Sueño de una noche de verano
El sábado fui a cenar con mis amigos a LoSiguiente, uno de mis sitios favoritos de Madrid. Mientras devoraba con fruición las hamburguesas y el maravilloso risotto, no podía dejar de observar a los valientes que iban entrando al restaurante, con el rostro congelado, y ataviados como si vinieran de participar en una carrera de trineos en Alaska.No existe más que una estación: el verano. Es tan hermosa que las otras giran a su alrededor. El otoño evoca el verano, el invierno lo invoca y la primavera lo envidia. – Ennio Flaiano
Absorto estaba contemplando este trasiego de esquimales yendo y viniendo, cuando uno de mis amigos se descolgó soltando, a bote pronto y sin anestesia, que le encantaba el invierno, el frío, la nieve y que qué maravilla de tiempo hacía, oye. Cerca estuve de sacarme un guante del abrigo y cruzarle la cara de un guantazo por tamaña aberración.
La única estación que merece la pena es el verano. Y la primavera (pero sin abusar). Y punto.
Copas al aire libre. Terrazas. Jugar al fútbol en la playa. Leer el periódico sin temor a que un tornado se lo lleve. Aceitunas tras bañarte en el mar. Ventanas abiertas de par en par. La mezcla de la piel morena con ojos verdes. Camisas y pantalones blancos. Cañadío. Hacer el cafre en la piscina de tus amigos. Poder ir en polo (la prenda más cómoda jamás inventada junto con el pijama con bolsillos). Hablar de los fichajes del Real Madrid. Amores de verano. Cine al aire libre. Días largos. Camisas de lino. Dormir en gayumbos. Leer novelas de asesinatos. Luz. Noches. El ruido monocorde del ventilador. Estrellas.
Y, sobre todo, chicas. Chicas morenas. Chicas en bikini. Chicas con vestidos de verano. Chicas con el pelo mojado leyendo revistas en la playa. Chicas con gafas de sol y pantalones cortos. Chicas con pecas. Chicas con sandalias. Chicas bebiendo gazpacho. Chicas en un descapotable. Chicas tomando helado. Chicas que huelen a crema y a sol y a sal. Chicas sonriendo. Chicas con sombrero.
Ah, el verano… (suspiro)
Mientras mi anhelado estío va acercándose lentamente, me temo que no queda más remedio que atrincherarse hasta que pase el enemigo: el General Invierno.
¿Mi recomendación? Ginebra, libros y películas.
La ginebra: Hace poco un buen amigo, de paladar fino y gustos exigentes, me presentó a la ginebra de mi vida, Sipsmith. Se trata de una destilería totalmente artesanal que han montado 3 amigos londinenses -bastante zumbados, todo hay que decirlo- que derrochan sentido del humor y buen rollo por los 4 costados. Con la cara dura y esa inconsciencia innata del emprendador ( agravada por su afición a pegarle a la ginebra), han montado una destilería con la tecnología propia de 1820. Literalmente de 1820. El resultado es un genial bebercio que algunos expertos dicen será la ginebra del futuro. Néctar de los dioses.
Libros: Últimamente ando entusiasmado releyendo “Retratos y encuentros“, el imprescindible libro que recoge los mejores artículos de Gay Talese, un tipo tremendamente elegante escribiendo y vistiendo. Con su brillante pluma va dejando retratos y perfiles de Hemingway, Kennedy o Muhammad Alí. También incluye su maravillosa crónica “Frank Sinatra está resfriado“, que le dio dinero, fama y, espero, mujeres. Un maestro de periodistas cuya lectura es entre recomendable y mandatoria.
Por otro lado, para todos aquellos locos, como servidor, de los libros Taschen (que sé que hay muchos leyendo) decirles que a lo largo de este fin de semana hay un outlet de libros de Taschen en la tienda Cup & Cover (C/Minas 9). Por ahí me pasaré algún día. Me podrán reconocer facilmente: seré el que está gruñendo por el frío, bajo capas de abrigo, con una pila de libros en cada brazo.
Películas. Antes de nada, les voy a decir una cosa que algunos considerarán una herejía condenable con la lapidación: me da igual Meryl Streep y me da igual lo buena que sea clavando a la Thatcher. No pienso verla. Me da una pereza infernal esa película. Estoy ya muy cansado de los biopics y que siempre den un Oscar al protagonista de turno por encarnar a la Reina de Inglatera, a Jorge VI, a Ray Charles, a Ali, a Mandela o a Capote. Muy cansado. Que sí, que son muy buenos y lo que quieran. Pero me da igual.
Hacen falta historias nuevas y actores que den vida a personajes novedosos. Prefiero un papel como el del Capitan Sparrow que 200 interpretaciones sublimes de Margaret Thatcher.
Aclarado esto, les digo que mi plan será ir a los Cines Renoir, en V.O, un cine de los de toda la vida (que tampoco se acaba el mundo con lo de Megaupload, por cierto), que posee ese cierto toque decadente que tanto me gusta, y veré Moneyball, inspirada en un libro de Michael Lewis que me encantó, o Albert Nobbs, con la gran Glenn Close a las órdenes de Rodrigo García, hijo de Gabriel García Márquez.
Por otro lado, me fijé que en el post de hace unos días, en el que hablábamos de Superman y películas románticas, nadie mencionó entre sus favoritas la película romántica por excelencia: Beautiful Girls. Un peliculón como la copa de un pino, con una Uma Thurman de la que es imposible no enamorarse y con una apabullante Natalie Portman dando recitales sobre cómo actuar con apenas 13 años. Quiero pensar que ustedes la han visto. Y aquellos que aún no lo han hecho, que lo hagan con carácter de urgencia. Además, encaja perfectamente con el tiempo que hace.
Espero lograr sobrevivir a este tiempo a base de gin tonics, buenos libros y películas. Cualquier recomendación será aplaudida con entusiasmo.
Como siempre, la música sigue sonando en los comentarios. Pásense a tomar una copa y a charlar. Y que los tímidos salgan a bailar.
Ahí les espero.
Besos y abrazos según corresponda,
El Guardián entre el centeno




¡Genial! como siempre
… No es complicado para mi (al menos en esta ocasión) mostrar mi desacuerdo…:-(, en realidad, estoy absolutamente de acuerdo con …. Su amigo, absoluta e incondicionalmente. Nada se compara a lo entrañable de un invierno…de un Otoño…. Cenas largas, copas que rebosan conversaciones interminables y estupendas en un ambiente… Digamos acogedor
…lectura de la prensa,cualquier prensa…frente a la ventana, cualquier ventana, de cualquier lugar, (para evitar que se vuele el periódico
)ojeando lo tierno del paisaje y su diversidad de ocres…Tostadas calentitas y aroma de café. Gorros, Sombreros, bufandas, guantes y abrigos para ellas…Jersey de cuello alto…incluso de “ochos”, para ellos. Tiene su aquel..:-) Por pedante que le suene, lluvia, lluvia y más lluvia, mientras un dia cualquier sale a caminar/correr con los cascos… Mientra esa lluvia moja nuestra cara, nuestro pelo… Verano? Si, claro que también…quizá a partir de las 21/22hrs, para poder disfrutar de esas terracitas de la castellana, sin tener la sensacion de morir asfixiada en el intento, por la union del asfalto y los grados….Es más si tienes cariño, personas, gentes, amor, amigos y algo de tiempo…importa realmente la temporada? Todas las temporadas tienen…su “no se que… Que se yo”, que hace el roneo que tenemos con “cines, copas, cenas…etc”, sea emocionante
Por si le sirve de ayuda, para acompañar a esa Ginebra, libros y películas haciendole mas llevadero el frio, recuerde que: La risa, es inegablemente, el sol que ahuyenta el invierno del rostro humano.
