19 de junio de 2015

Cosas que no quiero compartir con nadie #7

UNO. Esto:

06aba24ee0fc022927d0635331595de5

DOS. Nada me gusta más durante estas calurosos días cuasiveraniegos que salir a correr ya de noche por el Retiro, y dejar que me mojen los aspersores como si fuera un perro o Mourinho corriendo por el Camp Nou. El frescor que viene de los árboles. El olor a hierba mojada. Pasar la mano por los arbustos húmedos.

TRES. Mi nueva canción favorita: “Whole Wide World”. De 1977. Con uno de los mejores arranques que he escuchado sobre medias naranjas y medias langostas. Engancha más que la nicotina. O que el helado de macadamia de Häagen Dazs.

When I was a young boy
My mama said to me
There’s only one girl in the world for you
And she probably lives in Tahiti

Or maybe she’s in the Bahamas
Where the Caribbean sea is blue
Weeping in a tropical moonlit night
Because nobody’s told her ’bout you

Bonita, ¿eh?

CUATRO. Es curioso lo que pasa con algunas canciones. Sucede como cuando aprendes alguna nueva palabra en inglés y, de pronto, comienzas a verla por todas partes. Con las canciones me pasa lo mismo. Descubro una que me gusta y la empiezo a escuchar hasta cuando estoy en el probador de una tienda. De pequeño pensaba que estas coincidencias eran guiños de Dios en plan “A mí también me gusta esta canción, tío”. Esta semana estaba viendo una película, “Stranger than fiction” y la última cosa que esperaba era encontrarme a mi querido bufón Will Ferrell arrancándose a cantar esta canción. Pero ahí estaba. Y lo hace muy bien. La escena, por cierto, es bastante bonita:

CINCO. El otro día estaba trasnochando para ver el último partido de las finales de la NBA (malditos Warriors), cuando vi durante los anuncios del descanso en Canal+ este genial corto de los Monty Python. Creo que es una de las cosas que más carcajadas me ha arrancado recientemente. Y hacerte reír a las 4 de la mañana es algo que entraña bastante mérito.

¡Tienes la cabeza llena de novelas y poemas! ¡Vienes cada noche apestando a Château Latour!

SEIS. Bueno, esto de la simpar Amy Schumer sobre la ardua tarea de superar a un ex también me ha hecho reír como una hiena histérica.

SIETE. La #FotoBebiendoCafé del día. Siempre Carla.

IMG_3163

 

OCHO. Y esta otra #FotoBebiendoCafé me la ha mandado una amable lectora pero no sé muy quién es la estupenda señora. Acepto pistas.

 

Cafe

 

NUEVE. La letra de esta canción de Greg Holden me ha emocionado bastante. Me estoy ablandando:

DIEZ. Este párrafo de tipo duro y piernas bonitas. Ojalá ser detective privado, llevar sombrero y poder decir cosas así:

FullSizeRender

ONCE. El secreto de la vida (y de las fiestas):

Captura de pantalla 2015-06-19 a la(s) 10.10.55

DOCE. Las cosas se pueden decir bien, mal o con estilo.

a manner of speaking

TRECE. “Las cosas buenas llegan para aquellos que esperan”. Ando muy obsesionado con este anuncio de 1998. Con el slogan, con la cita del Capitán Ahab de Moby Dick, con el repentino silencio, con los caballos de Neptuno… Es una auténtica genialidad (lamento que la calidad no sea la mejor del mundo pero es la única versión que he encontrado con subtítulos)

Aquí en una versión de más calidad, extendida y mejorada:

CATORCE. Dios mediante, el próximo post lo publicaré desde Nueva York.

Seguiremos informando.

FullSizeRender

Y ya saben dónde encontrarme para compartir sus #CosasQueNoQuieroCompartirConNadie:

 

Twitter: @guardian_el_

Instagram: @guardiancenteno



Etiquetas: ,

19 ComentariosEnviado por: elguardian

22 de mayo de 2015

Cosas que no quiero compartir con nadie #6

UNO. Esta portada del último disco de Tom Waits

889176712524.600x600-75

DOS. Lawrence Wright, escritor premio Pulitzer:

Hace mucho tiempo decidí que en mi vida solo y exclusivamente haría cosas muy importantes o cosas muy divertidas. Lo cumplo a rajatabla.

TRES. Este vídeo del stroke Albert Hammond Jr. Cuanto más lo veo, más me enamoro de ella.

CUATRO. Mi guilty pleasure semanal es esta indescriptible horterada de canción. La escuché de casualidad el lunes mientras me probaba unos pantalones vaqueros en uno de esos infernales probadores, y ya no me la puedo sacar de mi cabeza. No sé qué clase de impulso suicida me lleva a confesar y a dejar por escrito este tipo de perversiones mías. Pero admito, en fin, que cuando suena esta canción de título, ejem, algo explícito, me pongo de bastante buen humor.

