la consigue”, y por tanto, como bien dice usted, seguiré apretando ese botón hasta que se me fundan las huellas dactilares.

    Gracias por deleitarnos una vez más con sus palabras.

    PD: La Coca-Cola la de toda la vida, sin mariconadas.

    Un saludo.

  38. Tere dice:

    Con tu post me he acordado de cuando nos tocaba ‘merienda de gordos’ después del colegio y mi madre nos dejaba comprar a mis hermanos(5),a los vecinos que llevábamos en el coche(2ó3 según el día) y a mí donuts, cañas de chocolate o triángulos… Era nuestro momento favorito de la semana! :)
    *El coche era un Nevada, pero antes no había que llevar sillas para niños y sospecho que la ilusión de mi madre era participar en ‘Qué apostamos’ ;)
    Me encanta lo que escribes, Guardián! Olé

  39. m josé dice:

    Y cuando estás en un momento en el que necesitas que alguién te coja la mano y apriete por tí?

  40. Silvia dice:

    Guardián, es usted un romántico de los que ya no quedan.
    never give up, ni siquiera con las Coca-Cola’s

  41. Pi dice:

    Yo he tenido que cambiar de vía…un día me di cuenta de que el viaje siempre me llevaba al mismo apeadero y la sensación al llegar era muy desagradable.Me convencí de que era de locos hacer lo mismo una y otra vez y esperar resultados diferentes mientras al apeadero ya le había quitado el vidrio templado y los inviernos eran cada vez más duros esperando al otro tren!. Pero no dejo de apretar el botón una y mil veces…todavía no han salido dos Coca-Colas, incluso a veces la muy perra se ha quedado con mis monedas a cambio de NADA!!!!Se puede ser peor máquina???En alguna chatarrería se las cobrarán todas juntas…mientras yo sigo apretando el botón, una y mil veces!

    • El guardián entre el centeno dice:

      Yo muchos días lidio con máquinas de esas que no dan cambio. Hay que tener mucha paciencia para no intentar conseguir TU lata mediante una certera patada voladora.

      Sin duda, cambie de tren, de vía, de destinoy de vagón. Será por trenes y destinos…

  42. Aitana dice:

    Yo también apretaba muchas veces para que cayesen dos!!!! jajajaja
    Y mi madre también era de las que no dejaban beber cocacola…no sólo eso, sino que toda la infancia me hizo creer que no la bebía porque a mi no me gustaba, fíjate qué cosas!!
    Me ha encantado la entrada :)

    • El guardián entre el centeno dice:

      Entrañable lavado de cerebro el de su madre, querida Aitana. Espero que usted no haga lo mismo el día de mañana. O sí…

      Un beso y gracias por leerme.

  43. Ajam dice:

    ahora resulta que todo el mundo aprieta varias veces el botón para que le salgan dos latas

  44. Elisa dice:

    Hubieras sido feliz en mi colegio mayor; donde siempre, sin excepción, sin apretar, hacer juegos de muñecas, ni quererlo a veces, te salían dos o incluso tres latas :o

    • El guardián entre el centeno dice:

      Maldita sea. Coca-Colas gratis y chicas por doquier. Dónde coño estaría yo…

  45. Shaila dice:

    Estimado Guardian,
    Es usted magico y pagano a partes iguales. Gracias por este post, que me ha llevado a recordar mis tardes de phosquitos y caballeros del zodiaco, y ha sacado una sonrisilla de esas especiales. Tiene usted ahora una fan mas.
    Saludos desde Oxford
    Shaila

    • El guardián entre el centeno dice:

      Oxford. Wow. Nivelazo.

      Buenas tardes las que dice.

      Gracias, Shaila.

  46. Atticus Finch dice:

    Que bueno eres, cabrón.

  47. Susana dice:

    Creo que no existen palabras para describir el sentimiento que me invade cada vez que veo que has escrito una nueva entrada! Muchas gracias, lo necesitaba!

    Una fan de las que estaba sentada en el suelo del aula 5 de la facultad de comunicación de la Universidad de Navarra

    • El guardián entre el centeno dice:

      ¿¿Y no vino luego a tomarse un gin tonic?? Qué sosa, Susana. Acabamos hasta las tantas en un sitio que empezaba por K.

  48. Rocio dice:

    Deberian poner maquinas expendedoras de Colajets!!! Y al chico que se quedo con la cocacola número 2, le deseo calvicie galopante (siempre desde el carino….)
    Un saludo Guardian!!
    Rocio

    • El guardián entre el centeno dice:

      Vaya negociazo una máquina expendodora de Colajets. Yo sería el primer consumidor. Sin duda.

      Un beso y gracias, Rocío

  49. b0dereck dice:

    Me ha encantado!!!! Gracias por compartirlo, siempre consigue emocionarme!!!

    • El guardián entre el centeno dice:

      Oh, uno no siempre recibe algo así de la mismísima Bo Derek, la mujer 10.