Besito en la frente!
Bueno, aun no he visto a la Dama de Hierro, pero si ud gusta, quiza, si se animé a ver (si no lo ha hecho ya), la obra, estupenda obra de Teatro Galileo (Elling)…apuesto todo, a que sale de alli, encantado, super feliz (mas de lo que aparentemente es) y despues…culmine la salida (en este frio invierne) con una buena cena y copas!
Yo soy una persona con el humor algo inestable. Me afectan las derrotas del Real Madrid, el día de la semana, las horas de sueño, el café, la subida o la bajada de la bolsa, las mareas o la luna llena. Así que imagínese cómo me sienta este clima polar.
Ayer, sin ir más lejos, fui a jugar un partido de fútbol a las 23h de la noche y casi muero de hipotermia. Este tiempo es desagradable e invita a quedarte encerrado en casa, cosa que odio.
pd: Tengo unas ganas locas de ir a ver Elling. Ya me dirá qué le ha parecido.
….Aunque le parezca una pequeña “sin razon”, tengo pendiente ir a verla, sin embargo, “familiar” adicto…habla maravillas y se ha empeñado en que voy o voy, cualquier finde de estos iré sin lugar a duda. Le contaré o me contará, si va antes que yo, le parece?…Bueno, bueno…ya será para menos, no se ponga ud tan mal, que aparenta reinar en su vida el Sibaritismo
, cosa que me parece “ni mal, ni bien” , jajajajaja!! un partido a las 23hrs!!! You´re killing!!!….bueno, para la proxima, corra rapido, termine antes y disfrute al maximo! Feliz jueves
* La maravillosa foto que ilustra este post es un regalo de mi amigo, compadre y famigliare Nada Importa. Visiten su Tumblr y su blog. Una bofetada de buen gusto.
Pero Guardian, Poeta, Amigo, ¿cómo apreciarnos con sandalias si no nos ha visto con botas? ¿Cómo disfrutar de los polos si no ha tenido que vestir suéters de cuello vuelto? ¿Como saborear ese delicioso gin-tonic (probaré esa ginebra, por cierto) si no ha probado antes a Bulldog, G-Vine o London (mi favorita)? Ya dice el dicho, querido Guardián, que en la variedad está el gusto, y sería imposible amar el verano si no existiese el invierno como no podríamso añorar el día si no hemos abierto los ojos durante la noche?
¿Sugerencias? Descubrí hace poco a Melody Gardot. Si me lo permite, le dedico “Baby, I’m a fool”.
Ya ve: su post de hoy me ha inspirado. Y aunque tengo ganas de aceptar su invitación y ponerme a bailar, aprovecharé esta visita de Calíope y Talía para ponerme a escribir yo también.
Un fuerte abrazo. Ya lo echaba de menos.
Acepto 10 meses de verano, uno de primavera y uno de invierno. Pero ni uno más. Y estoy siendo generoso porque es usted quién es.
Pd: viviría encantado sin suéters de cuello vuelto.
… sólo en verano duerme usted en calzoncillos???? En serio??? No me haga esto hombre!!!! A ver si ahora va a dormir usted en otoño y en invierno a lo Arturo Fernández con pijama de raso y pañuelo al cuelo
Va usted lista si cree que duermo ahora en gayumbos. Qué se cree que soy? Un oso polar?
Si la temperatura es agradable: gayumbos. Y desde luego, nada de esos turbopaquets y horribles inventos similares.
Si hace frío: camiseta de algún concierto y pantalón de pijama con bolsillo.
Mi cama, mis reglas.
jajajaja jamás le imaginé con calzoncillo de otro tipo señor Guardián!!!!!
Dónde estén unos calzoncillos de toda la vida, a rayas, cuadros o lisos y, nunca de corazones, gatitos o chorradas similares, por favor.
Pues no baja la líbido ni nada eso de ver asomar por encima de la cinturilla un calzoncillo verde fosforito o naranja o azul eléctrico, con cinturilla de goma puajjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjj
Ya le echaba de menos. El frío es lo peor!! No se puede tener más ganas de verano…así que este finde creo que descansaré de tantos bailes y alcohol y me daré a las pelis como usted. También había pensado ver Albert Noobs, pero yo no descarto ver a Meryl Streep que también es bueno recordar otras épocas no tan lejanas e intentar aprender algo de ellas, si se pude, claro. No cree usted?
Besis!
http://www.mimundodcolores.blogspot.com
@mimundocolores
La gente dice que en el infierno hace calor. Yo sospecho que es al revés.
Me sumo al suspiro después de las chicas y el Verano, con la mirada perdida y recordando aquellos momentos.
Ah, las chicas de verano…
Las chicas de verano suenan a esto http://www.youtube.com/watch?v=PJ_MUfryl-w&ob=av3e
A la canción que pones en el enlace de Counting Crows solo le falta que mi ordenador desprenda brisa marina por algún lado. Mis veranos suena a Beach Boys por culpa de mi hermano mayor y la imagen de las mujeres en short (perdón por el pareado).
El invierno tiene su encanto. El abrazo con intenciones que segun el es solo para darte calor. Las noches con manta en el sofa viendo el club de la lucha mientras ver nevar. Las copas con los colegas en el salon de casa.
El verano no seria tan verano sin un invierno duro.
Un abrazo
PD: Probare esa ginebra,
Si le soy sincero confesaré que no me gustan las mantas, ni pasar mucho tiempo en el sofá, ni atrincherarme en un salón tomando copas, ni la nieve.
Me gusta es dormir con la ventana abierta, los días largos, recorrer las calles por la noche y ver la nieve por la tele y a 1000 km de distancia.
De todas formas, celebro entusiasmado que le guste El Club de la Lucha, una de las 5 películas que más veces he visto. Peliculón (y librazo).
pd: pruébela. No le será fácil de encontrar pero no desista. Suele suceder con las cosas que merecen la pena.
un beso
Genial, como siempre :0)
Santander en verano sin duda supera al invierno, ese Cañadio repleto de almas jóvenes, viejas o sin encontrar entre las cuales mi grupo de amigas y yo buscamos el mundo adulto, o simplemente ese Sardinero con olor a sal y hormonas en mi caso, en el que la horas devoran los amores fugaces del chico del bañador morado.
Señorita L,
Recuérdeme que le invite a una copa cuando esté por Cañadío.
Y usted, que es muy joven y guapa, hágame el favor de tener cuidado con las hormonas del Sardinero. Son más peligrosas que las olas o las medusas.
Siga pasándose por aquí. Es una gozada leerla siempre.