Y hablando de esta canción de dudoso gusto y de Albert Hammond Jr: hace un tiempo vi este vídeo del batería de los Strokes, Fabrizio Moretti, con precisamente Albert Hammond Jr. Me alegra comprobar que no soy el único cretino al que le gusta escuchar esta canción en bucle:

CINCO. Un amigo se va de viaje a París y, hablando con él de la ciudad, me ha vuelto a apetecer releer París no se acaba nunca de Enrique Vila-Matas. Como si yo fuera el que se va de viaje. Subrayo esto:

Todo se acaba, pensé. Todo menos París, me digo ahora. Todo se acaba menos París, que no se acaba nunca, me acompaña siempre, me persigue, significa mi juventud. Vaya a donde vaya, viaja conmigo, es una fiesta que me sigue. Ya puede acabarse este verano, que se acabará. Ya puede hundirse el mundo, que se hundirá. Pero mi juventud, pero París no ha de acabarse nunca.

Y esto también:

Ningún hombre puede impedir que el pájaro oscuro de la tristeza vuele sobre su cabeza, pero lo que sí puede impedir es que anide en su cabellera.

SEIS. Esta semana se ha celebrado el Festival de Cannes. Esta foto de Hitchcock en Cannes en 1972 me encanta. Ir un año a ver películas a Cannes es uno de esos planes que tengo apuntados en mi Bucket List para hacer antes de morir.  Y tomar un croissant con Emma Stone. O con Cate Blanchett. O con las dos.

alfred-hitchcock-cannes-1972

SIETE. Y esta foto de Sir Michael Caine promocionando Alfie en Cannes también es digna de elogio.

Cannes Film Festival in the 60's (1)

OCHO. Tras varias búsquedas infructuosas por fin he podido conseguir algo que estaba buscando desde hacía mucho tiempo: una primera edición de “El guardián entre el centeno”. Se la he comprado a un anticuario de Miami (tal vez el último lugar del mundo en donde buscaría un anticuario). Jamás he sido una persona excesivamente mitómana. Nunca fui de autógrafos, ni me hago fotos con gente a la que pueda admirar, ni creo mucho en todo ese tipo de cosas. Pero sí que me fascinan los libros antiguos y las primeras ediciones. Y me han pasado tantas cosas divertidas en mi vida gracias a este libro (y a este blog, y a estos lectores) que me hacía especial ilusión poder hacerme con una primera edición. Le debo mucho a Holden. Qué menos que esto.

IMG_3190 FullSizeRender

 

IMG_3160

Es un submundo de lo más curioso este de las primeras ediciones. He estado unas 423 veces a punto de ser timado durante la búsqueda de este ejemplar. Pero uno acaba aprendiendo. Por si sois curiosos, estos son los requisitos innegociables de una primera edición de El guardián entre el centeno:

– Publicado por Little, Brown and Company.

– La portada del caballo del tiovivo.

– Tiene que poner  “FIRST EDITION” en la página de copyright, no en otros sitios.

– El precio de $3.00 en la solapa principal.

– La foto de Salinger en la contraportada.

– Ninguna mención a que es un libro del Mes del Club de Lectura.

NUEVE. Esta foto bebiendo café de Paul McCartney

teaPaul

DIEZ. Y esta, ay, de Carla Bruni.

a17daf9313c7ae4c1551aacef975a37e

ONCE. Ayer vi “Perdición” (1944) de Billy Wilder. El guión es una obra de arte de Raymond Chandler (por el que ganó un Oscar) y un carrusel de frases legendarias. Una de las películas favoritas de dos genios: Woody Allen y José Luis Garci.

DOCE. Esta canción es maravillosa. No es muy conocida y creo que ni siquiera ha salido en versión CD. Pero tiene uno de los títulos más geniales que he escuchado en mucho tiempo para describir a ese tipo de personas que solo hablan de ellas mismas. Esa gente que siempre tiene en la boca yo, yo, yo, y después, yo. “Your I’s are too close together”. Esta es una de las cosas que nunca he querido compartir con nadie. Hoy es un buen momento para hacerlo.

TRECE. Esta introducción de “Mujeres que viajan solas” de José Ovejero.

FullSizeRender

 

CATORCE. Esta semana se ha despedido un grande: David Letterman. Esta presentación de “Miracle” de Foo Fighters con la historia de su hijo esquiando creo que describe perfectamente su estilo: humor ágil, inteligencia y un cierto barniz casi imperceptible de sensibilidad.

 



Etiquetas: ,

17 ComentariosEnviado por: elguardian

Post Anterior