      Un beso y gracias

  50. Lanubedelgrupo dice:

    Gracias, Guardián. En una mañana hasta arriba de “para hoy sin falta”, me has recordado, sin saberlo, aquel primer viernes de junio por la tarde en la biblioteca de Quintana en la que mis compañeros y yo, un tanto desolados por tener que aislarnos del calorcito madrileño, nos disponíamos a pasar el fin de semana encerrados entre libros y apuntes cuando, de pronto, nos encontramos LA LLAVE de la máquina olvidada por su reponedor. Sin duda, fue el finde de estudio más divertido (y productivo), aunque el lunes la devolvimos(?)… O eso prometí en mi primera y última visita a la capilla a las 8.25 del lunes cambio de aprobar el jodido final de japonés…

    Aunque soy de light, me quedo con tu moraleja de seguir apretando siempre. La semana pasada, sin ir más lejos, me salieron dos botellas de agua! ;)

    • El guardián entre el centeno dice:

      ¿Usted estudiaba en Quintana? Yo fui un par de veces a estudiar ahí pero tuve que dejar de ir porque se estudiaba de verdad. Intolerable.

      Yo era más de otros garitos bibliotequeros, no muy lejos, en los que estudiar se estudiaba poco, pero ligábamos lo que podíamos.

      Salí con una novia de unos exámenes de febrero. Y con un par de suspensos. Y ella me dejó poco después.

      Sí…ahora que lo pienso, tal vez debí haber ido más por Quintana.

      Beso

      • Lanubedelgrupo dice:

        ¿Así que un E-algo? (Nunca he entendido por qué los jesuitas bautizaron así las dobles titulaciones de toda la vida). Efectivamente, iba a clase, comía, me echaba la siesta al sol, estudiaba y me iba de cañas en Quintana. Hubo épocas en las que me planteaba acampar en la capilla para ahorrarle a mi padre los gastos de pensión completa y alojamiento. Totalmente de acuerdo, te pega mucho más que AA. Yo no me pasé al segundo hasta que no tuve más remedio. Como rata de biblioteca que fui, te aseguro que te equivocas en lo que respecta a ligues… ;)

  51. yodiaz dice:

    A mi no me cayeron dos latas, fue una y gratis. Estaba en la parada de tren, venia de la universidad, era tarde, de estos días que te quedas haciendo trabajos en grupo que parecen que nunca van a salir porque hablamos diferentes idiomas. Estaba en la parada apoyada en la maquina de bebidas, y mire y pensé maldita sea que llevo menos dinero encima que el que se esta duchando, la época de estudiante, que tenias para el desayuno, y el tren, contado al milímetro, tus padres se estiraban menos que ladrillo, pues bien de repente, me quito el bolso con los libros y lo eche al suelo y cayó bastante fuerte dándole a la máquina un golpecito y escuché clo clo clon, yo creía que la maquina se me caia encima, asi estaba de espabilada a esas horas, y de repente vi una cola cola y aparte de pensar ¡toma ya la vida es pa mi!, en esos momentos he intentado con el tiempo darle algún empujoncito a las máquinas por si caia la breva otra vez pero nada!!

    • El guardián entre el centeno dice:

      Probaré su truco. A ver si es más efectivo que lo de apretar a la velocidad de la luz.

      Gracias por el comentario. Me ha gustado mucho.

      Un beso

  52. Mireia dice:

    Me ha encantado…. como siempre <3
    Por favor, no dejes de escribir nunca, eres de esos pequeños placeres que todavía me puedo permitir y me hacen tan feliz.
    Gracias :)

    • El guardián entre el centeno dice:

      Hay pocas cosas en esta vida que tengo claras.

      1) Que mi hijo será del Real Madrid
      2) Que no dejaré jamás de escribir. Aunque no me lea nadie.

      Un beso y mil gracias, Mireia

  53. pepa dice:

    Da gusto leerte, de verdad!

  54. Carmen dice:

    Como siempre, me ha encantado!!! (No más que el de la historia de amor, con el que descubrí tus maravillosos post).
    Que sepas que yo hacia algo parcido, pero apretaba el botón de cambio y el de la cocacola a la vez y un día me salieron 7 cocacolas de golpe, eso si, lights que yo siempre he sido de light.

    • El guardián entre el centeno dice:

      No me creo eso de las 7 latas.

      Siempre hay alguien al que le tocaron 7 tazos, 7 latas o 7 loquesea. No 8, ni 6. Siempre 7. No me lo creo.

      Exijo prueba gráfica o algún testimonio.

      Un beso y gracias ; )

  55. Rebeca dice:

    Yo es que estoy enamorada de usted. Sin más.

  56. A. dice:

    Adoro la Coca cola,no podría vivir sin ella(la de siempre,con hielo,sin limón y que pique,Mucho!),con eso me ha ganado, pero sin duda me quedo con el gran mensaje de postivismo, de lucha, de no tirar la toalla, hace falta mucho de eso ahora…
    GENIAL como siempre.

    • El guardián entre el centeno dice:

      Gracias, A.

      Me alegra que te haya gustado el mensaje. Pensaba que a lo mejor no sería capaz de transmitirlo tal y como pensaba. Pero veo que ha funcionado.

      Pd: que la Coca-Cola sea chisporroteante es la clave de todo.

  57. MJ dice:

    Querido Guardián,

    Sabe muy bien escoger la historia adecuada, ésa con la que todos nos sentiremos identificados. Cosas de niños y de no tan niños… Hasta hace poco (y ya casi en la treintena) he vivido en una residencia de chicas en la que la mayor gesta consistía en sacar más de una coca cola de la máquina. Sólo una sabía cómo hacerlo y nunca compartió su secreto. Todas como locas suplicándole que lo revelara, debería habernos visto. Me ha hecho reír, modo “qué tiempos aquellos” on. “Aprieten y no dejen nunca de hacerlo”. Debería usted plantearse lanzar consignas con más frecuencia. Le tengo localizado, Guardián.