Un beso
UY… me lees el pensamiento..yo estoy pensando irme a vivir a Fuerteventura y dejar de estar 5 meses encogida del frío…
me gusta toddddddddoooo todito lo que dices…ainsss como me molas! ;-P
bueno,si tuvieras un clon por Zaragoza…sería ideal ..ajjaja.
Bueno, al grano…en mi plan perfecto añadiría un grupo de amig@s turnándonos a poner canciones en youtube .
Por lo pronto comenzaré el finde con un buen cocido ..,mejor con vinito que con gin ,no crees?
BEsote
De momento no tengo clon por Zaragoza. Bastante tengo conmigo mismo.
Mucha suerte con ese cocido. Siempre mejor con vino, claro.
Avíseme cuando saque los billetes para Fuerteventura que me voy con usted. Yo llevo la pelota Nivea. Usted el bikini.
No me esperaba esto de usted….Cada epoca del año, al igual que cada libro y cada cancion tiene un encanto especial. El verano es libertad y es maravilloso, pero a mi, el invierno me evoca una encantadora morriña. Sentir el frio en la cara, la sensacion de la nieve crujir bajo los pies, el fuego de la chimenea, aquellas meriendas con churros de las abuelas, salir a correr por la playa desierta con el perro,un cafe caliente entre las manos, la niebla gallega que nos oculta del mundo y ver salir el sol reflejandose en el rocio, el abrazo calido cuando encuentras a un amigo a 3ºC…podria seguir dias….
¿Que hay mas encantador que ver entrar a una chica en un cafe, que sacuda la cabeza, con las mejillas sonrosadas por el frio,se sople las puntas de los dedos y sonria?
Yo, al igual que Rock Hudson y Gina Lollobrigida esperare a “Cuando llegue Septiembre” con el “Sol de Invierno”
Dos cosas mas, adoro “Beautiful girls” y me hice asidua del blog “Nada importa”, gracias por la recomendacion.
Un biko
Mi querida Ivana,
Por usted me iría a vivir a Siberia, téngalo claro.
Bueno, si le soy sincero, no me iba a Siberia ni a punta de pistola. Pero si a usted le gusta el frío en la cara, yo soplaré. Si le gustan las chimeneas, yo iré a por la leña. Si le gustan las meriendas con churros y abuelas, yo le llevo a la mía con una docena de churros. Si le gusta la niebla gallega, yo contrataré a un encargado de efectos especiales. Y si le gustan los abrazos, yo le daré 200.
Pero, por favor, en alguna isla de Croacia, con 20 grados y una copa en la mano.
Beautiful Girls es galáctica. Y Mr. Nada Importa, estratosférico.
Un bico
Podria, podria aceptar languidos veranos al estilo de “El talento de Mr Ripley“ desayunado tostadas y cafe fuerte a mediodia, cuscus en Rabat, impregnado de olores a especias que potencia el calor, inmensas cenas en algun pueblo perdido de Francia con el vino recomendado por el amigo de turno, amiga en este caso, las rutas en coche buscando calas donde tirarse a criar esas pecas y los recuerdos de fiestas en la playa de Caparica cuando los amigos agarran las guitarras. Y por supuesto Croacia. Pero mis tres meses de invierno crudo, de clima extremo, de frio islandes, noruego, de una Laponia fuera de Navidad, de una ginebra servida en puro hielo…eso y la niebla y el orbayo, imperdonables. Un biquiño (que nos pasara con los churros? Tremendo dilema)
El verano… sí, me vienen a la mente las noches de brisas saladas, cabellos dorados y sonrisas que cortan el aliento. Pero, qué se yo, será que crecí en la costa de Altea, que mi adorada madre sea la mayor ultra-fanática de sol y playa que conozca o que simplemente soy una quejica… Pero el sol me aburre, mucho, me desespera; si bien pasé toda la infancia entre playas, he de admitir que las costas levantinas son insufribles en el período de estío, y el calor y la humedad es una de las peores combinaciones que conozco, como el vino caliente; simplemente, no.
No sé si me entienden: en verano parece que el mundo se paraliza, todo está “cerrado por vacaciones”, sentarse en una terraza es árdua tarea, durante el día hay poco más que hacer que retirarse sobre el sofá bajo el soplo del aire acondicionado, en el mundo mediático de repente hay un abrupto parón en las taquillas y las series televisivas, y cualquier lugar visitado huele a sudor y protección solar.
No, la mejor época del año es la transición entre el verano y el otoño: temperaturas agradables, noches largas, playas desocupadas, terrazas al atardecer, tormentas repentinas… Pero por alguna razón, cuyos motivos desconozco y espero pongan remedio pronto, las fuerzas del universo se conjugan cada año para robarme otro pedazo más de mi estimado otoño; pasamos del calor infernal y calles rebosantes de turistas de calcetín y sandalia, al frío polar de abrigo y patos congelados. Algo falla.
Y bien, Guardián, me alegra saber que es usted también otro habitual de los cines Renoir y de la v.o. Siempre que puedo visito los cines de la calle Martín de los Heros, siempre me ha parecido que tiene algo especial. The Artist, Albert Nobbs, Moneyball, Drive, Los Descendientes… se me acumulan y me falta el tiempo, aunque pronto (cuando aterrice el crepuscular fin de exámenes) me dedicaré a devorar arte y letras con máxima devoción. Prepárense.
Que pasen estos días de frío, por nuestra salud mental, y por los patos en los lagos. Un saludo, querido.
PD: preciosa foto, me trae un ligero recuerdo a las fiestas veraniegas del Gran Gatsby. Lo que me recuerda: pantalón blanco única y exclusivamente reservados para hombres que respondan al nombre de Elvis Presley o Jay Gatsby, sea invierno, verano o lo que Dios quiera.
Por supuesto, en determinados sitios y momentos, el verano puede llegar a ser desagradable. Pero es innegable que se gana en calidad de vida. Haces más cosas y tienes más tiempo.
Estaré ojo avizor por si me topo con una Lady Lay por los Renoir. Si la veo, se puede dar por invitada a las palomitas. Así soy: un manirroto.
Me encanta que le guste El Gran Gatsby. Están rodando una peli con Di Caprio, supongo que para enmendar aquel fiasco que hicieron con Redford. Estaremos atentos. Y la veremos en los Renoir.
Pobres patos.
pd: el pantalón blanco es perfectamente válido. Solo hay que elegir el adecuado y combinarlo con cierto estilo. Y nunca llevarlo más allá del 15 de septiembre.
Recuerdo que una vez hace algunos años me dejó un novio en junio, y pensé: gracias dios mío porque es verano (si llega a ser en invierno no lo hubiera soportado), ah sí, la vida es mucho más hermosa en verano!!!!
No sea tan dramática con eso de que “no hubiera soportado” que su novio le dejara. Somos mucho más fuerte que eso. Nadie podrá con nosotros.
¡no puede ser… yo estouve este sabado pasado por la noche en Lo siguiente…. le leo desde sus comienzos, y me enganche desde el principio… y siempre me pregunte como seria fisicamente, donde estaria…no me puedo creer.. he estado cerca de usted sin saberlo!
respecto a las estaciones, a mi me gustan todas,… cada una tiene una emocion diferente…
un beso
Pues había un grupo de chicas guapísimas por ahí. Tal vez fuera usted una de ellas. Yo es que estaba muy enfrascado viendo el partido del Real Madrid.
Un beso y siga yendo a Lo Siguiente. Tal vez nos volvamos a “no encontrar”
Gracías, María
… que ilusion que me haya contestado a mi mensaje
pues yo no me fije en el partido la verdad…
buenas noches
Yo soy como usted, odio a muerte el invierno, el frío, la gripe, que te tosan/estornuden, ir hasta las orejas de ropa y todavía sentir “la rasca”. El invierno sólo es bueno si es idílico, como estar en una cabañita de madera en los Alpes o parecido, sin trabajar, con la chimenea y todas las comodidades, ahí ver nevar es un placer, pero la cruda realidad es: Madrid y un frío que pela… así que me uno al grupo de los que les gusta el verano …lo prefiero!.
Me apunto sus recomendaciones de pelis, libros y bebidas para invernar en plan marmotillas, son muy buenas como siempre…esa ginebra tiene muy muy buena pinta.
La peli que comenta, Beautiful Girls, no la he visto. No hice ningún comentario a ese post, así que aprovecho para decir que como pelis románticas me quedo con cualquiera que se haya hecho basadas en las novelas de Jane Austen, porque simplemente me encantan.
…Cómo posible sugerencia para pasar mejor la invernada p.e. ir a un concierto, The Vegabons, me parecen buenos y actúan en Madrid este mes, o ir a ver alguna peli de los ciclos que organizan en el Cine Estudio, Círculo de Bellas Artes.
P.D.: La foto es muy buena y el blog que comenta también, dígaselo a su amigo.
Saludos
Lo de que te estornuden o tosan debería ser castigado con pena de cárcel.
Vea la película. No se arrepentirá. Y si lo hace, por favor, no me lo diga o me romperá el corazón.
Verano.
Beberse la cerveza de un trago sin que duela cada pieza dental. El pelo enredado, lleno de arena y sal, imposible de peinar (amor). Ducharse 2 o 3 veces al día. Tener pecas hasta en los sitios más recónditos. Morena, muy morena, fondo de ojos, dientes y hasta cicatrices que resaltan. Quedar a cenar y que sea de día. Olor a protector solar. Verbenas de pueblo. De madrugada en tirantes. Quedarse en la playa leyendo a horas en las que hace falta un jersey. Desayunar, comer, merendar, cenar, amar y vivir en plena calle.
Como contrapunto, lo único que odio del verano: la falta de fútbol, los partidos de pretemporada, la rumorología de fichajes sin consumar.
Por una Champions en Agosto.
PD: Su Famiglia me preocupa. ¿Son todos tan buenos como ustedes?
Si necesita ayuda para desenredar su pelo de arena y sal o para encontrar sus recónditas pecas, ya sabe dónde encontrarme.
Cómo se nos van de las manos las noches de verano.
Madrid en primavera, insuperable.
Melilla en verano, maravilla.
Si no la conoce, está tardando en ir.
No conozco Melilla y me avergüenzo de ello. Pondremos remedio al asunto. Espero que llegado el día me invite a una copa por ahí.
Un beso, P asterisquillo
Jajajajajajaja el verano que usted describe es el ideal , le ha faltado decir que todas esas situaciones estivales que describe tienen como escenario la costa amalfitana,,nos ha jodido!!! y el verano currando en madrid?,,y el asfalto a 50 grados,,,y el ambiente que se respira en el transporte público , las noches en vela del calorazo, no saber ni que beber,,pues eso,,digo Si a su verano y digo SI al invierno de madrid.
Supogo que controlará de beisbol,,,yo no, pero ver a Brad en pantallón centrandita en el cine es uno de esas cosas que con el frio que hace fuera sientan de maravilla,,,en serio ,,la peli está muy bien. Y Meryl está genial ,,,vaya a verla.
He currado en Madrid en verano y he currado en Londres en verano con una histórica ola de calor.
Y lo cambio por cualquier día de invierno.
Brad Pitt es un actor que me encanta. Aunque sospecho que no de la misma forma que a usted.
Verano, ¿qué verano????? Verano de verdad es el del adolescente, el quinceañero o venteañero universitario, el que tiene tres meses para autoinmolarse cada día entre la duda de sacar los libros o bajar a la Primera, donde tus amigos te esperan con un bocata (de tortilla por favor, no hay delicatessen más espléndida que el bocadillo en la playa después de un buen cole!!!)
¿qué vacaciones nos quedan ahora con el trabajo???¿quién puede aguantar cuatro noches seguidas de fiesta y acudir a despachar asuntos tan ricamente???? ¡yo no echo de menos el verano, echo de menos la edad de la inocencia!!!!
Por lo demás, cada estación tiene sus lujos, y el verano es la esperanza del invierno!´
Qué envidia tan sana con el outlet de Taschen, aquí hay playa pero no hay oportunidades tan estupendas!
Siguiendo con las pelis románticas, la nueva de Jane Eyre no está mal, creo que más cruda que el resto de las versiones anteriores y la fotografía estupenda.
Esta vez, no tomo el gin, me paso directamente a un tequilita a su salud y brindo que mañana es viernes, no de verano, pero preludio de ocio y descanso!!
Si yo le contara los bocadillos que me he tomado en la Primera…
No me sea usted pesimista con lo de la edad. El verano adolescente se te escapa de las manos. Es ahora, sabiendo el esfuerzo que cuestan las cosas y con el gusto (para la comida, las copas y las chicas) más entrenado, cuando lo valoramos.
Un beso y gracias por ese tequila a mi salud.
Pues a pesar de las críticas yo estoy con usted. Será que mi cumpleaños es a finales de Junio y siempre me recuerda el principio del verano, serán los momentos de piscina, de caminar por la playa de día, de pasear por la misma de noche (en compañía o sin), las tapitas del bar, los días más largos, las risas hasta las tantas con los amigos, y un largo etc. Pero sobretodo, si por qué no, los amores de verano que no sabes en que acabarán. Todo sea porque con el calor todos somos más propensos a abrir nuestro corazoncito.
¡Viva el verano! Y que llegue pronto…
Un beso Guardián
Nadie nos comprende, señorita Virginia.
Por cierto, léase uno de mis cuentos favoritos: “Virginia se enamora” de Ray Loriga. Lo puede encontrar en su libro de artículos y cuentos “Días aún más extraños”
Besos
En ciudad siempre preferiré el invierno: uno quiere abrazar a cuanto hombre con suéter de cuello alto pase, ah y qué me dice de meter las manitas frias en los bolsillos del ser amado? Siempre me ha parecido más romántico -quizá tiene la culpa Brigitte Jones y su beso bajo el farol-… Sobre la ginebra: soy adicta y en México debo decir que no es un destilado común (y si no que los precios lo indiquen) así que meconformo con Bombay como pequeño lujo de cumpleaños. Sobre las pelis de la temporada (al menos acá) me quedo con Driver, Melancholia y Tenemos que hablar de Kevin (la última me dejó temblando!).