  58. Miriam dice:

    Te diré que soy más joven que esos años de la peseta y el aquiarius de coca-cola y que leo pocos blogs que no reflejen en imágenes sus ideas, pues poco interés veo en ellos. (Aunque prefiera 1000 más veces los libros) Pero me alucina la capacidad que tienes de que una historia tan cotidiana y llena de cafeína me haya resultado interesante. Te confirmo, aunque sea una entre un millón de comentarios, que es el único blog lleno de palabras que me leo y lo mejor de todo es que disfruto. Como diría mi hermano mayor (pues soy la menor de 5), que si vivió de las pesetas: ESTE TIO ES UN CRAK AUTÉNTICO

    • El guardián entre el centeno dice:

      Los libros son lo mejor que hay. Sin duda. Por encima de cualquier otra cosa.

      Me alegra que me leas. Yo también pongo imágenes que reflejan mis ideas, oiga usted. Nunca he creído que una imagen valga más que mil palabras.

      Gracias por lo de crack.

      Espero que no sea usted la única entre 4 chicos.

      Un beso, Miriam

  59. que me dices de esa cocacola de grifo servida por el gran pinzas o miguel el del bar (RS Tenis), o haciendo la mezcla (fanta-cocacola) vaya hibrido…un abrazo!!

    • El guardián entre el centeno dice:

      LA MEZCLA.

      Santo Dios. Has abierto la caja de Pandora. La MEZCLA daría para un libro. Un bebercio totalmente deleznable, de un color caleidoscópico, mil sabores, (ninguno certero), imprevisible y que marcó un antes y un después en mi vida.

      Aún no sé si la mente que inventó aquella mezcla fue un genio adelantado a su época o un descerebrado. Supongo el tiempo lo dirá.

      Abrazo por los viejos tiempos.

  60. Kris (la vecinita) dice:

    jajajajajjajaajajjajajajajaja… menooooos mal, después de un día de broncas en el curro, (alguna k otra merecida todo sea dicho) leerte es como una copa de burbus bien fría.

    para cuando un post algo más picante, algo de sexo para saber cómo, que hacer, k no hacer, cómo motivar, desde el punto de vista de un hombre, que el Cosmo ya me lo tengo releído.

    Una que tiene ganas de aprender.

    Fdo: tu vecinita.

    • El guardián entre el centeno dice:

      Estudiaré su proposición. Aunque el tema del sexo es un terreno demasiado personal en el que meter la pezuña. Pero lo pensaré.

      Me alegra haber sido algo de ayuda para mejor un mal día de curro.

      Un beso

      Pd: Me sigue inquietando bastante eso de vecinita.

  61. Beatriz dice:

    Leyendo el último libro de Albert Espinosa, me hace reflexionar acerca de los “traumas” de la infancia, sobre las cosas que marcan y que siempre se quedarán con nosotros y debo decir que a veces, esas cosas tan absurdas tienen el sentido más bonito del mundo…
    Gracias, una vez más, por darnos ilusión, por saber que debemos seguir apretando, y gracias por escribirlo de esa manera tan tuya…

    • El guardián entre el centeno dice:

      Gracias a ti por leerme, Beatriz.

      Un beso grande

      Y siga apretando.

  62. violeta soain dice:

    Ya no fumo.No bebo y no juego. Con la coca-cola tengo más que suficiente.

    • El guardián entre el centeno dice:

      Yo creo que hago justamente lo opuesto. Así me va.

      Gracias por leerme.

      Un beso

  63. Mariajose dice:

    Chico… a ti ¿¿dónde hay que ir para adoptarte??

  64. Mrs.Robinson dice:

    Ay guardián.. he de confesar que estoy a punto de cumplir 21 años, y la semana pasada en la máquina de la Facultad, le di tantas veces al botón para que salieran, 2 kinder bueno en mi caso, que por poco lo dejo encajado en el panel. Siga así.

    • El guardián entre el centeno dice:

      Querida, Mrs. Robinson

      Pocas cosas hay más peligrosas que una veinteañera que quiere (QUIERE) su dosis de chocolate mientras estudia en la biblioteca y que no la consiga.

      Miedo.

  65. Mafalda dice:

    Leer su post me ha recordado a la temporada que veía en la tele los dibujos de “Los Diminutos” y luego me pasaba las tardes enteras jugando a encontrarlos.
    Gracias Guardián por esa manera tan suya de escribir.
    Seguir apretando dos veces siempre merece la pena…y los colajets me siguen pareciendo la mejor merienda del mundo.

  66. La chica de los ojos negros dice:

    Sí,sí,sí y síiiii!!!!!Todos deberíamos de vez en cuando parar el ritmo,echar la vista atrás,buscar por aquello que soñábamos de niños y traerlo al presente,porque señores si no luchamos, soñamos y amamos con el ímpetu de un niño es que a lo mejor vamos por el camino equivocado….Por ello nunca es tarde para retroceder,para volver a ser niños…. LUCHEMOS,SOÑEMOS,AMEMOS cómo si no hubiese un mañana….sólo así nuestro corazón seguirá latiendo a mil por hora….
    ….Por cierto,creo qe todas las madres de una época determinada pensaban que la coca-cola era un arma de destrucción masiva-infantil….me río yo de Herodes….