Ya me anoté su sugerencia literaria… Un abrazo
A mí, la verdad, no es que me apetezca mucho abrazar hombres con suéter de cuello alto.
Yo soy adicto a México. Tómese un tequilita por mí.
Tenemos que hablar de Kevin es un pedazo de libro. Se lo recomiendo.
Un beso
Le dedico todos los suspiros que me ha provocado con esta entrada, tal vez porque soy isleña y el sol, el mar, y la sal me suenan a casa. A mi hogar. Y cuando llevas tiempo lejos de todas esas cosas que tanto adoras, leer un texto como este me hace feliz.
Yo, apoyo de manera inquebrantable su teoría sobre diez meses de Verano y el resto para el Otoño y el Invierno. Pero, a pesar de ello, veo cosas preciosas en estas épocas: los abrigos largos, la chimenea, el vino que compartes en el sofá calentito, las bufandas, la Navidad, la nieve, el chocolate caliente, las tardes de lluvia leyendo un libro, los abrazos cálidos para dormir, compartir una manta, las risas mientras comes churros y la alegría de disfrutar del calor de otra persona cuando vas a dormir.
Y el Verano, ¿qué podemos decir de él que no haya dicho usted? Hay terrazas, bebidas frescas, la sensación de calor, la sal en la piel, enterrar los pies en la arena, ver el atardecer, las sandalias, los chicos morenos, chicos que duermen en calzoncillos, las moragas, bikinis, el helado de chocolate, los bailes al aire libre, el pescado frito, correr en la playa, las miradas, zambullirse, hacer el muerto en el mar, noches en la playa, el olor a protector solar, chicos haciendo surf, chicos con bermudas, chicos con.. ¡polos! Tiene usted razón, es el mejor invento.
Y a pesar de que el sol puede agobiarte durante el día, e incluso puedes sufrir quemaduras solares,… El Verano siempre es el hogar.
Noto cierto obsesión en los comentarios con el invierno y tomar churros. Me dejan preocupado.
Cuando era pequeño, Gloria, la chica que me cuidaba, me llevaba siempre a Áliva, la mejor chocolatería de Santander, tras recogerme de mis clases de inglés. Un buen día, Gloria se tuvo que ir de Santander. Y ya nunca volvió. Y yo no volví a tomar chocolate con churros. Y así hasta hoy.
Tiene toda la razón: el verano siempre es el hogar.
Un beso y gracias por pasarse por aquí, señorita Bacall. Estaba esperándola.
Después de leerle y leerle sin parar cada entrada que hace a este delicioso blog, no me he podido aguantar a escribir al ver mi película preferida mencionada aquí.
Beautiful Girls es una obra maestra y meterse en la piel de Natalie Portman el sueño de cualquier niña de 13 años fantasiosa e ingenua.
Y usted un conquistador nato. Ya tiene a una más en el bote.
Es imposible no enamorarse de Natalie Portman en esa película. No lo he puesto tal cual en el blog por si me caen 30 años de cárcel por un malentendido.
Gracias por el comentario. Y no sabe lo que ha hecho: ya no saldrá usted más de ese bote.
Y yo que llevo días hablando de la primavera… Porque es invierno, estamos a -10 grados y aún encendiendo la calefacción y con la manta hasta arriba tengo frío. Pero siento que es primavera, porque me paso las horas en la oficina cantando canciones de amor mientras me balanceo en la silla, porque llego a casa para ponerme los momentos más románticos de mis películas favoritas y porque tengo mariposas que se han posado en mi estómago y no me dejan tranquila… Será el amor? O la añoranza de un clima mejor?
Tenga cuidado con esas mariposas en el estómago. Son muy indigestas.
Un beso
Escribía algo, en otro lugar, el último mes de octubre, que milagrosamente he encontrado y que decía algo así
“El primer aviso es cuando llegas a puerto; a la maniobra de atraque te reciben las luces encendidas de los armarios de servicio alineados en el pantalán. E indefectiblemente piensas qué mal rollito, mientras adviertes al marinero – que no es el tuyo, porque el tuyo, que lo hace todo bien, siempre se coge vacaciones al terminar el verano – de que ha enganchado en la hélice la calle de estribor. Y él te dice que no, Y tú dices No, qué va, y te pones a cuatro patas en popa para señalársela con un puntito de impertinencia quizás exagerado, pero es que el motivo de tu cabreo no es que haya enganchado la calle; el motivo de tu cabreo son las luces de los armarios de servicio, pájaros de mal agüero como Sito que por fin ha cogido sus merecidísimas vacaciones, como el poniente maravilloso que hoy sí hemos visto – con jerseys – a una hora a todas luces intempestiva para que el sol se ponga. Y después será la pescantina que te diga que los bonitos se han ido, que se acabó la temporada de bonito, y Teresa me dirá que no hay hortensias y empezaré, sin darme cuenta, a asomarme a la ventana para tomarle el pulso a la temperatura matutina antes de vestirme para ir a trabajar.
Y me entra una zozobra, una pereza y sobre todo una impotencia ante el mes de octubre con su cambio de horario que nos sumergerá, sin paliativos, en la noche boreal.
Mientras tanto, los degenerados que todos ustedes conocen hacen un panegírico de las rutinas y el frío y yo me hago cruces y creo que tengo aprobado con matrícula el curso de millonaria y que me iría a hibernar a Barbados y que la vida, de octubre a mayo, definitivamente NO es vida.”
Ah, el verano… noches y noches bajando copas – los tirantes ya bajaban solos… -, piel de gitanos felices, olor a sal, terrazas y risas y rizos enmarañados y dolce far niente..
Suscribo sus opiniones sobre Thatcher y Streep, tanto monta monta tanto, por cierto. Que no. Que no me da la gana de ver más museos de cera por más dotes dramáticas que tenga la señora.
Y sí. El verano es LA estación. El resto es algo entre la maldición adámica y una cama de hospital.
Pero… alégrese, vividor. Hemos pasado ya el día de la marmota. Se empieza a vislumbrar el fondo del túnel.
Muchas gracias por su texto. Me ha encantado. Debería usted ver el bochornoso numerito que monto con mis amigos cuando nos da por alquilar un barco en verano y convertirnos en grumetillos con 3 copas encima.
Que esos tirantes sigan bajando.
Un beso.
…Tal vez el invierno, se supera con peliculas,gin tonic, libros…y
Un amor que te de calor cada noche. Un beso.
De momento tengo la ginebra, las películas y los libros. Y en cuanto a lo del calor del que habla, tengo un estupendo edredón nórdico que siempre me espera, fiel y leal.
Será porque hace frío, será porque se acerca el fin de exámenes, será porque estoy a una de licenciarme… Confieso que se me han escapado un par de lágrimas…
Verano (suspiro). Por normal general me recuerda a la segunda del Sardi, a volverme loca en el parking del Racing para poder dejar el coche, bocatas y aceitunas, protector solar (altísimo), mil pecas y con algún que otro descuido un cambio de piel… (lo sufridas que somos las pálidas). Me recuerda a los conciertos de la campa y a las verbenas de pueblo, el pelo alborotado y esa tranquilidad de vestidos desenfadados y chanclas… He aquí mi suspiro.