  67. C dice:

    Nunca me he llegado a enganchar a la Coca-Cola. Nunca me ha gustado. Me resulta indiferente. Si la bebo me aseguro de quitarle hasta la última burbuja de gas (para muchos este hecho estará a la altura de las peores herejías).
    A diferencia de la Coca-Cola, solo hizo falta un post con mi querida “Estadio azteca” de Calamaro y esa forma de escribir…Esa forma de escribir que es a la que ese niño una Coca-Cola.
    Guardián, no castigues tanto tiempo sin escribir, es casi tan dramática la espera como la renuncia a la segunda lata de tu ansiada Coca-Cola.

  68. Me declaro fan de la Coca-Cola. La mejor sin lugar a dudas es la de bote, odio los botellines de 20cl que te ponen en los bares para que irremediablemente acabes pidiendo otro más porque ese en un sorbo de los míos se va a tomar por saco. Para mí es como una droga, una de mis pocas adicciones… a saber cuál es el ingrediente especial…creo que prefiero no saberlo!

    De la coca-cola me encanta hasta su publicidad, creo que tuve hace años un arranque de querer ser publicista (que se me olvidó a los cinco minutos) gracias a sus anuncios…

    Y en cuanto a usted, no me voy a repetir, porque ya bastantes palabras bonitas le dedican. Sólo una cosa, no se obligue a actualizar más de lo debido (he leído por ahí que se lo piden). Yo al menos, prefiero estar esperando, ver en mi lista de blogs cómo el suyo va bajando y bajando, hasta el día en que felizmente veo que ha colgado una nueva entrada. Le aseguro que la ilusión por abrirlo es comparable a la que tendría cualquier niño al abrir un regalo ;)

    No deje nunca de escribir (ni de apretar).

    Saludos.

  69. Maria Jose dice:

    Yo siempre, casi a diario entro en su bolg 2 veces para ver si hay post nuevo, me rio, lloro, y canto contigo querido guardian,,,
    como decimos en mi tierra (Galicia): Graciñas!!!! e moitos bicos!!!

  70. Mmoral dice:

    Hola Guardián…
    Lo reconozco yo tambien sigo apretando…
    Mi modus operandi era/es el siguiente,cogias los veinte duros los ponías de canto y los ponias a friccionar con la máquina,después metías los veinte duros y apretabas el boton de la coca-cola y el de devolución a la vez…o daba dos latas o te daba la lata y te devolvía la pasta…
    ;P….(que quede entre nosotros).
    Día y hora para un Gin-tonic??(vamos que donde se coge cita para tomar uno con Ud.)

  71. M dice:

    Soy asidua a su blog pero es la primera vez que le escribo. Me acaba de amenizar la noche que me espera entre Coca-Colas y cafés, estudiando para unas oposiciones a maestra cuyos temas son infumables.
    Me ha encantado su post. Ya mañana me tomo el Gin-Tonic, por eso de desconectar. ;)
    Un saludo de una cántabra.

  72. Patricia dice:

    Haces bien apretando siempre dos veces, el sistema puede fallar, y que ambos sensores te reciban y zás! premio! dos coca-colas! o dos bolsitas de cacahuete o dos de lo que sea… Como bien dices, nunca hay que dejar de apretar, puede que un día suene la trompeta. Hace unos años viajaba siempre en un tren, en que apretabas un botón y te salían dos bolsitas de frutos secos, SIEMPRE, y yo siempre me ilusionaba… Porque como en la vida, no hay que acostumbrarse a lo bueno, todo siempre puede cambiar y es maravilloso ilusionarse. Ahora soy alérgica a los frutos secos, quizá sea por todos esos que tomé de más, por ansia!! que diría mi sobrino. No sé por qué, pero todo depende de las circunstancias y de que esa zorra que algunos llaman vida quiera hacer de ti, pero que de ti no dependa que si ha de haber suerte tú no seas quien haya apretado, un día… lo mismo te llevas una sorpresa y te salen cuatro!
    Me apunto en una nota mental el nunca dejar de intentarlo, casi con la fuerza que nunca dejo de ilusionarme.

    Gracias por tus letras, son maravillas

  73. Ana dice:

    Me encanta la Coca-Cola..y usted también! ;)

  74. Sandra dice:

    Y como no podía ser menos ahí está de nuevo la Coca-Cola en un momento de felicidad en mi vida, y es que al leer tu entrada has hecho que la sonrisa no se borre de mi cara, y que el botón que apretara con ansia en este momento fuera el de la flecha para seguir leyendo mientras la curiosidad me iba matando. Me ha encantado la historia, y más aún que sea tuya, estoy segura que mientras la escribías eras tres veces más feliz de lo que yo he sido al leerla.
    Muchas gracias por escribir, un beso. Sandra

  75. Amalia dice:

    Totalmente de acuerdo, si no luchas por algo nunca lo vas a conseguir, que no importa si algo sale mal 100 veces, si dejas de intentarlo nunca sabrás si la 101 era la destinada a salir bien. Que hay que echarle huevos a la vida y pelear por todo aquello que nos haga sonreír y sentirnos la persona más grande del mundo. Que al final, la vida se cuenta por los momentos en los que peleamos por lo que queremos, que lo que mas importa no es la meta, si no el camino que tomamos para alcanzarla.
    Aun así, yo soy de esa bebida rara, el Aquarius, porque mi madre nunca me dejó tomar Coca Cola y ya estoy acostumbrada! Y aunque nunca me hayan caído dos latas, yo le tengo pillado el truco a la máquina expendedora de chocolatinas de mi universidad y al menos un par de veces a la semana tengo un Snickers o unos Maltesers gratis!
    Siga escribiendo, y no vuelva a tardar tanto en abrir el bar

  76. Marmolete dice:

    Blog de tenis ya y grande Rafa y este blog!! A seguir apretando y arriba, gracias machu muy bueno !!

  77. cristina dice:

    Yo la llamo coca cola con todo… cuando en un bar y al ser chica siempre me preguntar ¿normal? y yo digo “con todo, si”… Auténtico siempre me encantan tus textos, tus pensamientos, tus recuerdos.
    Siempre intentando dos veces con todo…

    http://blog.conideasyaloloco.com
    http://www.conideasyaloloco.com

  78. Yo misma dice:

    Son las 00:20!! Un poco tarde para escribir un comentario…pero en fin, maneras de vivir, ¿ no?
    Por su culpa he empezado a leer El guardian entre el centeno (me lo prestó mi cuñado, al que por cierto, no le gustó nada cuando lo leyó, las lecturas obligatorias en los Institutos han hecho mucho daño a la literatura en general…). No sé si me gusta o todo lo contrario…suelo leer un capítulo antes de irme a dormir, me saca una sonrisa antes de cerrar los ojos…pero una, no mas!!
    Y para terminar (Dios, qué tarde es!!) he de decir que no me gusta la Coca-Cola, nada…te salva que eres del Real Madrid, y que sabes lo que escribes. Leerte a ti me saca mas de una sonrisa. Gracias.

  79. Yang dice:

    La Coca-cola sólo con bourbon, y es una pena, pero las cosas realmente increíbles no se suelen vender en máquinas, así que habrá que seguir en los bares.
    Eso sí: si tu técnica funcionara con las de tabaco los cafres conquistaríamos -de una vez y casi a traición- el mundo.
    En fin, al César lo que es del César: este post es un SÍ como una casa. Mi enhorabuena.

  80. ana v dice:

    No deje nunca de escribir señor Guardián, porque ahí estaremos para leerlo, siempre!! Es un maestro en hacernos ver “el otro lado de las cosas” o como detalles cotidianos pueden marcar toda una existencia. Gracias!!
    Yo soy de coca cola zero… y ultimamente sin cafeina… nadie es perfecto, jajaja, y mi madre aun a mis años me sigue regañando por tomar demasiada!! qué le vamos a hacer?
    Un beso y gracias por abrir de nuevo su bar, es todo un placer volver a leerlo!

  81. Eugenio dice:

    Se te ha olvidado mencionar el ritual para asegurarse de que la maquina acepte la moneda (frotar como un puto enajenado la misma contra el pequeño espacio metálico que está justo encima del mismo. Es de esos procesos semiautomáticos que aseguran la victoria como “soplar” los cartuchos de la SNES o golpear la tele en un lateral.
    Hay que seguir siendo niños amigo, no podemos perder eso.

  82. Susana dice:

    Debería ver esto…. hay que seguir disfrutando como los niños con los charcos, como la primera vez de cualquier buena experiencia.
    http://youtu.be/BcKZlu-odG4

  83. Silvi-a dice:

    Ohhhhh!!! Querido Guardian, mis neuronas han hecho un viaje al pasado gracias a usted.
    Como explicar tantas sensaciones juntas. No recordaba que costaran 20 duros, no sentía la sensación de las tardes de tenis, no recordaba a mi madre prohibiéndome tomar Coca Cola… Entre usted y sus lectores hoy, vuelvo a tener chispa. La chispa que algunas veces se me olvida que tengo, esa que me hace especial y diferente a muchos. Hay días q esta adormecida por tanta crisis, por tanto esfuerzo, por esas perdidas que hubieran hecho mi vida diferente… Por esa maldita oposición, que no acaba nunca y que muchas veces oscurece mi vida. Momentos como estos en que le leo, me hacen renacer y devolverme al mundo feliz en el que siempre navegué.
    Seguiré luchando, como siempre, por que me caigan dos Coca Colas.
    Eternamente agradecida.
    Besos Silvi-a.

    • El guardián entre el centeno dice:

      Muchas gracias, Silvi-a

      Siga luchando para que caigan dos. Y cuando caigan dos, pelee para que caigan tres.

      Un beso grande.

  84. Andrea dice:

    Querido Sr. Guardián… si quiere rememorar aquel momento pásese por mi oficina… aleatoriamente la máquina le roba su dinero o le recompensa con una coca cola extra :)

  85. rocio dice:

    Realmente bonito pero en los tiempos que corren y teniendo en cuenta cosas como “Vodafone Sol” me pregunto cuanto te habrá pagado Coca-Cola para escribir un post donde el nombre de marca aparece cada tres o cuatro palabras. Solo me lo pregunto.

    • El guardián entre el centeno dice:

      Pues ni un euro. Hace justo un año también escribí sobre el anuncio de Estrella Damm. Escribo sobre marcas porque vivimos con ellas. Y me da igual nombrarlas. Coca Cola, además, es más que una marca. Es un símbolo. Warhol hizo cuadros de Coca Cola, Billy Wilder rodó “uno, dos, tres” en torno a la Coca-Cola. Los Kinks en “Lola” hablan de Coca Cola…y no creo que a ellos les pagaran. Ni tampoco creo que tuvieran que dar explicaciones.

      El problema, tal vez, sea que todo el mundo esté en venta ahora mismo. Yo no.