Pero este verano… me ha hecho recordar amor y dolor, todo junto en la misma frase. Rupturas trágicas en la bella Italia (napolitano, ojos verdes, vespa, “sorriso” perfecto); viaje inconfesable a las Islas griegas con las mejores amigas… de nuevo ese recuerdo a factor 60 plus, a esos vestiditos blancos que mece el viento, pies descalzos, arena y olas, la chispa de la noche, las hamacas pecadoras y las confesiones diurnas en bikini, tiradas al sol con maxi gafas y zumo revitalizante en la mano. Aquí tiene mis lágrimas.
Con este frío polar, y, aprovechando que viajo a París próximamente, tengo preparadas Midnight in París, París Je t’aime y Amelie (sumaré a la causa, Beautiful girls, viendo que es la segunda vez que me lo recomienda). Aunque ahora mismo con esta sensación de anhelo y tristeza, no sé si cambiarlo por unas copas de vodka u otra lista de películas desgarradoras e autodestructibles.
Solo se me ocurre como salvación unos buenos gin-tonics y una situación donde poder emplear: mi cama, mis reglas…
En la segunda del Sardinero me pasé -y me paso- tardes y tardes con mis amigos del colegio.
Me encanta todo lo que dice. Y cómo lo dice. Lo único que no comparto con usted es lo de las chanclas, invento diabólico donde los haya. Aunque bueno, a usted se lo paso.
De Italia solo se pueden sacar rupturas trágicas. De lo contrario, no sería Italia.
Y ya me explicará usted lo de las hamacas pecadoras, que me ha inquietado e intrigado a partes iguales.
Un beso, Paula. Me encanta que se pase usted por aquí.
pd: Beautiful Girls, imprescindible.
Guardian… y el otoño??? estoy de acuerdo con lo del invierno… pero todo es necesario.. el quedarse en casa, leer libros y esa copita… apetece más en invierno, en verano se busca más ambiente social no?
La primavera me encanta!!! pero y que pasa con el otoño?? a mi me parece junto con la primavera de las mejores estaciones que hay. En otoño sales a pasear y ves la hojas con miles de colores, hace todavía algo de calorcito aquí en Madrid… y vuelves de tus vacaciones… recién descansado.. con ganas de saltar, brincar y comerte el mundo no? es la mejor época!!! sin duda!! Respecto al verano.. discrepo contigo… todo depende de donde lo pases.. pero en Madrid.. con el calor que hace… uff que agobio que me causa.. ahora si lo paso en Santander con mis amigos (que es de donde soy) pues disfrutar de una noche de verano en el cañadío no tiene precio. Muchas gracias por tu post, es impresionante la redacción que tienes!
Beautiful girls es un peliculón… me chifla! Y encima Sweet Caroline… No se puede pedir más a la vida!!!
Paloma, tiene usted pero que muy buen gusto.
Mi querido Guardián:
Con esta entrada ha demostrado ser humano. Nadie es perfecto, cada uno tiene sus manías y por una vez discrepo con usted.
Yo soy de las que a cada estación le encuentro su “cosa”. Ahora en invierno odio el frío, pero en cambio es la mejor época para abrigarse bien y despejar la cabeza mirando a las olas en el Paseo Nuevo. También disfruto demasiado viendo una buena película y en verano a uno la conciencia no le deja quedarse metida en casa toda la tarde. Leer es otra historia, se puede hacer en cualquier lado. Y no hay mejor momento que una mañana de verano a la sombra de un buen árbol en algún pueblo perdido de nuestra geografía. El pueblo natal de mi padre por ejemplo, donde me olvido del resto del mundo y soy más que nunca yo misma. Hace un par de veranos allí devoré Jane Eyre y ya ve hasta donde me ha llevado la fascinación por ese libro.
El verano de Donosti es diferente. Por suerte el clima no agobia pero sí la gente. Ya estamos en edad de ir a la playa a relajarnos y entre tanta abuela y niño malcriado a mí se me hace imposible. La mejor hora para ir a la playa es hacia las siete, cuando poco a poco va imperando la calma y uno puede disfrutar del sonido de las olas. Cuando los toldos se van vaciando y van quedando grupos de gente aislada. Entonces es cuando se puede jugar a las palas, estar tirada tranquilamente… y tomarse el mejor baño, con marea baja y todo el mar para ti.
Pero como ya le he dicho a cada estación le veo lo suyo. Yo soy más de pre-verano, que no es lo mismo que primavera. La primavera empieza en marzo pero el pre-verano empieza un mes más tarde después de mi cumpleaños. Finales de abril, mayo, junio… cuando los días aún se están alargando hasta el infinito. El sol calienta pero deja respirar y en la playa todos los días son como a partir de las siete. Pero la primavera también la disfruto, sus colores… y qué le voy a decir de sus olores! Ese olor a mimosa cada vez más tempranero que va anunciando que lo bueno ya está cerca, el jazmín, el azahar… las sonrisas que se me dibujan en la cara cuando voy caminando por la calle.
Y se ha olvidado de mi querido otoño! Lo malo de Madrid es que el otoño no os luce. Aquí los montes se tiñen de colores preciosos y lo único que te apetece es andar entre ellos aunque el xirimiri no de tregua. Lo mágico además es que es totalmente efímero. En el momento que los colores están en todo su esplendor, las hojas caen de un día para otro dejando las ramas desnudas.
Por lo que no desespere y disfrute también de estos días. Últimamente no voy mucho al cine pero por supuesto no me perdí a mi Michael haciendo de Rochester y la adaptación es bastante certera. Aunque reconozco que a mí ya me tenían medio ganada. Supongo que habrá visto Drive, en el post de Superman me acordé un poco del driver y sus romanticismos. También me acuerdo de Pequeñas Mentiras sin Importancia, cómo la disfruté en su día. Qué música. ¿La ha visto? El momento Bowie me pareció lo más. Por no hablar de las lágrimas que solté con Antony and the Johnsons o el final al son de Nina Simone y Ben Harper. Está la tendrá que alquilar si no la ha visto. Y se me acaba de ocurrir pero tendrá visto Cinema Paradiso no? Un amante de los besos de película como usted lo tiene que adorar.
En cuanto a los libros… yo soy muy Gavaldiana y no puedo dejar de recomendarla. Ya le recomendé La Sal de la Vida, pero también tiene Juntos nada más (la película también está genial, los franceses hacen adaptaciones como pocos), La amaba, Quisiera que alguien me esperara en algún lugar (¿puede haber un título más bonito?)… y este otoño descubrí La Delicadeza de David Foenkinos, aunque me cuesta reconocerlo creo que hasta me gustó aún más que la Gavalda. Ahora estoy con Libertad de Jonathan Franzen. Igual que le dije a su compadre, me está requeteencantando.
A ver si las recomendaciones le sirven para que se le hagan más cortos estos días tan duros.
Por cierto, me debe un GinTonic y esté seguro que se lo cobraré con intereses.
Un beso de los de Cinema Paradiso.
P.D.: La foto puede ser Positano? Donde está el hotel La Sirenuse que tiene una línea de perfumes llamado Eau d’Italie de los que mi favorita sin duda es Baume du Doge.