      Además, si me hubiesen pagado algo, dudo bastante que me hubiesen dejado escribir que la coca cola es crack infantil.

      Yo no cobro ni un euro por marcas (y ofertas me llegan bastantes) por escribir en este blog. Porque hablo de cosas mías, de mis recuerdos y de las cosas que me gustan. Y me siento particularmente muy orgulloso de que así sea.

      • Rocio dice:

        Perdóneme si le ha molestado mi duda, pero como estudiante de publicidad reconozco que cada vez creo menos en la raza humana, aunque todavía existan personas “de las de toda la vida”

        Buenas noches.

  86. asiram dice:

    Llevo un tiempo leyendo su blog, al que voy con ilusión todas las semanas y cuando llego y está actualizado digo…… algo bueno que leer. Hace casi dos años viví una situación dura y desagradable para cualquiera (por suerte para mí, no de las peores que se pueden vivir) pero sí hizo que brotaran inseguridades, culpabilidad, humillación…. en fin, para olvidar. Gracias a sus relatos y el paso del tiempo he de decir que la cosa ha cambiado, que me siento y veo mejor, que me valoro y sobre todo que sigo apretando el botón.
    MUCHAS GRACIAS!

  87. Manuel dice:

    Es la alegría la que dura poco en casa del pobre La pobreza suele perdurar…

  88. MARIA dice:

    Ay!! Me ha tocado la fibra, tanto con la CocaCola (fui adicta durante un tiempo y creo que no hay mejor sensación que cuando te llevas esa lata friísima a la boca y te suben las burbujas por la nariz) como con la Princesa Prometida (es que no hace falta más que hablarme de Íñigo Montoya, el pantano de fuego, el pirata Roberts, el príncipe Humperdinck….para emocionarme). Gracias Guardián

    • El guardián entre el centeno dice:

      A ti por leerme, María. Y por ser también fan de La Princesa Prometida, claro.

  89. ipunto dice:

    Pero, como me gustas. Gracias.

  90. m3se dice:

    Simplemente darte las gracias por tu blog, lo descubri hace poco por una amiga y la verdad que gracias a ella disfruto cada uno de ellos, comparto el comentario que ha puesto el usuario asiram yo tambien voy con la ilusion de ver un nuevo blog.
    Hace poco me he puesto al dia leyendo los anteriores post y la verdad me has hecho reir, emocionarme, rememorar muchas cosas que tambien me han pasado en mi vida y hasta llorar de emocion con algunos de ellos… normalmente los comparto en mi muro de facebook y siempre saco la frase o parrafo que mas me ha gustado.
    Por todo ello darte las gracias y decirte que me encanta tu forma de escribir y de contar las cosas.
    Yo tambien soy de darle al boton, he recordado que siempre que pasaba por delante de una maquina pulsaba el botón por si caia alguna… Una vez al darle al botón de niño me cayo una lata y la sensación y el sabor de aquella coca-cola no tuvo precio.
    Gracias!

  91. Lu dice:

    Estimado Guardián: Miro casi a diario a ver si ha publicado, y justo ayer no lo hice… OMG! Aún así hoy cuando he visto que había nueva publicación, ha hecho que me alegrara la mañana. He de decirle que le sigo desde sus inicios, y le comento bastante a menudo, y NUNCA me responde. Entre lo mucho que nos hace esperar, y la falta de contestación, tengo un sentimiento encontrado, parecido al que se siente al apretar el botón de la máquina de CocaCola, que lo sigues intentando por si acaso, porque el que la sigue la consigue… o eso dicen! Así que seguiré intentándolo!! Como todo lo demás. Un beso!!

    • El guardián entre el centeno dice:

      Qué tal, Lu

      Perdone. Muchas veces no me da tiempo a responder por aquí a los comentarios. Pero sé perfectamente que me lee desde el principio. Y no sabe lo mucho que se lo agradezco.

      Espero que siga comprobando mi blog con ese mismo entusiasmo. Me hace mucha ilusión que me digan cosas así. Anima el día a cualquiera.

      Mil gracias, por supuesto.

      Un beso

  92. Merimery dice:

    Es que me parto!!!! los de mi despacho tienen que estar flipando con lo bien que me lo paso con las leyes!!!
    En serio, eres un genio! no me gusta la coca-cola..jamás me ha gustado, pero les robaba la monedita a mis hermanos y pulsaba el botoncito igual o mas que usted! cosas de rubias.,.
    Genio y figura Guardián! bexote!!!

  93. irene dice:

    ¡Cuántas cosas que adoro obsesivamente reunidas en tan poco espacio y TAN bien!

  94. martukken dice:

    Debo decirle guardián, que ha conquistado mis ojos entre línea y línea.
    No puedo deleitarme más leyendo sus textos.
    Descubrí hace poco el “manual de un buen vividor”, pero espero seguir leyéndolo hasta que la muerte nos separe.
    Mi pequeña recomendación sonora para este post:
    http://www.youtube.com/watch?v=0E1bNmyPWww
    Sé que no es como la armónica de Ryan Adams, pero debo asegurarle que me ha ayudado a meterme de pleno en la historia.
    Espero que le guste.
    Un saludo.
    Fdo: una aprendiz de Periodismo que espera algún día escribir parecido a usted, ya que escribir igual es prácticamente imposible. Es un don que solo posee aquel que está entre el centeno.

  95. irene dice:

    ¡ Cuántas cosas que adoro obsesivamente reunidas en tan poco espacio y TAN bien !