Señorita Maia,
Efectivamente, no soy perfecto. Voy más allá. Soy perfectamente imperfecto.
Libertad, de Franzen, me parece un libro espectacular.
Mi amiga Belén no deja de recomendarme “La Delicadeza” y se indigna porque no le hago caso. Tendré que poner remedio al asunto o seré yo el que se despierte con la cabeza de un caballo en la cama.
Ya incluí “La Sal de la Vida” en el último pedido que hice. Hablaremos al respecto.
Un beso y solucionaremos ese gin tonic
Si no fuese por mi semanita de esqui anual en los alpes, por lo bien que huele una casa caldeada por una chimenea, y por el marisco bueno de verdad… borraría del calendario los meses que llevan R.
Bueno, quizás dejaría Septiembre, que tiene una luz preciosa…
Nunca me había animado a escribir, pero le confieso que me hace soñar en cada post… es usted un crack. Escribe y apostaría a que es usted un alma gemela de alguien a quien quise mucho, mucho, mucho. Si no se conocen, deberían ser amigos!
Y Beautiful Girls? sin palabras, ellas están inmensas, pero yo me enamoré de Hutton… A ver si tras ir a curiosear los Taschen me animo, me compro por fin un DVD y vuelvo a verla!!
Besos y siga usted así de disfrutón…
Puede que ya sea amigo de esa alma gemela que dice usted que tengo. De hecho, hasta puede que sea yo mismo. No es la primera vez que esto ocurriría en este blog…
Seguiré así de disfrutón, gracias y un beso.
Si llegas a colgar la secuencia en la que cantan Sweet Caroline, te habría pedido matrimonio
Confieso que estuve debatiéndome entre esas dos escenas alrededor de media hora.
Y ahora puede que haya perdido a la mujer de mi vida.
Aquí la tiene, porque más vale tarde que nunca
http://www.youtube.com/watch?v=DPQ47h-k-nw
Muchas gracias por la secuencia!!!
PD: en cuanto al post de Amor se escribe con H, Ingrid Bergman + Cary Grant: mi vida no sería la misma si Hitchcock no hubiese rodado Notorious (Encadenados)
* sin H (esto me pasa por escribir en horas de trabajo….)
Querido guardián,
…cuánta razon tiene! ese olor a crema que acompaña al beso salado en el pecho de una mujer es harto dificil de igualar, mmm…
Déjeme recomendarle un película hasta que el verano vuelva a asomar.
Soy arquitecto y quizás por ello me es irremediable no saber recomendar de primeras otra película. Cuando la vea lo entenderá todo. “El cielo sobre Berlín” 1987, Wim Wenders. Peliculón. Es una pequeña joyita de arte. Y si llega a pensar igual que yo depués de verla, lea este libro “¿Qué es el cine?” de Andre Bazin.
Ojalá vuelva a saber de su opinión.
Larga vida a Sipsmith,
Un amigo.
Muchas gracias, Magalia. Me apunto en rojo su recomendación de Wenders.
Es curioso, porque soy nulo para la visión espacial y el dibujo lineal, pero me gusta mucho leer sobre arquitectura. Ya me recomendará algún libro.
Larga vida a Sipsmith, maldita sea.
Buenas tardes Guardián,
Sabe que me gusta de sus post? Que me dejan pensando. Este lo lei hace ya unos dias y desde entonces que pienso en él.
Debo decirle que no comparto su gusto en absoluto (al menos en este caso): AMO el invierno, lo amo. Creo que es una bendición de la naturaleza el frio moderado (no el excesivo como el que están pasando uds.). Aca en Argentina estamos en pleno verano y ya no soporto las altas temperaturas.
Extraño las camperas, las camisetas, las botas y las medias. Extraño el placer de un rico té sin tener prendido el AA, leyendo un buen libro o un libro; extraño el vaso de whisky antes de dormir, que no es igual al del verano, extraño las hojas en la calle y los arboles sin ellas, extraño el olor del invierno, y, por Dios, sí que lo extraño, el chocolate. No hay un lugar en toda la ciudad que tenga una variedad de chocolate como se debe.
Lei que en un comentario puso que se comforma con un mes de invierno o algo asi, en mi caso es al reves, me conformo con un mes de verano y ya le estoy dando changüi.
Espero de todas formas que le sea leve el tiempo que le queda de frio y que disfrute de los plequeños placeres que sólo se dan en invierno.
Un abrazo, me tomo el atrevimiento.
Mi sueño es dedicarme a algo con lo que ganar el suficiente dinero como para largarme a Buenos Aires cuando empiece el invierno en Madrid y volver cuando lo haga en Buenos Aires.
Un verano eterno es mi sueño.
No soy un gran fan del chocolate, pero estas navidades tomé en Angelina, el famosísimo salon de té de París, un chocolate blanco caliente con el que casi se me bajan los plomos. Impresionante.
Y si quiere una ciudad con variedad de chocolate, visite Bruselas. Parece un sueño de Willy Wonka.
Un beso enorme, me tomo el atrevimiento.
Oh, my dear Guardian. No sé muy bien si por tonta a por romántica, mi estación favorita es el otoño. Concretamente su comienzo, cuando el viento empieza a soplar frío y hace que se formen los primeros remolinos de hojas de tonos ocres en los parques, cuando la señoras empiezan a desenfundar sus capas y abrigos y toca el tiempo de sacar la bufanda.
Desde luego, el verano también es maravilloso. Sobre todo su comienzo, cuando somos sólo cuatro gatos osados los que vamos a la playa a bañarnos y a pasear por la orilla a finales de mayo o principios de junio, dependiendo del año.
Desde luego, el invierno es durillos, sobre todo el que estamos pasando, pero como usted bien dice, lo pasamos a base de buena literatura, cine y música. Así como del calor que se respira en los pubs y cafeterías en compañía de los amigos. O, también, en compañía de un buen chocolate en Aliva, la que seguro usted conoce.
Apunto la recomendación que hace del libro, que tiene muy buena pinta, y yo le recomiendo y me hago eco del que estoy disfrutando mucho que es: “La felicidad de las pequeñas cosas”, de Antonio San José, en el que hace una oda a placeres como caminar con unos zapatos viejos.
Besos de película para usted, mi querido Guardián. Su lectura cada vez se me hace más imprescindible…
Me apunto su libro.
Mi infancia transcurrió en Aliva.
Mil gracias. Me encanta verla por aquí y que sea una habitual.
Su infancia como las de todos los de por aquí.
Estimado Guardián,
sinceramente, en ocasiones estás acertadísmo. En otras, no tanto.
Sobre el verano, no puedo estar en más acuerdo: es la estación. La única.
Respecto a las peliculas… uhm… en serio, animate a ver la Dama de Hierro, te emocionará. O eso creo. Moneyball es patética. Podrían hacer un equivalente del Rayo Vallecano y de cómo intentar ganar sin un pavo.
Quizás cambie de opinión tras unos gins. Bueno, no sé si lo haré.
PD. me gusta de lo que escribes en el blog. Generalmente.
Gracias.
Trato de resistirme a la Dama de Hierro (nunca me fueron las dominatrix). De Moneyball tengo muy buenas referencias y Pitt me gusta. Generalmente.
Celebro que se una a mi cruzada contra el General invierno. Nos están derrotando las chicas con su desmedida e inexplicable pasión por los jerseys, abrigos y chocolate con churros.
Saludos,
Oiga, no sea Usted descarado! No me confunda con una varón! Soy una señorita de los pies a la cabeza! Aunque no lo tomaré como una afrenta habida cuenta de nuestra común hostilidad hacia el General Invierno. Aunque tranquilo, amiguito, por mucho que ellas quieran, tiene los días contados. En concreto hasta el 20 de marzo. Oooh…
No puedo consentir que ganen los del invierno. Si hasta tengo una contractura de encoger los hombros hasta las orejas. Por eso, contra mis reglas, tengo que salir de la penumbra para votar al verano; es la gran vida, fundamental para cualquier aprendiz de vividor.
En apoyo mi voto, estos dos anuncios que vinieron a mi mente en cuanto leí su post:
http://www.youtube.com/watch?v=-pkSjOkT8-I
http://www.youtube.com/watch?v=Ku_eX5MiCCw
Aprovecho para felicitarle por el blog, que sigo desde el principio. Me gusta hasta el tipo de letra que te hace sentir como en casa, o en el bar de siempre con los amigos. Supongo que ese ambiente creado por usted es lo que genera los estupendos comentarios que se escriben y hacen algo atípico de este blog.
Un saludo.
Muchas gracias, señorita Breuil
No nos ganarán los del invierno y los del otoño. Resisitiremos sus envites. Somos los irreductibles galos de Asterix y Obelix aguantando el avance del Imperio Romano. Somos los 300 espartanos luchando contra la tiranía de Jerjes. Somos Napoleón tratando de luchar contra el General Invierno avanzando hacia Rusia.
Porque el invierno es tiranía. Es estar sometido a la esclavitud del abrigo, del anochecer temprano, del tener que refugiarse, del edredón, de la lluvia, de la bufanda, de los guantes, de la calefacción y de la sopa caliente.
El verano es libertad, hacer lo que quieras, como quieras, cuando quieras y hasta la hora que quieras (siempre y cuando no vivas en el Sahara)
Venceremos.
Muchísimas gracias por los links de los anuncios. Me encanta que pongan vídeos y links por aquí.
Y espero que se salte las reglas de ahora en adelante, ahora que ha roto el hielo y ha salido a bailar. Las reglas están para romperlas.
Un beso
Gracias a usted por su respuesta.
¡Ya queda menos! A punto estamos de dar esquinazo a Valentín y directos hasta la noche mágica.
Me cuesta decidirme, pero cuando lo hago… Así que aquí estaré.
Un abrazo
10 Conclusiones extraídas de los comentarios:
1. Las chicas sentís una pasión sin límites por el chocolate con churros, fenómeno que desconocía hasta el momento. Ahora me doy cuenta de que he estado malgastando mi dinero con eso de invitar a copas y cenas por ahí. Tomo nota.
2. Veo que a las chicas os encanta abrigaros y poneros capas y capas de ropa, como guantes, bufandas, gorros, turbantes o katiuskas. Pésimas noticias para los amantes de los bikinis y demás parafenalia veraniega exuberante.
3. El otoño es el UPyD de las estaciones. Una tercera vía que mucha gente no valoraba y que se ha colado de rondón entre los comentarios . Veremos si se consolida o se queda en una mera promesa.
4. Ayer estuve en el Bernabéu, congelado, al borde de la hipotermia, con un pingüino sentado a mi lado con gorro y guantes, y maldije a todos y cada uno de los que habéis comentado por aquí vuestro amor por el invierno. Pagaréis por esto.
5. Estoy de acuerdo en lo que mucha gente apunta: lo mejor es el inicio del verano. Es algo así como el viernes del fin de semana. Todo por llegar. Todo planes. Todo ideas.
6. Lo peor del verano es la ausencia de fútbol, agonía que me produce ansiedad hasta su comienzo.
7. Leer en verano es mejor que en invierno. No me pregunten por qué.
8. Me han encantado sus recomendaciones. Muy agradecido.
9. El invierno es San Valentín. El verano es San Juan. Queda todo dicho.
10. Cada vez hay más comentarios y el nivel de muchos empieza a ser altísimo. Estoy entre encantado y ansioso por ver cómo sigue creciendo este pequeño foro.
¡Cuánto extremismo…!
Ni el invierno es tannnnnnnnnnn horrible (maravillosa sensación al entrar en casa, quitarte las setenta capas – las odio- y ver que el fin del mundo no ha llegado y se han dejado la puerta abierta y la calefacción cumple con su cometido…..) ni el verano tannnnnnn maravilloso (mucha gente sudorosa-es fea hasta la palabra- y noches sin dormir…..)
Menos mal que siempre nos quedará el veraneo del norte…no lo paga el dinero!
Vaya, parece que esta semana llego un poco tarde no? Es que se me estaba haciendo el invierno muy light y me he ido a Asturias…
Guardián, otra vez totalmente de acuerdo contigo, viva el verano, además al pasarlo en mi amada Ribadesella no tengo ningún odio al calor (es más que soportable, de hecho algunos veranos es inexistente). LO que más me gusta del invierno (a parte de algún plan de ski) es que está más cerca del verano que el otoño, de mi Descenso del Sella, mi Santa Ana de Naves, mis festivales de música y que, por qué no decirlo, ese tonito de piel que a los normales nos hace guapos.
Guardián, ansío probar esa ginebra, mi problema se llama hernia de hiato del tamaño de una nuez y me impide abusar del Gin Tonic, eso sí, mi Johnny cola hace de sustituto y no me quejo eh!!!!
A la espera de un nuevo post…
Pdta.: Si no lo conoces (y no me equivoco con tus gustos) escucha a Andrew Bird, nuevo descubrimiento que necesito compartir con alguien.
Pocas cosas son mejores que Cañadio en verano , por lo menos en mi humilde opinión . Un post estupendo , como siempre.
Qué tal Moneyball, la recomienda?
Me ha hecho que por momentos, mientras leía su descripción del verano, lo anhelara profundamente pero muy a su pesar, lamento decir que yo no soy muy fan de esa estación. Me agota el calor, los bochornos, el sudor, los malos olores…en fin, que si uno no está en la playa y de vacaciones, la pasa fatal. O por lo menos, yo la paso fatal. No puedo con el verano.
Amo las estaciones intermedias. Son fanática del otoño y de la primavera. Me ecanta el otoño porque es un respiro del agobiante calor veraniergo y la primavera, lo es del invierno (aunque yo, también soy fan del invierno, que le vamos a hacer).
Me encantan las estaciones intermedias, son mis favoritas. Donde puedes andar sin morirte de calor, disfrutar una terraza con un café, ver las ojas de los árboles caer..en fin, que yo soy feliz en esos meses.
Sus recomendaciones, anotadísimas. En especial el gin…me encanta! Merci.
Querida lagarto del desierto,
Perdone el desliz. No sabía que en realidad era usted una lagarta. Aunque entiendo que no use este apodo para evitar confusiones y malentendidos.
Tengo el 20 de marzo apuntado en mi calendario.