  96. Angel dice:

    Sólo le digo señor que el post me ha encantado por el sentimiento.
    Pero me repugna la falta de interés que tanto usted como sus seguidores tienen hacia uno de los mayores tiranos del planeta, Coca -cola. Cuando todos nosotros seamos viejos compañias como esta, PEPSICO o NESTLE, habrán conseguido privatizar el agua de nuestro planeta. Les recomiendo que vean el siguiente documental a ver si en vez de apretar tantas veces el botón les da por apalear la maquina.
    http://www.youtube.com/watch?v=f5MBMaPLRI4

  97. MeryJane dice:

    Nunca escribo, pero hoy me he animado. Siempre un placer leerle, Guardián. Es verdad que debería actualizar con más asiduidad, todos aquí somos un poco yonkis de lo que escribe, ya sabe. Sus textos tienen un no-se-que-que-se-yo que me dejan siempre bastante pensativa cuando los termino. Pensativa e inspirada, y he de decir que la inspiración para mi es como la gasolina, sin ella no se funcionar muy bien. Asi que por ello, gracias. GRACIAS. Y a seguir apretando.

  98. Eu dice:

    Estimado Guardián:

    Ahí voy yo en el metro, riéndome sola y en voz alta mientras leo el post desde mi moribundo móvil. Si supieran lo que se pierden los que van tan serios :) Me encantó, gracias. Ahora no tomo Coca-Cola. Pero sí de más joven, así que lo entiendo. Intuyo que para mi, hubiera dado igual si hubieras escrito sobre agua sin gas o té con limón…el relato que haces es siempre genial. Gracias,

    ¡Saludos!

  99. marang dice:

    yo apreté dos veces en usted y esta vez cayeron tres…genial!, suscribo lo diche acerca de la frecuencia de sus post.. los necesitamos, usted tiene la curpita, ahora no se extrañe.. GRACIAS !

  100. M dice:

    Me lo dijeron y lo creí ¿Sabes que J escribe? Sí, sobre música. No, hace un blog. ¿Blog? ¿De música? Y hoy te leo y sí, no es un blog como yo esperaba pero eres tú. Has cambiado pero sólo un poco, recuerda: todo tiene que cambiar para quetodo siga igual o no sé qué. Y vi a tu hermano y me di la vuelta y fui a NYen otoño y me estoy haciendo mayor y hoy, repito, tel leo aquí.

  101. Laura dice:

    Estimado Guardián,
    Yo más bien soy de esas que aprietan el botón una sóla vez y esperan hasta ver cómo la cocacola se queda enganchada porque tenía un pequeño espacio delante en la espiral. Pero aún así sigo intentándolo, y apretando ese botón casi cada día. Quien no arriesga no gana, o eso dicen. Gracias por un post como este. Un gusto leerte como siempre.
    Un saludo

  102. Andrea dice:

    Desde que descubrí tu blog espero con ansia cada uno de tus nuevos post. Ojalá cumplas ese propósito de intentar actualizar más a menudo, pero para qué cambiar, si eso es parte de nuestro encanto.

    Tus palabras siempre me trasladan a la historia que cuentas. Tienes que ser un crack, tenemos un Gin Tonic pendiente.

    Un beso desde Alicante!

  103. Alba dice:

    Yo aprieto como una loca siempre, es lo que tiene ser soñador pero bueno. A dreamer dreams she never dies q decía oasis. Siempre me gusta leer tu blog y me encantaría q ns cruzaramos alguna vez, conocerte y que me contaras historias. Soy periodista también así que alguna posibilidad hay….
    Un saludo y gracias, siempre me haces sonreír (aunq también te digo q soy de sonrisa fácil)

  104. Lo maravilloso de ” la literatura internaútica” es que un día ocurre la magia. Un enlace te lleva a otro y pinchas y de repente, se te pone la carne de gallina, y te emocionas con cada frase, y ríes con cada escena o te sientes identificada con la canción o el libro……..y, en ese momento sabes que no ha sido en vano tantas horas paseando por la red, escribiendo en ese blog que es algo más que un desahogo, es un vía para conocer a otras gentes, otros blogs mágicos como éste.
    Desde ahora y hasta que tu quieras regalarnos tus pensamientos, se presenta humildemente una fiel asidua.
    Un saludo

  105. Car dice:

    Enhorabuena por su última entrada y en general por todas las que ha hecho usted, se nota que tiene usted criterio y sentido de lo que la vida es, aunque he de decir que no me extraña nada teniendo en cuenta que usted tiene como referente a un libro de la talla de “El guardián entre el centeno”; siga escribiendo por favor.
    Un saludo desde Madrid.

  106. Phoebe dice:

    Guardián!!está used saboteando mi método de comenzar a leer por el final, porque consigue tanta implicación de los habitantes de este bar que antes de nuestro encuentro íntimo ya he saboreado las coca-colas(las dos)Escríbanos con mas frecuencia. A falta de sol, que al menos nos llegue algùn atisbo de luz.

  107. La que sueña despierta dice:

    ¿Encuentran ustedes la felicidad abriendo mil veces el grifo y comprobando que siempre sale agua? La felicidad se esconde en las cosas más simples de la vida. Dejen ustedes de perder el tiempo dándole al “botón de la coca-cola”.

  108. La felicidad se esconde en las cosas más simples de la vida. Dejen ustedes de perder el tiempo dándole mil veces al “botón de la coca-cola” abran el grifo y llenen mil botellas de agua. Valoren lo que tienen, lo cotidiano y no sólo aquello que ocurre de forma excepcional.

  109. yeepi dice:

    Un gran post señor guardian, cada día me sorprende más y más.
    Sin duda me siento muy identificada con apretar ese botoncillo de la maquina de cocacola “270 veces por segundo” como si no hubiera mañana , intentando eso que usted dice … que salieran dos! una gran heroicidad para un pequeño niño…Si usted lo consiguió porque no yo? seguire apretando y apretando, no perderé la esperanza,

    Enhorabuena por estos post y por su paciencia en contestar a muchos comentarios que sus seguidores le ofrecen, demuestra una gran dedicacion por su parte

  110. Lasdiezmenoscuarto dice:

    Seré clara, ¿estudias o trabajas?
    jajajaja.
    ME HA ENCANTADO TU BLOG,
    La lástima es que no me gustan mucho los gin-tonics… buah, la perfección es aburrida.
    SIGUE ASÍ, HAS CONSEGUIDO HACERME SONREIR.

  111. Guardiamarina dice:

    Guardián, Guardián, Guardián!!!!!!!! jajaja. Increíble pero cierto.¿Recuerda usted que en otro comentario le dije que yo era de los que esperaban, además de la lata, la moneda? ¿Y que desistí?. Pues bien, pasé por delante de una máquina de refrescos en la ciudad deportiva, la ví, pasé de largo, me paré, recordé y la miré desafiante unos segundos. Me dirigí hacia ella con el semblante de cualquier merengue que afronta el clásico mientras sale por el túnel de vestuario. Con las de ganar, pero sabiendo bien a quién, qué en este caso, me enfrentaba. Casualidades de la vida que aprieto el botón que hay junto a la ranura de la moneda casi al tiempo que selecciono la lata y…¡CAE LA MONEDA TAMBIÉN!

    Es una chorrada, pero tenía el deber de contárselo. Porque no hay nada peor que perder la ilusión, y gracias a usted, a su relato, yo me he tomado una de las Coca-cola que mejor me han sabido: A la ilusión de un pequeñajo degustando el preciado líquido burbujeante después de una calurosa mañana de deporte.

    Un abrazo.

    P.D.: Que por cierto, con la moneda me compré otra lata. A fin de cuentas, nos ha pasado lo mismo: dos al precio de una.

  112. Juan Luis dice:

    Qué bueno lo del Aston Martin de los helados!

  113. Fla dice:

    con esta entrada has vuelto a nacer! Me encanta, y que razón tienes. Yo sigo saltando de cuadradito en cuadradito sin tocar las lineas de vez en cuando

  114. Light dice:

    Me ha encantado querido!!!!!!!!! Lo mejor: el zumo de langosta y lo de Iñigo Montoya! jajajajaajajajajaj

  115. Bel dice:

    Una cosa tengo clara, que yo seré una madre así, de las que no son muy amigas de la coca-cola, pero guarda en su bolso piedras, huesos y demás mientras escucha con emoción (fingida a veces) las historias de sus hijos… Mis hijos serán unos tipos excepcionales!;) Es lo que se me ha ocurrido al leer el post y eso que para ser madre aún me queda mucho! jaja!
    Saludos Guardián

  116. Eres taaaaan bueno escribiendo que desde ayer vas a formar parte de mis mañanas!
    Enhorabuena!
    http://www.congdepaula.com

    Por cierto…a mi sí me caían dos!

  117. Elena dice:

    Gustazo leer algo así!

  118. Álvaro dice:

    No me gusta la Coca-Cola pero yo también he tenido mis peleas con las maquinas expendedoras. He intentado conseguir más de lo que se suponía de esas maquinas aun cuando no quería ni una de esas latas. Mis primos han tenido muchas Coca-Colas gratis gracias a mi.

    El post, como siempre, perfecto.

  119. Babscrist dice:

    Sólo quería comentar que me están encantando sus post. Nunca había leído el Blog y, desde que una amiga lo compartió en Facebook, me he vuelto una lectora fiel. Muchas gracias por esas líneas, que me hacen reir, me hacen llorar (a veces de risa) y me hacen apreciar más los detalles de la vida. Un saludo

  120. Vanessa dice:

    Te he descubierto hace escasamente dos días y tengo que confesar que me gustan mucho tus historias, tus citas literarias y musicales.
    Hay algo mágico en alguna de ellas, como en esta, que hace que en estos tiempos de soledad y desesperanza el gris sea menos gris.
    Además no sé por qué extraña razón me resultas muy cercano, tal vez por mis veranos en Santander y mis copas en Cañadío…, no sé, me resultas familiar o tal vez me recuerdes a alguien…
    Lo dicho, un placer.

  121. Por la cantidad de comentarios publicados ,veo que tu blog es seguido por mucha gente y eso me causa alegria, ya que quiere decir que tus articulos tienen mucha aceptaciòn. A mi de modo particular me encanta leerte y es que tienes ese don de captar la atenciòn del lector. Un abrazo

  122. Gratamente sorprendidos por el descubrimiento de su sitio tan bonito y tan original, todo está muy bien diseñado y muy agradable, con mucha variedad, es una maravilla .

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  123. […] poco, transformar tu vida de tal manera que vuelvas a ser el de antes. Simple. Se trata, como dice “El Guardián entre el centeno”,  de” apretar la tecla de rebobinar, ver nuestra vida hacia atrás y pararla en un momento […]